Opinión

Vacuna e Inversión, la verdadera “esperanza de México”…

MÓNICA GARZA / ORO NEGRO

Se le ve por los pasillos de los hospitales caminando a paso firme y con la matemática de un radar de ambulancia cruza la ciudad dos veces al día, de una terapia intensiva a otra, del sector público al privado, donde el área de imagenología lo captura entre placa y placa, identificando las trampas del mapa de cada par de pulmones que conoce a la perfección, como si estuviera identificando nuevos caminos para llegar a su propia casa.

Hablo del Jefe del servicio de Neumología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, el Dr. José Javier Elizalde, quien tiene décadas de experiencia y con todas ellas, no deja de sorprenderse, conmoverse y —por lo menos una vez al día— también atemorizarse ante el bicho que ha puesto a prueba su conocimiento y su entrenamiento contra la frustración, cuando tantas vidas inevitablemente se esfuman.

“El escenario actual no es bueno en nuestro país, los servicios de salud están desbordados y la gente tiene enormes dificultades para poder ser ingresada en un lugar apropiado tanto en la CDMX como en otras ciudades”, reconoce sensato en pleno 24 de diciembre, en el que el médico apenas pudo reunirse con su familia unos minutos por zoom, antes de continuar atendiendo la emergencia que vive sus peores días en la capital.

México sigue siendo el cuarto país en el mundo con más muertes a causa del coronavirus por arriba de los 121 mil fallecimientos. La llegada de la vacuna sin duda representa un avance, pero no la cura, en una emergencia donde 5 estados regresaron esta semana a Semáforo Rojo.

“Esperamos que éste sea el inicio del final, en un camino aún muy largo que en un escenario realista durará no menos de un año… La complejidad en la cadena de producción, distribución y aplicación será apenas visible en las siguientes semanas, seguramente con importantes diferencias entre naciones, así como dentro de una misma sociedad poseedora de imbalances socioculturales y económicos”, me dice este médico al que veo cruzar las salas de emergencia flanqueado por otros especialistas, como un gran Tlatoani.

“En estudios multinacionales controlados, de buen diseño y con muestras de más de 43 mil sujetos, la vacuna de Pfizer/Biotech ha demostrado una protección del 95% a los 7 días de la segunda dosis en sujetos mayores de 16 años de edad… Con una seguridad a corto plazo (dos meses) similar a la de otras vacunas contra diversos tipos de virus”, asegura el especialista.

¿La aplicación de la vacuna duele? ¿Tiene efectos secundarios como los que a veces presenta la de la influenza?, cuestiono como cualquier mortal con terror a las agujas…

“Los efectos secundarios incluyen dolor leve a moderado, de breve duración en el sitio de la inyección (brazo), fatiga y dolor de cabeza, con una tendencia a ser discretamente menores en sujetos de más de 55 años de edad”, responde.

“No sabemos el tiempo total en que esta vacuna nos protegerá, estamos aprendiendo todos de este nuevo virus… pero muy probablemente será superior a un año, tal vez dos, pero eso está apenas siendo valorado”, acepta con sinceridad.

De acuerdo a lo que se detalló en conferencia mañanera el 8 de diciembre pasado, se firmó un contrato para recibir de forma escalonada un total de 34.4 millones de dosis, es decir, 17.2 millones de esquemas completos, que en un país de más de 130 millones de habitantes como México, está lejos de representar una cobertura suficiente.

Pero la realidad es que hoy, la única y verdadera “esperanza de México” es precisamente la vacuna contra la Covid 19, cuando en días pasados nuestro país volvió a romper su récord máximo de contagios en 24 horas.PUBLICIDAD

La lección más notable para el sector salud en esta dolorosa experiencia sin duda es la necesidad urgente de una mayor inversión, pues resultaría devastador que otro enemigo silencioso nos volviera a tomar por sorpresa, sin medios para enfrentarlo, ni estrategia.

“Los beneficios de la ciencia y la tecnología sólo son accesibles a la sociedad a través de la inversión inteligente y oportuna. Otro es contar con el elemento humano, pieza clave en el sistema. Mejorar la educación de pre y posgrado de todas las Escuelas y Facultades del país, no sólo de Medicina, sino también de Enfermería, Medicina Física y Rehabilitación, Terapia Respiratoria entre otras”… apunta con firmeza uno de los más importantes especialistas en neumología en México, dimensionando el tamaño del reto… Inmenso…

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