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Por cuarta ocasión, Yucatán es el estado más pacífico de México: IEP

El organismo advierte que es vital poner atención a la violencia familiar y de género


Por cuarto año consecutivo, Yucatán ocupó el primer lugar en el Índice de Paz en México que realiza el Instituto para la Economía y la Paz (IEP). Pese a las buenas noticias, el presidente de dicho organismo advirtió que, para preservar el puesto, es vital poner atención en temas como violencia familiar y de género.

Ayer se presentó la octava edición del Índice de Paz en México que desarrolla el IEP. Se trata de un análisis integral de diferentes indicadores y factores que construyen la paz; y tienen que ver con la violencia que se vive en el país, explicó el presidente nacional del IEP, Carlos Juárez.

“Medimos este concepto de paz negativa entendida como la ausencia de violencia; o simplemente la seguridad pública. Tenemos indicadores de homicidio, robo, secuestro y delincuencia organizada”, expuso.

De igual modo, detalló, miden la parte positiva, es decir, el conjunto de factores que, en el largo plazo, de manera institucional, estructural e incluso actitudinal, construyen la paz. Asimismo, toman en cuenta el impacto económico de la violencia.

Por cuarta ocasión, Yucatán figuró en el Índice como el estado más pacífico de México, lo que para el economista son buenas noticias y coloca a la entidad como un ejemplo a nivel nacional, ya que siempre se ha posicionado en los primeros lugares de este ámbito.

“Lo que vemos en las cifras oficiales es que hay bajos índices delictivos, que es un estado muy seguro y con una tasa de homicidios incluso más baja que muchos países de Europa. Es el único estado en México con una tasa de homicidios por debajo del promedio mundial”, sentenció.

Factores fortuitos

Según el estudio realizado por el IEP, la baja incidencia delictiva en Yucatán se relaciona con diversos factores, algunos de ellos fortuitos. Entre ellos, Carlos Juárez destacó que el estado no forma parte de ninguna ruta de traslado de drogas ilegales, a diferencia del vecino Quintana Roo.

“Tampoco tiene un centro turístico con el perfil de Acapulco, Playa del Carmen, Cancún o Los Cabos, que suelen ser susceptibles al narcomenudeo. No hay una situación geográfica que ponga a Yucatán en una dinámica de vecinos”, añadió.

Por ejemplo, dijo, estados del centro del país se ven inmersos en las dinámicas de estados vecinos. En el caso de la entidad, parece que la violencia que se vive en Quintana Roo no ha afectado la paz que se vive en Yucatán.

El académico detalló que las cifras en las que destaca Yucatán se refieren al concepto de paz negativa, lo que aclaró, se trata de algo positivo, pues denota que existen altos niveles de seguridad pública.

Otros factores menos evidentes que las cifras, tienen que ver con una baja población flotante. Hay poca movilidad de personas hacia adentro y hacia afuera del estado, son sociedades más herméticas, lo que propicia relaciones de confianza más sólidas entre la ciudadanía.

Yucatán, poco tolerante a malos gobiernos

De igual modo, Juárez atribuyó los índices de paz a una baja tolerancia al mal gobierno; sino por el contrario, en Yucatán, señaló, se demandan gobiernos de mejor calidad. En ese sentido, celebró que en el estado hay un buen manejo de la seguridad pública.

“Claro, que en las condiciones que está el estado, solo habría que mantener la paz y los niveles de seguridad. En otros lugares de la república hemos visto que no tienen problemas de seguridad; y tras algunos años, los indicadores se deterioran y crece la violencia”, advirtió.

Para cuando Acapulco como ciudad, Baja California como estado; o incluso algunos estados del centro que uno no relaciona tradicionalmente con la violencia, dijo, de pronto aparecen como centros de la violencia en el país y están en los últimos lugares (del Índice) con altas tasas de homicidio.

Para cuando reconocen que tienen una crisis de violencia, no es que sea demasiado tarde, pero cuesta mucho trabajo recuperar los niveles de paz. Un ejemplo de lo anterior, dijo, sucedió en Quintana Roo, pues ante la bonanza financiera propiciada por el turismo, descuidaron la calidad de su gobierno.

Elecciones y migración

A lo largo del país, apuntó el experto, se ha visto cómo conforme se acercan las elecciones, se agudiza la violencia. En primera instancia contra candidatos, políticos y funcionarios; y luego cuando gana algún partido, sobre todo si cambia la administración, suelen haber reacomodos.

“Yo no digo que no se desee la alternancia, pero sí hay que poner mucha atención porque hemos visto en otros estados o municipios, como cuando llega un partido distinto al poder, suele haber ajustes, ya sea para amedrentar, negociar; o porque grupos criminales aprovechan la situación”, condenó.

Por otro lado, el director Carlos Juárez hizo mención del flujo migratorio que hay en Yucatán hacia el interior del estado. En otras experiencias, acotó, cuando llegan a personas a vivir a los estados y ciudades como Mérida, estas tasas de crecimiento poblacional suelen rebasar gobiernos y servicios públicos.

“Y aunque vienen acompañados de cierta bonanza económica, si no están acompañados de solidez institucional, buenos gobiernos, buena ética pública y social, suele pueden desencadenar problemas; y este flujo de personas, puede desestabilizar la paz, que a veces es muy frágil”, concluyó. La Jornada Maya

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