La Última de Petróleo

Pemex fracasa en su intento por volver a la producción de amoniaco

Diana Nava
ORO NEGRO


La petrolera estatal Pemex ha fallado en su intento por regresar a la producción de amoniaco en su complejo de Cosoleacaque, Veracruz, el único de la compañía diseñado para fabricar este químico que forma parte de la cadena de fertilizantes.

La planta de Cosoleacaque vio interrumpido el proceso de producción de crudo durante 16 meses, desde octubre de 2018. Pero en febrero pasado, después de una serie de adecuaciones, el complejo logró retomar de manera mínima la fabricación del compuesto, pero esto sólo duró unos meses.

Datos publicados por la compañía muestran que, de manera intermitente, fabricó el compuesto durante seis meses del año pasado. En octubre y noviembre registró su producción más alta, con 34,000 toneladas mensuales.

Pero en diciembre, dicen fuentes internas de la estatal, la única planta productora de amoniaco salió de nuevo de operación y ahora se encuentra en mantenimiento en víspera de reiniciar actividades durante febrero próximo.

El complejo de Veracruz, inaugurado en 1968, agrupa cuatro plantas productoras de amoniaco, pero desde hace años sólo una –la VI– es la única productora del gas también utilizado en la industria plástica y de limpieza.

Esa planta es la que salió de operación a mediados de diciembre pasado.

Cosoleacaque en conjunto con los complejos de Fertinal y Agronitrogenados –las dos polémicas compras del sexenio anterior– conforman la división de fertilizantes de la petrolera, que a inicios de este año fue absorbida por Pemex Transformación Industrial, que agrupa también el negocio de refinación.

Los tres activos forman parte de un plan que buscaba revivir la industria estatal de fertilizantes, pero que hasta la fecha sólo ha dejado pérdidas a la compañía, según lo demuestran los estados financieros.

El proyecto de esta división, creada en la administración del actualmente preso Emilio Lozoya, tenía como finalidad crear una cadena de suministro: Cosoleacaque, productor de amoniaco, debía alimentar a la planta de Agronitrogenados para fabricar urea que, a su vez, debía ser suministrada a Fertinal, el complejo productor de fertilizantes fosfatados y nitrogenados.

La caída en la producción de amoniaco es un problema heredado por la actual administración federal, que ha asegurado tiene el proyecto de revivir la cadena de fertilizantes sin que hasta ahora vea éxito en sus planes.

De acuerdo con información de la petrolera, Cosoleacaque tiene una capacidad de producir hasta 1.6 millones de toneladas de amoniaco, una cifra que Pemex no ha visto en los últimos años.

El país alcanzó su producción más alta de amoniaco en 2012, con 939,000 toneladas anuales. De ahí en adelante la fabricación ha caído en picada, hasta que en 2019 se registró una producción cero del gas. Para ese año la administración de Octavio Romero Oropeza tenía la meta de llevar la producción de amoniaco a 420,000 toneladas anuales, pero quedó totalmente lejos de ésta.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha hablado reiteradamente de su intención por revivir el negocio de fertilizantes, a pesar del mal estado en que se encuentran las plantas.

El plan del ejecutivo empata con uno de los objetivos que anunció al inicio de su mandato, el de lograr la autosuficiencia alimentaria, que implicaría el aumento en las labores del campo y por lo tanto la demanda de fertilizantes.

En conjunto y de servir adecuadamente, las tres plantas que conforman la cadena de fertilizantes tienen la capacidad de producir hasta 3 millones de toneladas de estos productos, lo que representa cerca de la mitad de la demanda nacional, de acuerdo con información vertida en el último plan de negocios de Pemex.

Para 2020 la petrolera tenía el plan de inyectar 181 millones de pesos para rehabilitar tres plantas de Cosoleacaque con la esperanza de concluir el año pasado con una producción anual de 793,000 toneladas anuales. Pero de nuevo se quedó lejos.

Los datos de la compañía muestra que durante el año pasado –sin contar diciembre– sumó tan solo 118,00 toneladas de amoniaco.

El enredo en el que se encuentra el complejo de Veracruz va más allá de la edad de sus plantas, sino radica en la falta del principal insumo necesario para la producción: el gas natural, que por años ha visto caídas en la producción doméstica y una cadena de suministro sin concluir.

“Estos resultados se derivan, principalmente, de la escasez de gas en el sureste, materia prima para la producción de amoniaco y de las condiciones de regulación asimétrica que colocan el abasto de gas natural para las actividades petroquímicas de Pemex en el último lugar de priorización, junto con el resto de clientes industriales”, se lee en el plan de negocios de la empresa.

El gasoducto marino, uno de los que estuvo en disputa al inicio del sexenio, supondría una fuente para el suministro del gas, pero hasta ahora, esto no se ha visto reflejado en los niveles de producción de amoniaco. Expansión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button