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Pemex está en ‘zona de quiebra técnica’: ASF

KAROL GARCÍA
ORO NEGRO

Según modelos matemáticos financieros de identificación de riesgos financieros para empresas privadas, Petróleos Mexicanos (Pemex) está en “zona de quiebra”, como reportó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en su informe acerca del desempeño del corporativo de la petrolera, luego de que en el 2019 duplicó su rendimiento negativo sobre activos, llegando a 18.1% negativo, y registró un capital contable negativo de 1,977 billones de pesos, empeorando 36% en este rubro.

El dictamen del órgano auditor del Congreso reveló que Pemex obtuvo un rendimiento sobre activos negativo de 18.1% y un retorno sobre el capital empleado de 9.3%, además de que registró un capital contable negativo de 1,997 billones de pesos en 2019. En este ejercicio, tuvo un resultado neto negativo del ejercicio por 347,911 millones de pesos y no generó valor económico en su operación, al obtener un valor económico agregado negativo de 48,156 millones de pesos.

Con este análisis que la ASF realizó por segunda vez para la petrolera estatal, se determinó que Pemex presentó una alta probabilidad de quiebra técnica si ésta fuese una empresa privada, debido a que, con la aplicación del modelo Altman,173/ la empresa registró un puntaje de menos 1.16, lo que la ubicó dentro de la “zona de quiebra”, en tanto que con la aplicación del modelo Springate obtuvo un valor de 0.38 puntos.

Al revisar el desempeño financiero, generación de valor económico y rentabilidad de la estatal, la ASF explicó que en 2019, se materializó el riesgo de que Pemex no esté en condiciones de generar valor económico agregado en favor del Estado, ya que este fue de menos 48,156 millones de pesos, a diferencia del ejercicio 2018, en el que generó valor por 63,308 millones de pesos.

La empresa tampoco fue rentable, debido a que, en el 2019, obtuvo los resultados siguientes: un retorno sobre activos de menos 18.1%, porcentaje superior en 9.4 puntos porcentuales al registrado en 2018, que fue de menos 8.7%; además, registró un retorno sobre capital empleado de 9.3%, resultado inferior en 10.5 puntos porcentuales al registrado en 2018, que fue de 19.8%, y no fue posible calcular el retorno sobre capital contable sin incurrir en un falso positivo, derivado de que tanto el capital contable como los resultados del ejercicio fueron negativos.

Así, “en 2019, Pemex también presentó una alta probabilidad de quiebra técnica, si ésta operara como una empresa privada que busca ser sostenible, debido a que, con la aplicación de los modelos Altman Z-SCORE y Springate, utilizados para pronosticar la insolvencia empresarial, la empresa obtuvo menos 1.16 puntos y 0.38 puntos, los cuales la ubicaron en la “zona de quiebra” de ambos modelos”.

Por lo que se refiere al endeudamiento de Pemex, en 2019, el saldo de la deuda total reportado en la Cuenta Pública fue de 1,913 billones de pesos, cifra inferior en 5.3% al registrado en 2018, que se ubicó en 2,019 billones de pesos. Sin embargo, como hechos posteriores, en el primer semestre de 2020 la deuda de Pemex aumentó en 28.7% a 2,461 billones, por nuevas contrataciones para contar con el flujo para su operación.

De esta forma, con la auditoría se identificó que, en el periodo 2015-2019, Pemex no destinó la totalidad de los recursos derivados de la contratación de deuda para invertir en activos productivos, ya que, en dicho periodo, el gasto neto de capital de la empresa (Capex) fue de 272,287.3 millones de pesos, en tanto que el incremento neto de la deuda financiera de la empresa fue de 557,940.9 millones de pesos.

En el mismo reporte, la ASF advirtió que previamente, como resultado de la fiscalización de la Cuenta Pública 2018, la ASF identificó que Pemex no estuvo en condiciones de ser rentable y presentó un rendimiento sobre activos negativo de 8.7%; tuvo pérdidas acumuladas por 1,933 millones de pesos; un capital contable negativo de 1,459 billones de pesos, y un endeudamiento por encima del saldo de sus activos totales.

Operaciones a la baja
Cabe recordar que, al cierre del 2019, Pemex reportó una caída de 16.5% en sus ingresos totales, que ascendieron a 1.403 billones de pesos. La disminución de los ingresos totales fue provocada por una caída de 20% en las ventas nacionales, explicada por una baja en los precios de las gasolinas y diésel.

La producción petrolera cayó de 1.813 a 1.678 millones de barriles diarios. La elaboración de petrolíferos se redujo de 740,600 a 726,000 barriles diarios, la de gasolinas de 207,100 a 203,500 barriles diarios y el proceso de crudo bajó 3.2% a 592,009 barriles por día. Fuente: El Economista

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