La Última de Petróleo

Pemex es un riesgo fiscal para México

Dainzú Patiño
ORO NEGRO

El ritmo de los ingresos que genera Pemex a las arcas públicas federales se aminora desde 2014, mientras el dinero que transfiere el actual gobierno para su operación se incrementa y es prioridad, situación que a ojos de las agencias calificadoras riesgo de crédito representa una alerta para las finanzas públicas de México

Moody’s Investors Service, Fitch Ratings y HR Ratings, tres de las cuatro calificadoras que revisan el perfil crediticio de México, advirtieron sobre esta situación, al mismo tiempo que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador defiende la estrategia.

“Los presidentes parecían gerentes (…) era una política facciosa de apoyar a una minoría. Ahora es distinto, por eso nuestra defensa de Pemex y de la CFE. Les extraña que nosotros estemos protegiendo a Pemex y CFE. Es nuestra función”, dijo el jefe de Estado al ser cuestionado sobre la política energética de México y la política energética de Joe Biden, presidente de Estados Unidos, quien apuesta por el uso de energías limpias, como lo suscribe el TMEC.

En 2014, durante la primera mitad de la administración de Enrique Peña Nieto, los precios de los hidrocarburos y la producción petrolera en el mundo cayeron, lo que dio inicio a una menor recepción de ingresos petroleros, es decir, los que Pemex genera para la administración pública, explicó Arturo Carranza, analista del sector energético.

Esta baja recepción de ingresos petroleros se enfatizó con una menor demanda de combustibles por el COVID-19 en 2020, refieren cifras de Hacienda. Y la tendencia es que se utilicen menos los combustibles fósiles, ante fuentes de energías renovables en el mundo, agregó Carranza.

Con la baja de los ingresos petroleros, llegaron descensos y recortes a los presupuestos de Pemex hasta 2018. A partir de 2019, primer año de la administración actual, el monto del presupuesto de la empresa comenzó a subir.

Para 2021 se aprobó un presupuesto de 544,598 mdp para Pemex, mientras los ingresos petroleros generados en enero-noviembre de 2020 sumaron 496,525 mdp, refieren datos de la SHCP.

Malas perspectivas
La empresa tiene perdidas constantes, y el gobierno ha estado inyectando capital en la empresa para que sus finanzas sean sostenibles, pero es posible que necesite más apoyo del gobierno en el futuro, explicó Charles Seville, analista de deuda soberana para México de Fitch Ratings.

Fitch estima que la perdida anual de Pemex no exceda el 1.5% del PIB, “no es un cambio importante para la calificación, pero sí es un riesgo potencial considerable”, dijo el analista soberano.

La situación de Pemex se suma a otros factores que presionan la disposición de recursos públicos en un entorno económico complicado a nivel mundial por la pandemia: un moderado a bajo crecimiento económico interno, gasto creciente por pensiones, incremento del costo financiero de la deuda, y la nula o baja llegada de remanentes de Banxico para este año, explicó Félix Boni, director general de análisis en HR Ratings México.

“Un problema para Pemex ha sido la pérdida del mercado nacional de gasolinas, ahora vemos otra polémica con el esfuerzo de cambios en términos de permisos de importación, lo que refleja el problema que tiene Pemex de superar el mercado de México, y puede haber un problema internacional con esta restricción al sector privado”, comentó el directivo.

Moody’s Investors Service refirió en un análisis que en ausencia del sector privado para ayudar a Pemex para aumentar la producción y mantener las reservas, la petrolera requerirá apoyo del gobierno. Y estima que esta ayuda será de alrededor de 1% del PIB por año, y que tan solo para 2021 el apoyo del gobierno llegará a los 14,700 millones de dólares.

“El gasto de capital planificado de Pemex es insuficiente para cumplir con sus propias metas de producción de petróleo y reemplazar completamente las reservas”, advirtió Moody’s.

¿Soluciones?
Con un presupuesto apretado por pensiones y deuda, sin remanentes de Banxico, pérdidas de Pemex, menos crecimiento económico y por ende bajas en la llegada de ingresos, la administración pública puede echar andar acciones para incentivar la economía y desahogar sus finanzas.

Entre las propuestas resuenan incrementar la inversión pública productiva que incentive la privada, perfeccionar la tributación, pero con la pandemia, la solución se centra en una acción: la aplicación de la vacuna contra el COVID-19.

“Si la gente no puede salir a trabajar el gasto no sirve mucho, la vacuna debe ser la primera prioridad. si hay confinamiento la gente no puede salir a trabajar, ya lo vimos en EU sus acciones contraciclicas no tuvieron los efectos requeridos porque hubo mucho ahorro”, dijo Boni.

En tanto, mejorar la tributación, como se hizo el año pasado, es una de las acciones que deben continuar. El analista de Fitch consideró que una reforma fiscal puede darse en 2022, en vista de que este año Hacienda tendrá un menor margen financiero a causa de que los fondos de reserva que ayudaron a resanar las finanzas públicas el año pasado se están agotando. Expansión

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