La Última de Petróleo

Nuevo yacimiento de Pemex será insuficiente en metas de producción

Nadia Luna
ORO NEGRO


Este 18 de marzo, Pemex conmemorará la Expropiación Petrolera con un anuncio, que se hará a mediodía, sobre un hallazgo “muy importante” -como ya lo catalogan desde la 4T-. El mercado ya anticipa que se trata del hallazgo del pozo Dzimpona, que si bien se calcula que cuenta con un potencial prometedor, los petroleros advierten que no los suficiente para alcanzar las metas de la petrolera.

En días pasados, el presidente López Obrador adelantó que este próximo jueves Pemex anunciará el hallazgo de un campo “muy grande” en Tabasco. Fuentes en diálogo con LPO confirman que se trata de un campo cercano a Dos Bocas y que se prevé arroje hasta 600 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

El hallazgo se sumará a los hechos en los últimos años: Ixachi en 2017, durante el sexenio de Peña Nieto y Quesqui en 2019, ya con la administración de López Obrador. Ambos fueron cuestionados en su momento sobre el real impacto que podrían tener, pues en el mercado avisaban que sería menor al anunciado por el gobierno.

En este caso, el panorama se repite pues el mercado luce menos optimista de lo que se pretende instalar desde Palacio Nacional. “Sí es positivo que se sumen nuevos hallazgos, desde luego, sin embargo, si se consideran las metas de Pemex, no suena tan grande”, explica el analista Arturo Carranza, en diálogo con LPO.

Se refiere al objetivo de la petrolera de incorporar 1,300 millones de petróleo crudo equivalente cada año para hacer viable el plan de negocios, por lo que si bien las expectativas de lo que podría aportar este descubrimiento tiene un nivel elevado, al compararse con esa meta, se ve que aún está por debajo de lo que sería deseable.

Este pozo forma parte de una asignación mucho más grande, por lo que el especialista afirma que podría haber más campos, que por su cercanía, darían la impresión de una sola extensión de gran amplitud.

Las condiciones de este campo hacen recordar a Ixachi, ubicado en Veracruz y que tenía una proyección de 1,500 millones de barriles diarios en su pico. Al igual que este campo, Dzimpona cuenta con infraestructura ya instalada, además, se trata de crudo ligero, por lo que la expectativa es que empiece a producir en dos años -un tiempo corto en esta industria-, tal como sucedió en el caso del campo veracruzano. En ese caso, empezó a reportar su primera producción por 4,000 barriles diarios en 2019.

Sin embargo, sobre Ixachi persisten serias dudas sobre la capacidad de la petrolera de lograr sus proyecciones si no cuenta con el apoyo de privados, al menos no en el plazo establecido, que es hacia 2024, pues los expertos explicaban, en anterior diálogo con LPO, que la petrolera no cuenta ni con la capacidad tecnológica ni financiera para hacerlo en todo el potencial que promete el yacimiento.

En cuanto a Quesqui, que fue anunciado por Octavio Romero como un campo “gigante” y que “gustaría mucho a las calificadoras”, no logró de pronto ese fin, pues como se mostró un año después, terminó perdiendo el grado de inversión en dos de ellas.

El entorno para la producción de Pemex no ha dejado de complicarse, a pesar de los esfuerzos del gobierno. El año pasado, con la crisis pandémica, la situación empeoró y, como relató LPO, el propio Romero Oropeza tuvo que admitir el fracaso de los campos prioritarios, pues a mitad de año, solo reconocía producción en cuatro de los 20 prioritarios. En este contexto, a pesar de lo positivo que pueda resultar este anuncio, luce lejos de poder mejorar las perspectivas en el mercado. La Politica Online

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