De Impacto

Juan Manuel Fócil, lenón de la política

SAMUEL LAURO SOTO GILES
ORO NEGRO

VHSA.- Juan Manuel Fócil Pérez, sobredimensionó la cuerda de sus 40 mil afiliados, quiso todo, y la reventó, porque el PRI y PAN no se dejaron.

“Nosotros nos sentimos frustrados, actuamos de buena fe y con buena intención”, lamenta Fócil, ahora, engañosamente.

Carente de estrategia, de estrategas, después de 20 años de que llegó al PRD bajo la sombra de Alberto Pérez Mendoza está a punto de hacer caer a ese partido y clama:

“Le pido al pueblo que nos tenga confianza, vamos a presentar gente buena, capaz, con experiencia, honesta que gobierne y mejore la calidad de vida de los tabasqueños”, volteó a ver el egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), especializado en mercadotecnia.

En 20 años, Fócil Pérez no pudo ganar en las urnas, es hábil para impulsar candidatos, para convertir a la política en mercancía, pero no es político.

Con el aval de Octavio Romero, es nombrado dirigente municipal en Centro, como consejero estatal se apunta en 2000 para la candidatura a senador, pierde y ese mismo año es candidato a la presidencia municipal de Centro, y pierde.

De 2001 a 2002 es secretario general del Comité Ejecutivo Estatal, de 2005 a 2008, es presidente del Comité Ejecutivo Estatal del PRD en Tabasco.

Darvin González Ballina, fundador, expuso en esas fechas: Fócil es presidente del PRD, pero no es mi dirigente.

A 20 años de su llegada al PRD, solo, ególatra se enfrenta a sí mismo.

Al acusar Fócil Pérez que el Comité Ejecutivo Nacional tricolor negó el respaldo para que el PRD fuera incluido en el acuerdo interpartidista, tanto el dirigente estatal del PRI, Dagoberto Lara Sedas, como el del PAN, Pedro Gabriel Hidalgo Cáceres, rechazaron el señalamiento.

“Fue el tema de paridad de género la que evitó llegar a acuerdos”, revirtieron los dirigentes de ‘Va por Tabasco’.

Y Fócil Pérez volvió a culpar entre dientes o entre líneas.

“Seguramente no se cumplieron las expectativas y los intereses del PRI, la alianza que estábamos proponiendo se trabó por detalles mínimos”, machacó.

En su defensa, el PRD de Fócil-Cabrera presumió al día siguiente en redes sociales que ese partido tiene más afiliados en Tabasco: 40 mil, muy por encima de los demás.

Sin embargo, por esos detalles mínimos que dice Fócil Pérez, los que iban a ser aliados del PRD ahora serán sus contendientes, que lo emparedarán con Morena, y estará más desprotegido ante los partidos minoritarios.

Pero, además, en alianza los tres partidos juntarían una bolsa de 21 millones de pesos de prerrogativa anual contra los 34 millones y medio de Morena; sin la alianza, el PRD luchará con 10 millones de pesos que recibirá en el año, el PRI, también con 10 millones y el PAN con 292 mil pesos.

Si en lo externo, el PRD de Fócil-Cabrera ya resintió la primera derrota, falta por saber cómo saldrá de la contienda interna en la disputa de candidaturas con Izquierda Progresista que era aliada de Gerardo Gaudiano y de Nueva Izquierda, ahora representada por Darvin González Ballina.

Máxime cuando en lo interno, Fócil-Cabrera había acordado asegurarle a Gerardo Gaudiano la diputación federal plurinominal, pero en la voracidad de ir por todo, rompió su palabra para posicionar a un integrante de su grupo, que podría ser Carolina Pech o el mismo Javier Cabrera Sandoval.

“Quien tiene mayoría, tiene mano en candidaturas”, argumentó Fócil Pérez y lo secundó Cabrera Sandoval.

Desde el mes pasado, dentro del PRD, las fuerzas políticas, precisamente por la presión de Fócil Pérez, se han ido recomponiendo.

El grupo de Huimanguillo, el de José Sabino Herrera Dagdug, que era afín a Gaudiano Rovirosa, se alió con Héctor Peralta Grappin, porque con “los moches” de diputado federal fue el principal proveedor de materiales de construcción del ayuntamiento presidido por Sabino Herrera.

Además, Roberto Romero del Valle, quien hace seis años se había declarado focilista, y un año después se volvió gaudianista porque lo nombró Secretario del Ayuntamiento, está impactando en la recomposición interna al renunciar a la presidencia del nada despreciable Consejo Político estatal.

Al no respetar el pacto de unidad de agosto, con el que los tres principales grupos: Fócil-Cabrera, Gaudiano-Peralta y el de Darvin-Elsy Lidia, hay una lucha intestina sorda pero contundente. Máxime que los simpatizantes de Gaudiano emigran a Movimiento Ciudadano,

Si los dirigentes del PRI y del PAN trataron de guardar la forma, uno de los participantes en la negociación de la alianza, el priista Gregorio Arias de Comalcalco, exprimió lo podrido de la actitud de Fócil Pérez: su “agandalle” frustró la alianza.

El aspirante a la alcaldía de Comalcalco, Goyo Arias acusó que el PRD – representado por Fócil- pretendía reservarse la mayoría de las candidaturas.

“El convenio de coalición, lo dice su nombre, es un convenio. Los convenios se formalizan por la voluntad de las partes, donde alguien cede, una parte cede uno y otra cede otro, pero no puede haber un contrato lenón queriéndose llevar todo, no estamos de acuerdo…”, señaló.

El priista de Comalcalco le dio la razón a Dagoberto Lara, “entendió que no se puede avasallar a la militancia, no puede permitir que pisoteen a la militancia, que la traten con la punta del pie, cuando todavía no se ha llegado”.

Así quedó desenmascarada, por el PRI y el PAN, la ambición focilista, que mucho antes de la campaña formal mancha a los candidatos perredistas, a los buenos, si los hubiera.

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