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Los apagones dejan al descubierto la gran dependencia al gas de Estados Unidos

Diana Nava
ORO NEGRO

La falta de suministro eléctrico en estados del norte del país ha dejado al descubierto la gran dependencia de México al gas natural producido en Estados Unidos.

Texas –la fuente principal de gas natural para México– ha decidido suspender la exportación de gas natural al país, después de que las autoridades estadounidenses decidieron priorizar el consumo doméstico, en hogares, hospitales y zonas de consumo estratégico, según informó la estatal CFE en un comunicado esta mañana.

Así, tras el corte del suministro, 4.6 millones de clientes de estados como Sinaloa, Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas han enfrentado fallas eléctricas debido a la falta de importaciones de gas natural desde Estados Unidos, el combustible bajo el cual funcionan las centrales de ciclo combinado.

La estatal CFE ha apostado por años a la generación vía gas natural, debido a los costos competitivos del gas natural.

Pero los precios sufrieron un fuerte revés este lunes, con una volatilidad de hasta 5,000%. El millón de BTU de la molécula pasó de cotizarse a 3 dólares hasta 600 dólares en algunas regiones de Estados Unidos debido un aumento extraordinario de la demanda.

Y la compañía ha decidido continuar con la apuesta hacia el gas natural, con la construcción de 13 nuevas centrales de ciclo combinado rumbo a 2025. Hasta ahora, cerca del 60% de la generación eléctrica de la compañía nacional tiene como fuente este energético, que en su mayoría no es producido en el país.

Y es que la caída continua en la producción de gas natural de la estatal Pemex ha abierto un gran boquete en la demanda nacional que ha sido cubierta por importaciones desde Estados Unidos.

Las compras de la molécula desde Estados Unidos alcanzaron en octubre pasado –el dato más reciente– los 6,194 millones de pies cúbicos diarios, de acuerdo con datos de la Secretaría de Energía. Esta cifra representa el 72% del consumo total del país.

Cinco años antes, en 2015, las importaciones estadounidenses cubrían el 48% de la demanda nacional.

Pero la gran dependencia del gas natural estadounidense no es algo que date de este gobierno. Las administraciones federales pasadas decidieron aumentar el suministro de gas natural debido a los precios competitivos del energético estadounidense, cuya producción vio un impulso en años pasados como parte de la explotación de recursos no convencionales o que necesitan fracking.

Este plan tenía que ser complementado con un aumento en la producción doméstica de gas, una actividad que hasta ahora no ha sido priorizada, pues la estatal Pemex continua enfocándose en la extracción de crudo.

“Es algo que se incrementó en la administración pasada con toda la infraestructura construida (y que tenía una lógica, dados los bajos precios), pero que venía de la mano con las rondas, con la idea de también incrementar la producción acá. El problema es que eso sigue sin pasar y esta administración tampoco le ha dado gran atención al gas, solo al crudo”, dice una ex funcionaria de la Secretaría de Energía.

Durante el año pasado, la petrolera nacional disminuyó en 1.2% la producción de gas respecto a un año antes, según los últimos datos publicados por la compañía. Fuente: Expansión

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