Opinión

¿Inversión? No, aquí la complicaremos

CARLOS PUIG
DUDA RAZONABLE

No es una sorpresa que el presidente Andrés Manuel López Obrador quiera echar para atrás las reformas que permiten a la iniciativa privada invertir en el sector energético del país. De sus muchas congruencias, puede ser esa la más antigua y la que más ha repetido.

En su presupuesto para Pemex y desde la Secretaría de Energía ha intentado cambiar las reglas del juego y se ha topado con decisiones del Poder Judicial, incluida la Suprema Corte.

Frente a esas decisiones de las cortes, el Presidente ya había anunciado que habría que hacer algo desde el legislativo, y eso sucedió ayer con la presentación de su primera iniciativa preferente cambiando las reglas en el sector energético, afectando a los productores privados y a quienes producen renovables.

No es este espacio para discutir las bondades o maldades de las dos visiones contrastantes sobre la producción de energía. Eso dijo el Presidente en campaña y eso quiere cumplir.

Pero en la política importa mucho el momento, el timing, el momento en que se hacen las cosas. El país lleva dos años con números de crecimiento a la baja, el pasado, de gravedad. Al menos para el primer semestre de este año las cosas no se ven mucho mejor.

El gobierno tiene poco dinero, más después del gasto del año pasado en ampliaciones de hospitales y ahora vacunas. Los números de inversión pública y privada no son alentadores, y en la recaudación y producción veremos los efectos de la pandemia.

¿Es este el mejor momento para espantar a la iniciativa privada nacional y extranjera ahora que en el mundo las inversiones serán escasas? Porque lo que sucederá con la iniciativa, de ser aprobada, es que estará años en tribunales… sin certeza para nadie. Porque la iniciativa causará tensiones con los empresarios nacionales, extranjeros y con el nuevo gobierno estadunidense. Porque mal haríamos en pensar que un signo así solo afecta a las inversiones de ese sector.

¿Por qué ahora y no en el segundo semestre o el próximo año, cuando las cosas se hayan aclarado un poco, la pandemia, con suerte, un mal recuerdo? ¿O qué anticipan para el 6 de junio? Escribió Barbara Tuchman en La marcha de la locura: La sinrazón desde Troya hasta Vietnam: “Un fenómeno constante a lo largo de la historia sin importar lugar o época es la aplicación por parte de gobiernos de políticas contrarias a sus propios intereses”. @puigcarlos https://www.milenio.com

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