La RegiónTabasco

Inflexión tropical

Samuel L. Soto Giles | Es mediodía. La plancha de Plaza de Armas desprende ondas de calor. Bajo la fronda de los guayacanes, al lado de la fuente reseca, los reporteros y fotógrafos eluden las zetas del sol.

Frente a la Cámara de Diputados, de vehículos relucientes descienden personas rozagantes, serías, formales, a quienes en la entrada enrejada hacen contraste el señor, ya delgado, en silla de ruedas, y la anciana que vendió ilusiones de fortuna.

Llega Humberto Mayans Canabal, con más de 40 años de hacer política, uno de los primeros que adelantó en las campañas electorales, lo que hoy es algo vital: el lavado constante de las manos con alcohol, en su paso por el PRI, PRD, PRI, PVEM, PRI.

“El gobernador Interino, Carlos Manuel Merino Campos, no es un improvisado porque conoce bien y ha trabajado toda su vida en Tabasco. Es una distinción muy grande para Tabasco”, elogia el ahora consejero independiente de Pemex.

Faltando diez minutos para las 12 horas, Carlos Enrique Iñíguez Rosique, sin hacer caso a preguntas de reporteros, entra corriendo. Sube los escalones con la habilidad de jugador de futbol americano.

Hasta la banqueta llega el desahogo de la Orden del Día del Congreso. A punto de juntarse las manecillas del reloj, de una suburban blanca baja el obispo Gerardo de Jesús Rojas López, es invitado especial a esta reunión de gala.

“Como iglesia nosotros oramos por nuestros gobernantes para que sus decisiones sean sensatas y sean para bien del pueblo de Tabasco”, dice al lado de los dos ciudadanos que con una sonrisa claman piedad.

Los invitados son contados. Al presidente municipal electo de Jonuta no le permiten el paso.

“Solo vine a ver si estaba en la lista, no lo estoy”, justifica.

Dentro, en el pleno de la Legislatura a una semana de fenecer, 33 diputados aprueban que Carlos Manuel Merino Campos sea el Gobernador Interino, dos justificaron su inasistencia.

Declarado el nombramiento, la Comisión de Cortesía sale del Recinto Legislativo por el todavía gobernador Provisional Merino Campos y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Enrique Priego Oropeza.

Luis Ernesto Ortiz Catalá, Patricia Hernández Calderón, Gerald Washington Herrera Castellanos y Odette Carolina Lastra García, van muy elegantes a Palacio de Gobierno.

La comitiva regresa con los dos personajes. Las rejas blancas hacen de embudo. Merino Campos cede el paso a los anfitriones, al magistrado, a sus colaboradores cercanos. A mitad de las escaleras, escucha: ¡Una foto! ¡Una foto!”.

Merino Campos da media vuelta junto con Priego Oropeza y la comisión de cortesía; tomada la foto, retoma el camino.

En cuestión de minutos, el Gobernador Provisional asume como Gobernador Interino hasta por 120 días, hasta el 31 de diciembre. A su derecha está Lidia Izquierdo Morales, a su izquierda, Jesús de la Cruz Ovando.

“Aquí y ahora, es momento de hacer un punto de inflexión; por ello, los invito a participar de forma activa, sumándonos con el firme propósito de hacer de Tabasco una entidad próspera, competitiva y segura”, pide Merino Campos.

Emocionado dice que el Congreso le ha concedido el más alto honor que puede tener un tabasqueño, ser Gobernador, lo que a su vez implica un gran compromiso con este trópico húmedo que lo vio nacer.

“Sobre todo considerando que nos encontramos ante un momento histórico no tan sólo para nuestro estado, sino para el país, y que es Tabasco el escenario en donde están puesto todos los reflectores y del que se espera congruencia con el proyecto de nación que ha trazado nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador”, destaca.

Con este nuevo cargo, reconoce que es necesario escuchar las voces de las diversas corrientes, conciliar ideas, privilegiar el diálogo, construir, dar continuidad al trabajo y, más que nada, actuar con mucho amor por Tabasco.

Hace el compromiso de continuidad con cambio.

“Es el inicio de una nueva etapa para la vida pública del estado, luego del extraordinario trabajo realizado durante dos años ocho meses por Adán Augusto López Hernández, quien hoy encabeza la Secretaria de Gobernación”, delimita.

“Esto no significa dejar de lado las metas y objetivos planteados, porque estos no son propios de una persona, sino que son parte de un mismo proyecto transformador del equipo de Tabasco, en donde todos buscamos un objetivo común: el bienestar de la población tabasqueña, lo que durante mucho tiempo fue un reclamo y la añoranza de un pueblo que le apostó a un cambio”, aglutina.

A su salida, en una “relación cordial y respetuosa con los medios”, invita a Palacio de Gobierno a rueda de prensa. La comitiva regresa alegre en la amplitud de Plaza de Armas, sin música, sin espectadores.

Allá en la entrada de la Cámara de Diputados, los dos clamantes de piedad, guardan la bendición y los billetes de 20, 50 ó 100 pesos.

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