La Última de Petróleo

Energéticos llevan a la inflación a 6.05% en la primera mitad de abril


En la primera mitad del mes, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un avance de 0.06% quincenal, mientras que a tasa anual se ubico en 6.05 por ciento


La inflación a los consumidores repuntó en la primera quincena de abril a un nivel que no se veía desde el cierre del 2017, esto principalmente por el aumento que se presentó en los precios de los energéticos, de acuerdo con la información divulgada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En la primera mitad del mes, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un avance de 0.06% quincenal, mientras que a tasa anual se ubico en 6.05 por ciento.

Lo anterior supuso el mayor nivel que se ve en la inflación desde la última quincena de diciembre del 2017, cuando se ubicó en 6.85 por ciento.

En aquel año, la inflación rebasó en diversas ocasiones el techo de 6.0% ante la depreciación del peso frente al dólar, los aumentos en el precio de las frutas y verduras así como la liberalización de los precios de las gasolinas, en donde el gobierno dejó de determinar el precio de los combustibles.

Diversos analistas esperaban que abril de este año la inflación pudiera llegar a estos niveles, debido no sólo a una recuperación de los precios de los energéticos, sino también por un efecto base de comparación. El año pasado, con el inicio de la pandemia, la inflación registró un nivel de 2.08% en la primera mitad de abril.

No obstante, el resultado quedó por arriba del sondeo que realizó Reuters, en donde especialistas esperaban una inflación de 5.74 por ciento.

Las presiones
Al interior del reporte se puede observar que en la primera mitad de abril hubo presiones desde el índice no subyacente así como del subyacente, específicamente de los energéticos y las mercancías.

En el primer caso, los precios de los energéticos aumentaron 28.22% en comparación con el mismo periodo del año pasado, ello como resultado del incremento de los precios internacionales de la gasolina.

Esto, y una inflación de apenas 2.19% en las tarifas de gobierno, llevaron al rubro de energéticos y tarifas autorizadas a un nivel de 19.42 por ciento. A su vez, los precios de los productos agropecuarios aumentaron 3.63% en el periodo.

Con ello, la inflación anual del rubro no subyacente se ubicó en 12.21 por ciento.

Otra de las presiones fue en el rubro de las mercancías, las cuales tuvieron un incremento en sus precios de 5.66% anual. En tanto, los servicios avanzaron 2.42 por ciento.

Lo anterior llevó a la inflación subyacente, que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, a un nivel de 4.13 por ciento. Belén Saldívar / El Economista

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button