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En Tabasco no se han registrado reacciones adversas en los vacunados

REDACCIÓN
ORO NEGRO


La vacuna de AztraZeneca contra el COVID-19 aplicada hasta la fecha a poco más de 5 mil adultos mayores de 60 años en este municipio, no ha provocado, hasta el momento, ninguna reacción adversa de consideración, subrayó la jefa de la Jurisdicción Sanitaria, Elizabeth Baz Rojas.

Al concluir el tercero de seis días que estarán dedicados a la inmunización de más de 14 mil 280 personas radicadas en las distintas localidades de esta municipalidad, como parte de la Fase 2 del esquema nacional de vacunación instrumentado para combatir la pandemia, Baz Rojas resaltó que ningún paciente ha presentado un cuadro que amerite una situación de urgencia.

Informó que del total de dosis asignadas a Cunduacán, se registra un avance superior al 30 por ciento en el proceso de aplicación, y notificó que sólo en la jornada de este día, se suministraron alrededor de 2 mil biológicos en seis centros de vacunación establecidos en la cabecera, poblado Cucuyulapa, ranchería Yoloxóchitl y los ejidos Tular, La Chonita y Tierra y Libertad.

La funcionaria del sector salud aseveró que los puestos de vacunación, que son resguardados por brigadas del Ejército Mexicano, cuentan con toda la organización logística para garantizar el cuidado y la seguridad de quienes acudan voluntariamente a someterse a la inoculación.

Cada centro de vacunación está equipado con un filtro sanitario, donde personal de salud verifica la sana distancia, proporciona gel antibacterial, vigila el uso adecuado del cubrebocas, y además, solicita la identificación oficial para comprobar el registro en el listado nominal, explicó.

Elizabeth Baz Rojas agregó que cumplido este paso, se conduce a las personas a una zona de triage, en la que un médico toma la temperatura corporal y levanta un cuestionario sobre las indicaciones y contraindicaciones que hay para, en determinado caso, posponer la aplicación del biológico.

Una vez comprobado que el paciente es apto, servidores de la Nación de la Secretaría de Bienestar federal conducen a los adultos mayores a las mesas de atención, donde se aplica la vacuna, se levanta un registro del lote diluyente, se informa sobre los síntomas post-vacunación, y se envían al área de observación.

“Han sido días de gran afluencia y hemos ido mejorando los tiempos y la calidad de la atención a las personas; desde que el paciente ingresa al área de Triage hasta que se aplica la vacuna y permanece en observación, son aproximadamente 40 minutos, de los que 30 se los lleva el tiempo de observación”, puntualizó.

Una luz al final del túnel

La jornada de este miércoles se llevó a cabo sin contratiempos y en completo orden, con apoyo de personal de las secretarías de Salud federal y estatal, Bienestar y de la Defensa Nacional (Sedena), y cada una de las personas fue registrada y observada con el fin de vigilar que no tuviera reacción adversa tras la aplicación del biológico.

Entusiasmados, los adultos mayores agradecieron a las autoridades por haberles otorgado un lugar prioritario en la aplicación de la vacuna que los protege contra el virus SARS-CoV-2.

En el Centro de Convenciones Mireya Ruiz Quero, ubicado en la cabecera, cientos de adultos llegaron desde la madrugada para hacer fila y administrarse el biológico que, según afirmaron, ‘”los hace sentirse más protegidos” contra una enfermedad que en Tabasco ha cobrado la vida de más de 3 mil 720 personas, en casi 11 meses de emergencia.

Desde las cuatro de la mañana, Pablo Cortázar Jiménez, con 60 años recién cumplidos, viajó desde la ranchería Pechucalco primera sección a la ciudad de Cunduacán, para “ser de los primeros en la cola”, al igual que Lilia Gómez Cortázar, vecina de la calle Corregidora, del centro de la cabecera municipal.

“La atención es buena y todo está muy bien organizado”, coincidieron. Don Pablo, dedicado a las tareas de la construcción, dijo sentirse con mayor confianza, ya que por las características propias de su oficio, “siempre anda donde hay mucha gente”, mientras que doña Lila ventiló que a ella “ya le urgía aplicarse la vacuna”.

“Soy diabética y no me quería morir tan pronto; tengo a mis nietecitos todavía chicos y aún quiero verlos crecer”, comentó la señora de 61 años de edad, quien confesó que una vez cumplido este paso, se reincorporará a su trabajo diario en una cocina económica.

Para don Samuel Torres Torres, de la ranchería Yoloxóchilt segunda sección, “no hay que tenerle miedo a la vacuna, (porque) es para protegernos y no enfermarnos”.

Con toda una vida dedicada a trabajar el campo, a sus 70 años de edad, don Samuel pidió a quienes aún no creen en los beneficios de esta inmunización, tomar conciencia y no dejar pasar la oportunidad, porque sólo entre todos podremos dejar atrás la emergencia que inició desde hace casi 11 meses atrás.

La imagen de adultos agradecidos se repite una y otra vez. En el Centro de Salud de Tular, en la primaria del ejido La Chonita, en el casino social del poblado Cucuyulada, en el casino social del ejido Tierra y Libertad. En todos se vive un ambiente de confianza que se evidencia aún detrás de los rostros semi tapados con cubrebocas.

Doña Lidia Hernández Alonso, de 82 años de edad, es otro ejemplo de ello. Tiene dificultades para caminar, debido a que recientemente se cayó dentro de su hogar. Auxiliada por su hija Olivia, llega en pochimóvil al punto de vacunación instalado en Cucuyulapa.

No tiene que esperar ni un minuto ni hacer fila, mucho menos bajarse del motocarro. Hasta la unidad se acerca personal de salud, acompañado por personal del Ejército, para entrevistarla y aplicarle el biológico. Llora tímidamente, “estoy feliz”, dice, porque ahora sí se siente protegida. Tras meses de encierro, por fin ve una luz al final del túnel.

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