De Impacto

En dos años de ‘transformación’ AMLO ha cambiado a México, pero para mal: The Economist

REDACCIÓN
ORO NEGRO

A más de dos años de la ‘Cuarta Transformación‘ el presidente Andrés Manuel López Obrador ha cambiado a México, pero “para peor”, sostiene The Economist.

En una dura crítica contra el Gobierno de López Obrador, la publicación inglesa afirma que es difícil encontrar pruebas de la declaración del presidente de que México vive “un momento estelar”.

Señala que el país tiene el cuarto mayor número de muertes en exceso por porcentaje de la población desde el inicio del COVID-19 y que la economía estaba en recesión antes de la pandemia.

La tasa de pobreza probablemente aumentó más que en otras grandes economías de América Latina… Mientras que las tasas de homicidios se han reducido drásticamente en algunos países violentos de América Latina durante la pandemia, en México el descenso ha sido mínimo”, añade The Economist.

Pero si bien el momento que vive México no es estelar, las encuestas benefician al presidente López Obrador. Su índice de aprobación es de 62 por ciento y 40 por ciento de los mexicanos planea votar por Morena en las próximas elecciones del 6 de junio.

Para The Economist, la ‘Cuarta Transformación‘ parece tener tres elementos principales: la ruina de reformas recientes, nuevas iniciativas que no resuelven los problemas que pretenden, y la concentración del poder en el presidente.

Nada más tomar el poder, López Obrador eliminó la Reforma Educativa impulsada por su antecesor, Enrique Peña Nieto, y desapareció Prospera, programa elogiado en beneficio de la población en situación de pobreza.

También canceló la construcción, ya avanzada, del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), lo que ha minado la confianza de inversores.

Actualmente, a petición del presidente, el Congreso de la Unión debate una reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que priorizará la generación de energía por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en lugar de a alternativas más económicas.

Si todo esto fuera el preludio de la puesta en práctica de ideas audaces para mejorar el bienestar de los mexicanos, el costo podría ser tolerable. Pero las soluciones de AMLO son balas disparadas por un arma antigua que está mal apuntada y tiene muy poca potencia fiscal”, critica la publicación.

En materia fiscal, el Fondo Monetario Internacional (FMI) insta a México a gastar más del 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) que lleva hasta ahora para combatir los efectos económicos de la pandemia.

Sin embargo, el presidente López Obrador se resiste por temor a que México quede en deuda con acreedores extranjeros, tal y como ocurrió durante la crisis financiera de 1982.https://d5b6fa10c3c78901592adc15d19631e7.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

Las consecuencias de la ‘tacañería’ de AMLO podría derivar, según expertos, en una caída permanente de la producción por la pérdida de puestos de trabajo y negocios durante la pandemia.

Por otra parte ha invertido en Petróleos Mexicanos (Pemex), la compañía petrolera más endeudada del mundo, y planea gastar 8 mil millones de dólares en la construcción de la refinería de Dos Bocas en su natal Tabasco.

Construye además el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles que de acuerdo con aerolíneas restringirá los vuelos por ubicarse en un terreno montañoso.

La ‘Cuarta Transformación’ no ha disminuido los mayores peligros para la seguridad de los mexicanos, uno nuevo y otro viejo. El manejo de la pandemia por parte del Gobierno ha sido desastroso. Su miserable gasto social ha contribuido a la sensación generalizada de que el trabajo inseguro es la única alternativa para pasar hambre.”

Al hecho de que López Obrador rara vez utiliza cubrebocas y se aplican pocas pruebas de COVID-19, la vacunación tuvo un inicio muy lento.

De acuerdo con la publicación inglesa quienes dieron su voto a López Obrador en 2018 querían, quizá más que cualquier otra cosa, la reducción del alto número de asesinatos en el país, que deberán seguir esperando.

AMLO presumió como éxito la caída de 0.4 por ciento en la incidencia delictiva.

Insiste en que reducir la pobreza servirá más que capturar o eliminar a los cabecillas del crimen para combatir la delincuencia.

La combinación de fracaso de las políticas y toma de poder es preocupante. Las elecciones legislativas y regionales del próximo mes de junio pueden ser la última oportunidad de los mexicanos para dominar a su desenfrenado presidente”, concluye The Economist.

Con información de The Economist

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