La Última de Petróleo

El sindicato Yakuza de Pemex; obligan a agremiados a mutilarse


Lealtad a morir y amputaciones; parece la Yakuza, pero es otra Mafia: el sindicato de Pemex, que obliga a agremiados “accidentarse” para cobrar seguros


Lealtad hasta la muerte, violencia, esclavitud y amputaciones, esas parecen características de la Yakuza japonesa, pero aplican bien a otra Mafia: el sindicato de Pemex, que exige a agremiados “sufrir accidentes” para cobrar seguros.

Sí, ese donde reinaba Romero Deschamps, pero que a pesar de su salid con jubilación entera, parece mantener las prácticas mafiosas.  

Una investigación especial de Noé Cruz Serrano en El Universal da cuenta de al menos tres casos donde trabajadores de Pemex fueron obligados a mutilarse para cobrar los seguros del sindicato, bajo la amenaza de perder su empleo.

Así como los Yakuza demandan amputarse un dedo como prueba de lealtad y como el pago por una falla de parte de sus miembros; los miembros del sindicato petrolero tienen que “pagar” su derecho a mantener la chamba.

Todo esto ocurrió bajo la amenaza de que eran órdenes de “El Patrón” cobrar esos seguros; de los cuales no recibieron ni un peso. Y por “El Patrón”, se asegura que era por orden de Carlos Romero Deschamps. 

Esclavitud petrolera

Pero de acuerdo con esta investigación de El Universal, además de estas aberraciones, los trabajadores sufren otros tipos de violencia. 

Testimonios de cuatro trabajadores dan cuenta de que se les exprime los recursos a los agremiados con cobro de moches; se les cobra una tarifa por trabajos eventuales. 

Por ejemplo, entre 500 y 700 pesos cada vez que un trabajador tiene chamba en las plataformas.

Pero ese dinero solo llega a las arcas de los líderes, como cuando un trabajador muere y los agremiados son obligados a aportar 500 o mil pesos que nunca llegan a los deudos. 

Uno de los trabajadores entrevistados dice que en momentos de baja demanda laboral, los agremiados son obligados a barrer las casas de los dirigentes, hacer el supermercado, cuidar a sus hijos, ser albañiles choferes o paleros en actos políticos. 

Los trabajadores de Pemex, le pertenecen al sindicato en cuerpo y alma, literalmente, porque después de ser obligados a sufrir un accidente laboral que les dejó sin dedos y aunque mantienen su empleo, son marginados, esclavizados. 

La 4T sabe que hay prácticas inhumanas en el sindicato petrolero

Y lo mejor de todo es que, los miembros del Consejo de Administración de Pemex estaría enterado de tanta cochinada; tanto Rocío Nahle, titular de SENER,  como Octavio Romero, el director de Pemex.

¿Con jubilar a Romero Deschamps es suficiente para decir que el sindicato dejará las prácticas mafiosas? Parece que no. 

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