De Impacto

El ecoturismo, llave para descubrir los tesoros vivientes de la zona maya

REDACCIÓN
ORO NEGRO

El sonido del ancestral tunjul nos anuncia que estamos en la zona maya de Quintana Roo, en Felipe Carrillo Puerto, la capital cultural de la entidad. Allí, lejos de los grandes resorts y del todo incluido hay una oferta turística que va ganando adeptos: el turismo cultural y el ecoturismo. A través del ecoturismo la zona maya te permite conocer sus secretos mejor guardados: ver cómo se fabrica la fibra de henequén, escuchar a los abuelos mayas y su sabiduría, saber sobre medicina tradicional, cosechar en la milpa y disfrutar sus sabores.

La cooperativa ecoturística comunitaria Xyaat, integrante de la Alianza Peninsular para el Turismo Comunitario (APTC), promueve principalmente tres tours en el poblado de Señor, ubicado a 25 minutos de la cabecera municipal de Felipe Carrillo Puerto: la observación de aves, visita a la milpa o huerto orgánico y el cultural, donde el visitante aprende sobre medicina tradicional, las abejas meliponas y escucha historias sobre la guerra de castas de voz de los abuelos mayas.

Este último es el más demandado, menciona el guía Marcos Canté, habitante de este poblado que recibe a los visitantes con una gran sonrisa y fruta fresca traída directamente de la milpa. Explica que esta iniciativa busca retomar las enseñanzas de los abuelos mayas, incorporándolos también a la cadena productiva.   

Este recorrido nos permite conocer a personajes como Mauro Yam Ek, escribano del centro ceremonial de Tixcacal Guardia y campesino experto en producir y trabajar la fibra de sosquil, como se le conoce en Quintana Roo al henequén. A las 5 de la mañana, tras agradecer al padre Sol por un día más de vida y antes de ir a la milpa, don Mauro peina la penca para obtener el que en su momento fue el “oro verde” de Yucatán; ayudado de la ceniza del fogón va creando hilos de diferentes grosores, que servirán para confeccionar desde hilados hasta hamacas.

“Mi cargo es de escribano maya, llevo el registro en el centro ceremonial de quiénes son los diputados, las vaqueras, en las fiestas tradicionales ver el orden, cuándo empieza y cuándo termina. Tengo este deber desde hace 40 años, hablo maya, español y latín, este último lo aprendí de las antiguas escrituras mayas, donde principalmente los rezos vienen escritos en esa lengua y yo debo traducir y actualizar todos los documentos”, explica este señor de 66 años.

También te puede interesar: Turismo comunitario, una estrategia para empoderar a las comunidades mayas

Otra persona que ha abierto las puertas de su casa a los turistas para que conozcan la riqueza de la ancestral sabiduría maya es Teodora Canché Chekeb, de 70 años, quien se dedica a la herbolaria. Para llegar a su hogar tomamos mototaxis del mismo poblado, quienes también son parte de esta cadena productiva que produce el turismo comunitario.

Ella ha curado diversos padecimientos utilizando las plantas que tiene en su jardín y soba a embarazadas. Es muy conocida y buscada tanto por habitantes de Señor como de comunidades cercanas. “Dios me ha dado el don”, dice sobre su habilidad de curar y agradece a sus abuelos y padres por transmitirle ese conocimiento ancestral que ella a su vez ha inculcado a sus hijos y nueras. 

“Me siento muy feliz de que vengan a visitarme y así yo compartir mi conocimiento para que aprendan y también por el ingreso, porque me ayuda para la familia”, destaca. En las comunidades mayas hay especialistas en picadura de serpiente, parteras, sanadores espirituales o h-men y de medicina tradicional, como Teodora.

Tal vez a quien más impresiona conocer es a Abundio Yama Chiquil, de 115 años, un “tesoro viviente” de Señor. Con una lucidez destacable, vive en una casa maya tradicional aún más antigua que él, pues lo vio nacer. Don Abundio tiene más de 100 descendientes (12 de ellos sus hijos), muchos de los cuales, narra, se han ido a vivir a diferentes puntos de la península de Yucatán. Él a su vez es descendiente de chinos que llegaron a esta parte del país luego de que el entonces presidente Porfirio Díaz decretara su expulsión.

Guardando la debida distancia, Marcos, nuestro guía, nos explica que don Abundio sólo habla maya, así que él servirá de intérprete. Nos comparte que escucha y ve muy bien y no padece enfermedad alguna, salvo una lesión en la rodilla izquierda. “No ha llegado el tiempo de que yo me vaya con mi padre, Dios, pero cuando llegue el día me iré feliz”, comenta el abuelo.

Él vivió en primera persona los enfrentamientos entre el ejército y la población maya y comparte sus memorias: “los federales llegaron a exterminar a los mayas, ¿qué culpa teníamos?, ¿cuál fue nuestro error si no le hacíamos daño a nadie?, vivíamos en paz con la naturaleza, escuchábamos que iban a matarnos y no queríamos guerra, pero fueron primero ellos, los mexicanos, quienes entraron por la laguna de Muyil y vinieron a enfrentarnos”.

Recordar esos momentos hace que sus ojos se llenen de lágrimas; pero también rememora que compartir sus vivencias lo ha llevado a congresos internacionales en Estados Unidos, Filipinas y Suiza, países que visitó en 1995.

Tras despedirnos de don Abundio seguimos a Marcos hasta las instalaciones de Xyaat, donde nos espera una comida preparada con productos cultivados en la comunidad y adquiridos a precios justos a los campesinos, lo que cierra el círculo virtuoso de esta forma de hacer turismo que preserva tradiciones y empodera a las comunidades mayas.

¿Qué es la Alianza Peninsular para el Turismo Comunitario (APTC)?

La red surge desde 2016 con la finalidad de incrementar las visitas turísticas a comunidades rurales para beneficiar a los habitantes sin explotar la naturaleza. Está integrada por tres redes estatales: Caminos Sagrados (Quintana Roo), Consejo de Turismo Rural de Campeche (Campeche) y Co´ox Mayab (Yucatán). En total son 273 socios de comunidades indígenas y campesinas agrupados en 24 empresas sociales de turismo comunitario.

La APTC funciona con comités conformados por integrantes de todas las redes estatales que trabajan en las siguientes líneas: capacitación, promoción y gobernanza.

Para hacer una reserva, pueden contactarlos al teléfono 983 180 0017, Facebook CaminoSagradosOficial, Instagram @caminossagradosoficial y correo electrónico [email protected] La Jornada Maya

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button