Opinión

Consummatum est

Atzayaelh Torres
Energía con H al Final

Las nuevas reglas del juego están puestas sobre la mesa. Estén de acuerdo o no con la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica, el Gobierno de México ha delineado la política a seguir para dicho sector que tanto ha solicitado certidumbre.

Sin embargo, la (mini) reforma eléctrica trae de cabeza al sector empresarial mexicano, quien acusa al Presidente Andrés Manuel López Obrador de arrojarlos a los brazos de la energía sucia con supuestos riesgos técnicos, que estoy seguro, la mayoría no comprende plenamente.

Para una parte del sector privado, afortunadamente la menor, incertidumbre significa no hacer lo que ellos dictan, y sin importar los argumentos presentados por el gobierno sobre un modelo de negocios que no están dispuestos a seguir sosteniendo, ya tienen a huestes de litigantes preparándose para frenar la iniciativa preferente que ratificó ayer el Senado de la República.

Argumentan que hay antecedentes sobre su inconstitucionalidad, que podrán revertirla fácilmente, pues está cimentada en “argumentos de mantequilla”, prometen. Por el otro lado, el del gobierno, la ya anunciada y larga batalla legal les permitirá cacarear en la campaña electoral que se frenó el entreguismo en el sector energético, hasta que el discurso se tope con la realidad, y en teoría, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) florezca como la gran beneficiada de la reforma, y no se hunda, como Pemex, en el mar de los números rojos.

Si la vemos fríamente, dicha reforma ha sido un conjunto de pequeños cambios en comparación con la gran contrarreforma energética que pudo haber sido lanzada por el Poder Ejecutivo. Como anticipamos en este espacio, el plan B a dicha contrarreforma eran ajustes a la legislación secundaria, un camino que levantaría igual polvo, pero que permitirá al Gobierno de México cierta flexibilidad política, pues todavía tiene por delante la opción de meterle mano al sector hidrocarburos.

¿Qué pasa en la CRE?

En la última sesión del Órgano de Gobierno de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) se despacharon solo 36 asuntos, de un total de 315 que se tenían en la lista esperando en las oficinas de los comisionados. Me comentan fuentes que adicional a estos, existen otros 600 trámites que están listos para subir al pleno, ¿qué pasa ahí? que la insistencia de algunos comisionados por “limpiar” el organismo han entorpecido por completo los trámites, hasta un punto en el que el staff está atado de pies y manos para cumplir sus funciones. Ojo ahí. Tomado de El Financiero

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