Opinión

Amenaza un nuevo aumento en la gasolina


¿Qué ocurrió esta vez? Uno o varios criminales armados con una computadora, afectaron intencional e ilegalmente el control de un ducto muy relevante por el que pasa la gasolina que consume el noreste de Estados Unidos


Un encabezado publicado ayer por Bloomberg no dejó espacio para la duda: El ‘hackeo’ a un ducto puede empujar y acercar los precios en la bomba hasta el nivel más alto en siete años.

Allá, la gasolina se acerca al equivalente a 16 pesos por litro y acá ya sabemos lo que pasa cuando en Estados Unidos sube el precio de ese combustible.

Hasta el viernes, la bomba marcaba arriba de 20 pesos por litro en varias gasolineras de la capital del país.

¿Qué ocurrió esta vez? Uno o varios criminales armados con una computadora, afectaron intencional e ilegalmente el control de un ducto muy relevante por el que pasa la gasolina que consume el noreste de Estados Unidos. A cambio de no molestar más, los intrusos pidieron una recompensa.

La infraestructura de Colonial Pipeline dejó de operar, con el consecuente impacto para sus clientes.

La gasolina aumentó hasta casi 3 dólares por galón en Estados Unidos durante este fin de semana, un nivel no visto desde 2018.

Si la tendencia de un posible desabasto temporal se mantiene, podría superar esa marca que ha sido el límite en años recientes. Todavía está lejos el récord histórico de los 4.18 dólares que llegó a costar el combustible en 2008, antes de la quiebra de Lehman Brothers.

En cualquier caso, el impacto acabará y los precios regresarán a su tendencia a la baja provocada por un cambio estructural en el uso que la gente da a los coches que además, son cada vez más eficientes o de plano, eléctricos.

Pero en los hechos, hoy existe un problema. ¿Cómo toma a México el cierre del ducto de Colonial?

Con importaciones que representan más de la mitad del consumo nacional y con la atención puesta en la construcción de una nueva refinería. En Pemex hay escasez de recursos para todo lo demás, ductos nacionales incluidos.

Recuerden ustedes que esa infraestructura de Dos Bocas, a ubicarse en Paraíso, Tabasco, aumenta constantemente de precio y hasta la semana pasada su costo proyectado sumaba 8 mil 995 millones de dólares, casi 200 mil millones de pesos, de acuerdo con una publicación en Twitter de la secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Solamente este año, la inversión que ustedes aportarán a ese proyecto es de 45 mil millones de pesos.

Es tanto el dinero que se reparte en esa zona en estos días, que si bien la economía mexicana cayó más de 8 por ciento, la tabasqueña específicamente sí creció 1.9 por ciento en 2020, de acuerdo con datos del INEGI.

Puede argumentarse que la nueva refinería reducirá la dependencia de México del combustible estadounidense. Habrá que dar el beneficio de la duda.

La inquietud que permanecerá es si no habría sido más conveniente usar ese dinero para reparar las otras seis refinerías dejadas casi al olvido desde la administración de Enrique Peña Nieto.

¿Cuánto tardarán ustedes y Pemex en pagar esos fierros nuevos en Tabasco?

Asumiendo que la empresa mexicana alcanza un alto nivel de eficiencia comparable con las más competitivas refinerías de Estados Unidos, probablemente tomará unos 16 años a partir de su entrada en funcionamiento comercial, que podría darse el año entrante.

Es decir, la amortización de ese costo podría darse para 2038, ya cuando algunas marcas, como GM, no producirán coches a gasolina.

¿De dónde salen los datos para tal estimación? De dividir la friolera revelada por Nahle, entre las ganancias que podría tener Dos Bocas.

Piensen en que de ahí deberán salir 170 mil y 120 mil barriles diarios de gasolina y diesel, respectivamente, que a precios de hoy entregarían unos 45 millones de dólares en ventas cada día.

De acuerdo con sus reportes financieros, a Marathon, Valero y Phillips les queda en promedio 3.4 por ciento de sus ingresos para este tipo de amortizaciones. Un porcentaje similar al que representa anualmente la utilidad neta para sus accionistas.

Aplicando ese mismo porcentaje a los ingresos estimados de Pemex por esta refinería, es posible inferir que si no falla nunca, le entregue unos 556 millones de dólares por año para cubrir la deuda con el erario y los contribuyentes.

El incidente de Colonial recuerda al mundo la vulnerabilidad temporal de los sistemas de energía; Dos Bocas recordará permanentemente a los mexicanos que alguien pensó que ese negocio no terminaría nunca. Parteaguas/Jonathan Ruiz Torre /El Financiero

Director General de Proyectos Especiales y Ediciones Regionales de El Financiero

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