En Tabasco la ‘ordeña’ es común y sucede a diario: Gustavo Rosario

El secretario de Gobierno, dijo confiar en el trabajo de las corporaciones federales y estatales para frenar el robo de combustible en la entidad así como el "efecto cucaracha" de huachicoleros por los violentos hechos en Puebla.

8 mayo 2017, 6:17 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

VILLAHERMOSA.- El gobierno del estado estimó que la violencia desatada en Puebla a raíz del combate contra los ladrones de combustible (huachicoleros), podría replicarse en la entidad debido al llamado “efecto cucaracha”, por lo que Tabasco se declaró en alerta para evitar la escalada de violenciA.

Gustavo Rosario Torres, secretario de Gobierno de Tabasco, alertó que la unidad de inteligencia del grupo Fuerza de Reacción Mixta integrado por PGR, Sedena, Policía Federal, Gendarmería Nacional, Fiscalía del Estado, Marina Armada de México y la Secretaría de Seguridad Pública local (FRIM) tienen georeferenciados estos ilícitos, es decir, ya se conocen con precisión dónde y cómo operan, por lo que se pueden prevenir.

“En eso trabajan las corporaciones de la FRIM, no dudemos en que tendremos el ‘efecto cucaracha’, ustedes saben lo que está pasando entre la carretera que va de Veracruz a Puebla lo que le llaman el ‘Triángulo Rojo’ en el caso del fenómeno del huachicol… Estamos en alerta porque ya sabemos cuáles son las repercusiones, puntualizó el responsable de la política interna de Tabasco.

Rosario Torres dijo que actualmente hay 2 mil elementos de las Fuerzas Armadas combatiendo este delito en el estado de Puebla, a fin de resguardar los ductos y proceder en contra de quienes se trasladan por carretera con combustible robado.

En Tabasco la “ordeña de ductos” es muy común y sucede casi a diario, principalmente en la zona de La Chontalpa, en la carretera federal Cárdenas-La Venta.

Tan sólo en marzo de 2015 en el ejido Pejelagertero, municipio de Huimanguillo, la explosión de una pipa cargada de gasolina que fue sacada de la carretera para “ordeñarla”, dejó el saldo de 20 muertos y 10 heridos.

Y en diciembre de ese mismo año, cuando vecinos de los poblados C-32 y C-33 del municipio de Cárdenas se encontraban en el sitio luego de la “ordeña”, se presentó un flamazo que alcanzó a los pobladores que se habían acercado a la zona a tomar el combustible derramado proveniente del ducto. Por la explosión murieron quemadas tres personas, entre ellas dos niños que se encontraban con sus cubetas a la orilla del oleoducto.

Fuente: Fabiola Xiconténcatl/Excelsior