Tabasco y 18 estados más, manipulan cifras de homicidios: México Evalúa

El estudio se efectuó –según México Evalúa– partiendo del supuesto que cada administración estatal establece sus propios parámetros para reportar sus datos delictivos al SESNSP.

7 marzo 2017, 8:28 pm

PATRICIA DÁVILA
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- La organización México Evalúa identificó una “fuerte asociación positiva” –mediante manipulación de estadísticas– entre los homicidios intencionales y no intencionales en 19 de las 32 entidades federativas; particularmente, en el Estado de México durante las administraciones de Arturo Montiel, Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila.

En el informe “Cada víctima cuenta: hacia un sistema de información delictiva confiable”, la organización civil detectó que en las administraciones mexiquenses –todas del PRI–, existe una relación positiva entre las tasas de homicidio culposo y doloso.

Dicha asociación, detalló, es más clara a partir de enero de 2001 y hasta finales de 2015, pues “las tasas, magnitudes y tendencias de ambos delitos son similares y fáciles de identificar visualmente”.
Asimismo, el estudio observó que de diciembre de 2006 a enero de 2007, los homicidios culposos no siguieron un comportamiento típico de un evento fortuito o accidental, pues cayeron abruptamente y en la misma dirección que los dolosos. En particular, el homicidio culposo se redujo de 1.85 a 0.88 unidades por cada 100 mil habitantes, mientras que la tasa del doloso se redujo de 1.72 a 0.65.

Según México Evalúa, “debido al comportamiento atípico de ambos delitos respecto al ámbito nacional, los resultados pudieran sugerir indicios de manipulación de las estadísticas de homicidios dolosos en el Estado de México”.

El informe asegura que, además del Estado de México, en Quintana Roo, Tlaxcala, Tabasco, Michoacán, Jalisco, San Luis Potosí, Veracruz, Puebla, Durango, Nayarit y Colima se encontró una relación positiva entre la evolución de las tasas de homicidios dolosos culposos “que pudiera indicar algún grado de adulteración de los datos”.

De entre ellos destacan Quintana Roo, Tlaxcala, Tabasco, Estado de México, Michoacán y Jalisco, donde un aumento de 0.1 unidades en la tasa de homicidio doloso se asocia a un incremento de por lo menos 0.05 unidades en la tasa de homicidio culposo.

En Veracruz, la similitud del comportamiento de las series de registros de homicidio culposo y doloso es más notoria en el periodo de enero de 2008 a agosto de 2016, que en el periodo anterior. Específicamente, a finales de 2009.

Según México Evalúa, en general, el comportamiento del homicidio culposo en este estado “no suele ser el que corresponde a una medición de eventos accidentales”.

En Quintana Roo, los homicidios culposos y dolosos muestran tendencias similares. Más aún, de 2008 a 2010 existe un aumento considerable en la tasa de homicidios no intencionales. Lo anterior, “no es comportamiento típico tratándose de eventos fortuitos. En comparación, a escala nacional, estos últimos son relativamente constantes en el tiempo”.

En Tlaxcala, de mayo a septiembre de 2006, el homicidio culposo presentó un aumento “abrupto y considerable” de 0.27 a 2.34 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que en ese mismo periodo, los homicidios dolosos presentaron una reducción sustancial de 2.53 a 0 homicidios por cada 100 mil habitantes.

El cambio abrupto en la tendencia del homicidio intencional en esa entidad cae en el rango de lo anormal (o atípico), considerando las tendencias a nivel nacional.

México Evalúa aclaró que “no se puede asegurar la existencia de manipulación en estos estados, como tampoco se puede garantizar la ausencia de ésta en el resto de las entidades”. Por ello, agregó que “los resultados de este modelo puede usarse para identificar los estados donde sería recomendable llevar a cabo evaluaciones de la calidad de la información sobre homicidios que las procuradurías estatales envían mensualmente al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP)”.

El estudio se efectuó –según México Evalúa– partiendo del supuesto que cada administración estatal establece sus propios parámetros para reportar sus datos delictivos al SESNSP. Fuente Proceso