Arranca programa de Desayunos Escolares en Comalcalco

Al encabezar el acto de entrega de los apoyos para el ejercicio 2017 del Programa que beneficia a 20 mil niños y niñas, el Edil Javier May pidió a las promotoras del mismo a no dejar a ningún infante sin el principal alimento del día.

13 febrero 2017, 8:20 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

COMALCALCO.- Al encabezar la entrega de los primeros apoyos del ejercicio 2017 del Programa de Desayunos Escolares, el Alcalde Javier May Rodríguez pidió a las promotoras del mismo a que la falta de cooperación por parte de algunos padres de familia, no sea impedimento para que los infantes reciban el principal alimento del día.

“Esos niños no tienen la culpa de los papás, se le castiga al niño y dicen: ´es que los papás si tienen dinero para gastárselo en la cantina, en la cerveza´, y ¿qué culpa tiene el niño?, él es una víctima, a él tenemos que ayudarlo a que no sea igual, tenemos que cortar, porque si no al poco tiempo a ese niño lo habremos perdido, lo vamos a inducir a las conductas antisociales, y lo que vamos creando es un resentimiento en la persona desde muy temprana edad”, manifestó ante las madres de familia congregadas en el parque Juárez de la Ciudad de Comalcalco, a quienes reconoció su entrega y compromiso para él éxito del programa.

Acompañado de la Presidenta del DIF Municipal, Aurora Raleigh de la Cruz, Javier May expresó su alegría porque con la puesta en marcha del programa, “vamos a seguir garantizando el derecho a la alimentación a nuestra niñez”. En específico, se trata de 2 millones 800 mil raciones para 20 mil niños que estudian en 242 escuelas públicas ubicadas en 118 localidades.

El mandatario reveló que, según datos del INEGI, el 61 % de los habitantes de Comalcalco tiene algún nivel de pobreza, uno de ellos la alimentaria, es decir, que no ganan ni para comprar una despensa, y citó un ejemplo concreto:

“Ahorita me viene a la mente porque en el Corinto, el Cocohital, y parte en Chicozapote, Pino Suárez 3ra. que es el Corinto, las desconchadoras por desconchar mil ostiones, por sacar mil ostiones, les pagan 25 pesos, es una explotación, esto no se debería ver ya en nuestro país, imagínense los hijos de esas desconchadoras que van a la escuela, que no dan la cooperación y sus hijos no desayunan”.

Javier May reiteró que su administración está pensando en el futuro, en forjar hombres y mujeres de bien para nuestro país, y reiteró que seguirá el apoyo para mejorar la infraestructura educativa, “para que los niños no desayunen bajo el sol o el agua”, pues el Programa está planeado con una visión integral.

Por su parte, la Directora del Sistema DIF Comalcalco, Rosa Margarita Graniel Zenteno, manifestó que el Programa de Desayunos Escolares busca un equilibrio entre brindar una alimentación adecuada pero adaptada a las tradiciones gastronómicas, para garantizar un desarrollo tanto intelectual como físico.

“Hemos redoblado esfuerzos para combatir el hambre, la inequidad, y sobre todo la exclusión social, porque nuestro país no necesita más discursos en nombre de los necesitados, necesita de hechos que hablen por sí solos, y para Comalcalco hoy es un día de hechos”, agregó.

A nombre de las madres de familia beneficiadas con el programa, la señora Ana Montejo Castro habló de la importancia del desayuno para los niños y las niñas:

“Desafortunadamente, no todos los niños tienen esta oportunidad debido a la desigualdad en que vivimos, por eso hoy que inicia la entrega de apoyo a los desayunos escolares, qué en mucho ayuda a nuestra economía familiar, quiero darle las gracias Señor Presidente Javier May Rodríguez, por su preocupación para que nuestros hijos se alimenten de manera saludable y tengan un buen aprovechamiento escolar”.

Karime Alejandra Blanquel Montejo, en representación de los niños y niñas, comenzó relatando una vivencia que tuvo el mes pasado, al regresar de las vacaciones de diciembre, y que ilustra los alcances del Programa de Desayunos Escolares:

“Nos encontramos con una gran sorpresa: la cocina y el desayunador estaban hermosos, y pensé que la madera suelta de las bancas viejas donde nos sentábamos, ya no romperían nuestros uniformes, y ya no habría compañeros desayunando parados o sentados en el suelo, también pensé que las mamás tendrían un mejor lugar para cocinar nuestros desayunos con más amor y alegría”.