Ante operativos de las Fuerzas Federales, se dispara el ‘Huachicol’ un 40%

El litro del combustible aumentó de siete a 10 pesos, en promedio, en la Central de Abasto de Huixcolotla y en otros puntos del llamado Triángulo Rojo

14 mayo 2017, 2:07 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

PUEBLA.- De siete a 10 pesos, en promedio, aumentó el litro de combustible ilegal en la Central de Abasto de Huixcolotla, Puebla, y en otros sitios del llamado Triángulo Rojo, presuntamente por la dificultad de vender las gasolinas robadas ante el incremento de efectivos de las Fuerzas Armadas en la zona donde ocurrió el enfrentamiento en Palmarito Tochapan entre militares y huachicoleros.

Con base en la ley de la oferta y la demanda, como sucede en cualquier sector económico, ante la disminución de mercancía, así sea ilegal, su precio se disparó en más de 40 por ciento.

Esto sorprendió a los consumidores acostumbrados a comprar el hidrocarburo a menos de la mitad del precio establecido por la Secretaría de Hacienda, la cual redujo al mínimo este sábado el estímulo fiscal para la gasolina Magna y el diesel.

Aun así, el combustible robado a los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) todavía es atractivo en un país donde el costo máximo por litro es de 16.42 pesos y el mínimo es de 15.17 pesos para la gasolina Magna; la Premium oscila entre 16.92 y 18.21 pesos.

Los huachicoleros han dejado de vender abiertamente el producto, y ahora sólo lo ofrecen a sus clientes asiduos, de confianza; un vehículo sospechoso genera rumores, miradas adustas y advertencias en voz baja.

La supuesta intervención de la Secretaría de Marina (Semar) en la entidad, sin que haya sido confirmado ningún operativo de manera oficial, también contribuyó a la escalada de precios en el sector informal de los combustibles ilegales, sobre todo en esta Central de Abasto donde desde hace casi un año se realizaba abierta e impunemente.

OFERTA Y DEMANDA

La venta de combustible robado se llevaba a cabo hace unos meses en forma descarada en las áreas de rodamiento y estacionamiento de esta Central; ayer, sin embargo, había muy pocos expendedores de gasolina robada.

Los huachicoleros al menudeo se identifican por usar sombreros de palma o gorras  y porque, además, en sus manos cargan una manguera, la cual usan para vaciar sus bidones en los tanques de los automotores de sus clientes.

A finales del año pasado, el precio por litro de combustible rondaba los nueve pesos y llegaba a ofrecerse a pie de la autopista México-Puebla; al concluir el sexenio anterior, en el mes de enero, bajó a ocho pesos y en las primeras semanas de la nueva administración estatal cayó a siete pesos, ante el repunte en la extracción ilegal de combustible de las tuberías de Pemex. Excelsior