Pozos y reserva de crudo van a pique

Al presentar el resultado de las reservas 1P, hace dos semanas, Héctor Acosta, comisionado de la CNH, alertó sobre la relación entre el número de pozos perforados y la disminución de reservas.

24 abril 2017, 9:11 am

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- Los pozos de exploración y desarrollo que reporta Pemex van en picada, lo cual impactó directamente en la disminución de reservas probadas de petróleo y gas.

Mientras en 2012 los pozos de desarrollo sumaban mil 260, el año pasado sólo se reportaron 104, una caída de 91 por ciento, según cifras de Pemex y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y los de exploración pasaron de 37 a 21, en ese mismo período.

Pero también se ha registrado una disminución en el presupuesto para ambos rubros.

El presupuesto asignado a desarrollo, pasó de 160 mil 640 millones de pesos en 2012 a 102 mil 559 millones de pesos en 2016, una caída real de 44 por ciento, según la CNH.

Mientras que el de exploración pasó de 33 mil 161 a 19 mil 16 millones de pesos en el mismo lapso.

La caída en el número de ambos tipos de pozos dio como resultado una disminución de 7.9 por ciento en las reservas 1P o probadas de petróleo crudo, registrada entre enero de 2016 y 2017, para cerrar en 7 mil 37 millones de barriles, mientras que en gas natural se registró una tasa negativa de 5.3 por ciento.

Al presentar el resultado de las reservas 1P, hace dos semanas, Héctor Acosta, comisionado de la CNH, alertó sobre la relación entre el número de pozos perforados y la disminución de reservas.

Resaltó que el promedio de perforación anual de 2010 a 2016 fue de 31.14 pozos exploratorios, mientras que dicha cifra era de 72 de 2002 a 2009.

“Si no hay perforación, difícilmente puede haber descubrimientos e incorporación (de reservas)”, señaló a los comisionados el pasado 31 de marzo.

Para expertos, la empresa productiva del Estado ya no está enfocada en nuevos desarrollos, porque su presupuesto ya no se lo permite.

Ramsés Pech, socio de Caraiva y Asociados, explicó que para Pemex ya no es una prioridad el desarrollo de nuevos pozos, sino la reactivación de pozos en campos maduros.

Estimó que reactivar un pozo cuesta un tercio del valor de uno nuevo, una nueva tendencia por la que está apostando Pemex.

Los pozos para exploración que reporta Pemex también han disminuido, pues el año pasado sumaron 21, comparados con los 26 de 2015.

El experto explicó que esto tiene su raíz en que Pemex no está interesada en la exploración, sino en incrementar la producción para mantenerla y llegar a 2.5 millones de barriles que están exigiendo.

La caída en el número de pozos, mencionó, también está directamente ligada al presupuesto con el que cuenta Pemex, el cual ha caído en los últimos años.

Luis Miguel Labardini, analista de Marcos y Asociados, resaltó que la empresa hace lo más que puede con menos recursos debido a los recortes presupuestales de 2016.

Coincidió en que ahora Pemex le apostará a explorar a través de asociaciones con otras compañías para compartir los riesgos, como ocurre en otras partes del mundo.

Para este año Pemex tiene en la lista de asociaciones para exploración el campo Ayin-Batsil, previsto para octubre, el cual sería el segundo en su tipo, después de Trión. Reforma