ZEE abren alternativas para nuevos gasoductos

David Madero, director del Centro Nacional de Control de Gas, prevé que el proyecto del ducto Lázaro Cárdenas-Acapulco se extienda a los municipios aledaños en Guerrero.

18 abril 2017, 10:57 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- Las Zonas Económicas Especiales también están fungiendo como el nuevo mapa para la construcción e instalación de nuevos gasoductos.

David Madero, director del Centro Nacional de Control de Gas (Cenagas), reveló que los principales proyectos en los que trabaja el centro son los ductos a Salina Cruz, Oaxaca y Acapulco así como las zonas aledañas de Guerrero.

En cuanto al segundo proyecto, ya considerado dentro del Plan Quinquenal de Gasoductos, Madero anunció que se está pensando en una nueva ruta, originalmente el ducto bajaría del puerto Lázaro Cárdenas.

“Estamos trabajando mucho en el ducto Lázaro Cárdenas-Acapulco, este proyecto que podría desarrollarse, pero también hay otra alternativa para bajar el gas a Acapulco que es bajar por Morelos hacia Chilpancingo y luego hacia Acapulco”, anticipó Madero.

El plan original de bajar desde Lázaro Cárdenas implica “brincar” el río Balsas, pero de existir una demanda por ser Zona Económica Especial seguro se hará el concurso, dijo el director del Cenagas en el marco del ‘Platts Foro Mexicano de Energía’.

“Es importante que haya una zona económica también en Lázaro Cárdenas que se extiende a los municipios aledaños en Guerrero, como Zihuatanejo y en esos municipios es posible que haya demanda por lo cual estamos considerando inmediatamente un gasoducto social que implica un reto importante de cruzar el río (Balsas) y después empezar a extenderse por la costa grande de Guerrero hacia el Sur”, señaló.

En cuanto al segundo proyecto, el de llevar gas de manera importante a Oaxaca, explicó que está claramente supeditado a los planes de la refinería Salina Cruz.

“El Jaltiplán-Salina Cruz es un proyecto donde hoy tenemos un gasoducto de 90 millones de pies cúbicos que ya empezó a ser utilizado en alrededor de 40 millones de pies cúbicos.

“Está siendo utilizado al 50 por ciento eso implica que tenemos que acabar de usar este proyecto antes de pensar en uno nuevo (que vaya a Oaxaca)”, declaró. El Financiero