Anuncian construcción de ductos petroleros desde Progreso hasta Cancún

Antes de que concluya el 2017, debe quedar concluido el proyecto peninsular de transporte y almacenamiento de hidrocarburos que conectará a Progreso y Mérida, en Yucatán, con Cancún, Quintana Roo, con una inversión de alrededor de 3,700 millones de pesos por parte de Pemex.

20 marzo 2017, 11:56 am

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- Antes de que concluya el 2017, debe quedar concluido el proyecto peninsular de transporte y almacenamiento de hidrocarburos que conectará a Progreso y Mérida, en Yucatán, con Cancún, Quintana Roo, con una inversión de alrededor de 3,700 millones de pesos por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex).

En el 79 aniversario de la expropiación petrolera, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, instruyó a la estatal para que lleve a cabo la instalación de ductos y terminales de almacenamiento para el abasto eficiente de combustibles en la zona.

De acuerdo con la Secretaría de Energía, el Plan de Negocios 2017-2021 de Pemex contempla al menos 700 millones de pesos para la construcción de un gasoducto que irá de Progreso a Cancún y que forma parte de este proyecto junto con otras 13 obras que no están sujetas a recortes presupuestales, sino fincadas en su propia rentabilidad y retorno de inversión y que bien podrían ser operadas por terceros.

El gasoducto también podrá convertirse en un elemento impulsor de la reindustrialización de la Península de Yucatán, pues ampliará el mercado de combustibles, reducirá los costos de transportación y redundará en precios más competitivos para los concesionarios del transporte urbano, indicó el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas.

Por otra parte, desde el 2014 la subsidiaria comercializadora Pemex Internacional (PMI) firmó un contrato de asociación para la construcción de dos terminales de almacenamiento y dos ductos de transporte para la importación de petrolíferos en la zona, infraestructura cuya propiedad sería dividida en alrededor de una tercera parte entre tres socios, dos de ellos privados.

En el acuerdo establecido entonces —antes de la aprobación de la reforma energética y de los recortes presupuestales que frenaron la mayoría de los proyectos de Pemex— se estipuló que PMI contaría con una participación de 30%, mientras que se contaría con la participación accionaria de 35% de un operador de estaciones de expendio de gasolinas como Hidrobenz, cuyo representante legal era William Karam Kassab, vicepresidente de Planeación del grupo gasolinero Hidrosina.

Asimismo, 35% restante de propiedad accionaria estaría en manos de un comercializador encargado de conseguir productos como gasolina, diésel, turbosina y hasta gas LP, como la internacional Trafigura.

Antecedentes

Anteriormente, en Cancún se desechó un proyecto de gasoducto que iba a operar la empresa Gas Natural Industrial.

El proyecto consistía en un sistema para transporte de gas natural, con el objetivo de dar suministro a la zona comercial y de servicios en el centro y zonas habitacionales del noroeste de la ciudad. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales otorgó los permisos federales para la instalación de 3.6 kilómetros de tubería en acero al carbón, así como 30.5 kilómetros de tubería en polietileno de alta densidad.

Este plan concitó el rechazo no sólo de sectores de la sociedad civil, sino de las propias autoridades municipales de Cancún, las cuales terminaron por negarles los permisos de construcción, lo cual a la postre terminó por descarrilarlo.

Llega buque gallego

Durante la conmemoración del aniversario de la petrolera mexicana, el presidente Peña Nieto abanderó en Ciudad del Carmen, Campeche, la entrega del barco para alojamiento o flotel de 131 metros de eslora o largo “Reforma Pemex”, que con una capacidad para 700 trabajadores, se convirtió en el barco más especializado del mundo construido en el puerto de Vigo por el astillero gallego Hijos de J. Barreras, donde Pemex tiene 51% de propiedad desde el 2013.

La construcción y mantenimiento durante 10 años de este flotel se adjudicó a PMI y Barreras desde el 2014 mediante un contrato de 407 millones de pesos y aunque desde junio del año pasado se anunció que estaba listo para entrar en operación, los recortes presupuestales de Pemex retrasaron su entrega hasta septiembre y su abanderamiento hasta este fin de semana. En febrero, la estatal recibió otro barco de características similares: Orgullo Petrolero, por parte de la constructora también gallega aunque, con sede en Ferrol, Navantia, producto de la misma licitación.