Revolución silenciosa

10 noviembre 2017, 3:08 pm

DAVID PÁRAMO
ORO NEGRO

A finales del año pasado, parecería que la liberación del mercado de las gasolinerías sería un motivo de tensión y que se generarían movimientos disruptivos desde el punto de vista de los precios. Había quienes, incluso, dudaban de que realmente hubiera interesados en participar en competir en contra de Pemex y su red de franquicias privadas.

Hasta el momento se ha abierto a la competencia el 35% de las gasolinerías, equivalentes al 26% del consumo y el 22% de la población. El último día de este mes se abrirá el mercado en el centro del país y para finales del año todo el país estará bajo este esquema con la apertura de la región de la península de Yucatán.

Los precios no han variado sustancialmente básicamente por tres razones. La primera de ellas es el esquema del IEPS acordado por el Congreso de la Unión que se mantendrá, por lo menos, el año próximo de acuerdo con la Ley de Ingresos de la Federación; los importadores de gasolina diferentes a Pemex aún no tienen una gran masa específica y, en tercer lugar, el precio no es el principal factor de diferencia para los consumidores.

Desde antes de la apertura del mercado la Comisión Reguladora de Energía, encabezado por Guillermo García
Alcocer, estaba cierta de que a los clientes les interesan muchos más aspectos como la limpieza de los baños o poder hacer una pequeña compra en tienda de conveniencia (vinos y botanas señaladamente) que el mismo precio de la gasolina. Lo que revelaban las encuestas que utilizó la autoridad se han venido confirmando con el tiempo.

DIFERENCIACIÓN

En este momento ya operan en México 25 marcas de gasolinerías diferentes a Pemex y unas dos mil 500 de las 12 mil gasolinerías han dejado la franquicia de la empresa productiva del Estado, es decir, se trata del 22% del total de la gasolina que se vende en el país.

Las empresas han optado por diferentes esquemas de competencia. Básicamente destacan las que se han concentrado en ofrecer aditivos en las gasolinas que mejoran el rendimiento del motor y, por lo tanto, disminuyen el consumo de gasolina, las que han establecido miniestaciones de servicio dentro de tiendas de autoservicio y, especialmente, las nacionales, apoyarse de una manera muy sólida en las tiendas de conveniencia donde FEMSA a través de OXXO fue tomando posiciones durante los años previos a la apertura del sector.

Un factor que debe tenerse muy en cuenta es que la empresa productiva del Estado que encabeza José Antonio González Anaya no está dispuesta a dejar ningún sector de la competencia tras la Reforma Energética.

Existe una idea equivocada en el sentido de que Pemex va a desaparecer o que ser irá reduciendo luego de la apertura a la competencia, sin embargo, se trata de un error puesto que su intención es convertirse en un jugador fundamental en el mercado una vez que le fueron quitadas las cadenas y ya puede ser una empresa con todas sus características.

Hemos visto cómo en la distribución de gas LP y algunos otros sectores han comenzado a dar lecciones a los nuevos por su capacidad logística y sus menores costos. De hecho, no han faltado los que quieren que Pemex les corrija los errores que cometieron al hacer terminales muy fastuosas o comprar flotillas de barco. Estos personajes deben comprender que Pemex también es una empresa y no una suerte de mamá sobreprotectora.

En materia de distribución de gasolinas han venido trabajando en el relanzamiento de la franquicia Pemex para adecuarla a condiciones de competencia totalmente diferentes, puesto que es muy diferente ser el único franquiciatario que uno de 26 dentro del mercado.

Adicionalmente, este relanzamiento de la franquicia considera que se espera que en menos de tres años el país duplique el número de estaciones de servicio para encontrarse en niveles similares a los que se tienen en países de similar grado de desarrollo.

La apertura de las estaciones de servicio, junto con la liberación del precio se han dado sin mayores sobresaltos; sin embargo, ya comienzan a sentirse los primeros indicios, muy tenues, de las ventajas de la competencia en las gasolinerías. Habrá que seguir esperando este movimiento positivo.

ARGUMENTOS

Durante muchas semanas AT&T y Telefónica han amenazado diciendo que la corrección judicial a la tarifa cero de interconexión para llamadas y mensajes SMS de la que se beneficiaron tres años por el conflicto legal resuelto por la SCJN implicará que dejen de disminuir los precios o, incluso, suban para los consumidores.

En un mercado en el que un cliente puede cambiarse de compañía en 24 horas sin perder el número, la amenaza tiene muy poco efecto puesto que los clientes tienen suficiente inteligencia para ver por su beneficio y no el de una empresa de la que sólo son clientes.