Tras Oro Negro, Seadrill y Perforadora Latina

27 septiembre 2017, 10:37 am

DARÍO CELIS
ORO NEGRO

Desde hace más de un año se observaba que el entorno para los contratistas de Pemex era más que desafiante, particularmente para los proveedores de plataformas marinas por la caída en los precios del petróleo y la desaceleración en el ritmo de producción de la llamada empresa productiva del Estado.

Sin embargo, la razón principal por la que los plataformeros terminarían al borde de la quiebra fue la propia insolvencia de la compañía dirigida por José Antonio González Anaya. Los proveedores vivieron una auténtica época de oro en los gobiernos de Vicente Fox y particularmente de Felipe Calderón.

En este último caso, con Juan José Suárez Coppel como director de la todavía paraestatal, y con Carlos Morales Gil como titular de Pemex Exploración y Producción, los contratistas de plataformas disfrutaron de su mejor momento, con rentas diarias en las jack-ups de hasta 180 mil dólares diarios.

Oro Negro, de Gonzalo Gil y José Antonio Cañedo, se embarcó, al igual que muchos otros, en la producción de plataformas. Para financiar unidades con un costo promedio de 250 millones de dólares, salieron a los mercados internacionales a colocar bonos. En este caso hablamos de cinco unidades.

Como le informamos ayer, esta firma ya está en concurso mercantil. En enero del 2019 debe pagar 900 millones de dólares. Sus principales bondholders son Maritime Finance, Jupiter y Gerevan Trading, que es una sociedad entre John Fredriksen, el zar noruego petrolero, y David Martínez, el mexicano de Fintech.

Pero curiosamente estos dos influyentes hombres de negocios están en la misma circunstancia del resto de los plataformeros. Entraron al lucrativo negocio de arrendarle a Pemex plataformas al final de la bonanza. Emilio Lozoya les asignó cinco plataformas por un valor superior a los dos mil millones de dólares.

Nos referimos a las West Oberon, West Intrepid, West Defender y West Courageous y West Titania para aguas someras y que salieron por asignación directa. El contratista es Sea Dragon México, que es una sociedad al 50% entre Fredriksen, dueño de Seadrill, y el regiomontano Martínez.

La novedad es que Seadrill también se acaba de acoger este mismo mes, sólo que en los Estados Unidos, al Chapter 11 de protección contra la bancarrota, procedimiento que se espera sea extensivo a México y a su filial Sea Dragon. La firma también fue ajustada en sus rentas diarias por Pemex.

Empero, el apretón que Pemex está dando a sus proveedores de plataformas, con la suspensión temporal de contratos, recisión anticipada, pero sobre todo ajustes a las tarifas diarias que hacen inviable financieramente a las compañías, está pegándole a toda su base de contratistas.

Un tercer expediente es el de Perforadora Latina, de Adolfo del Valle Ruiz, caso que también hace unos días le referimos. A la empresa le suspendieron una plataforma el año pasado y sólo se quedó con dos, también jack-ups para aguas someras. Son la Covadonga y la Santamaría.

La primera está cobrando una renta diaria de 110 mil dólares y la segunda se cayó hasta los 70 mil dólares. Los arrendamientos están ya tan castigados que no alcanzan a servir la deuda. Esta compañía tiene un vencimiento de un bono de 300 millones de dólares en enero próximo. Los bonistas de Perforadora Latina son Maritime Finance, ARCM, Jupiter y Seatown.

TERCER ROUND

Robert Lighthizer e Ildefonso Guajardo llegaron a Ottawa para participar en la última reunión de la tercera ronda de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Se reunieron anoche con la ministra exterior de Canadá, Chrystia Freeland. Los tres recibirán actualizaciones sobre el progreso de las pláticas hasta hoy miércoles por la mañana, horas antes de que termine este denominado tercer round de discusiones. Canadá y Estados Unidos están proponiendo cambios al capítulo relativo a las condiciones laborales durante estos dos últimos días de presentaciones. Los dos proyectos buscan que los tres países incorporen legislaciones que regulen y nivelen las circunstancias laborales para que no estén tan disparejas.

Freeland declaró que la administración de Donald Trump no ha develado sus propuestas detalladas sobre las aéreas más contenciosas del TLCAN y no se comprometió a terminar el proceso de renegociación. Por el otro lado, John Melle, el negociador estadunidense, no ve problemas con respecto al ritmo del progreso de las pláticas y determinó que las metas de las propuestas de su país son ambiciosas. La Asociación Nacional de Economía de Negocios llevó a cabo una encuesta donde determinó que más de 66% de los economistas piensan que no habrá ganancias o pérdidas económicas atribuidas al proceso de renegociación del pacto trilateral norteamericano.

SÍ, PERO NO

Recibimos una “aclaración” de Juan Pablo González. Al socio mayoritario del tercer autorizado por la Cofepris, TAPVS, no le pareció que lo ligáramos con la empresa Grupo ILS Integradora Logística de Salud. Y cómo no, si el socio mayoritario y fundador de esta última es Javier Salazar, quien fuera dueño de Savi Distribuciones, empresa que el IMSS vetó en marzo de 2015 e inhabilitó por cuatro años por falsificar un registro sanitario, justo por estas épocas, en pleno proceso de la compra consolidada de medicamentos. Fue un caso escandaloso, por lo cual se entiende que González ya mejor ni se quiera acordar, aunque en su misiva sí reconoce su cercanía con ILS y Salazar, al afirmar que fue secretario del Consejo de Administración y apoderado de la misma de febrero de 2013 al 24 de octubre de 2014.