¿Vanessa a SHCP y Pepe Toño a Banxico?

6 septiembre 2017, 5:03 pm

DARÍO CELIS
ORO NEGRO

Vanessa Rubio podría convertirse en los próximos días en la primera mujer en la historia de México que encabece la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Ello en función de que se haga buena una ecuación que ya empezó a trascender en el contexto de la carrera por la Presidencia en 2018.

De acuerdo con algunas versiones que corren en círculos de alto nivel, si José Antonio Meade renuncia a la SHCP dejará en su lugar a esta mujer que goza de toda su confianza y que le ha venido acompañando desde el sexenio de Felipe Calderón en posiciones relevantes dentro de otras secretarías.

Pero si es Vanessa el enroque, ¿qué pasará con José Antonio González Anaya, el director de Pemex que todas las quinielas políticas señalan como el “bueno” para relevar a Meade? La información que se maneja es que este funcionario podría ser el próximo gobernador de Banco de México.

Bajo esa estructura, en el hipotético caso de que Meade fuera un candidato de coalición y eventual presidente de la República el próximo año, el objetivo de Enrique Peña Nieto, y de su principal asesor, Luis Videgaray, de continuar con la transformación económica del país que emprendió, estaría asegurado.

En el mensaje que dio con motivo de su Quinto Informe de Gobierno, el Presidente esbozó de alguna manera esa pretensión (con Aurelio Nuño, pero especialmente Meade, como candidatos del PRI): “El fin de la pobreza extrema, en menos de una década, ahora es viable, si continuamos con ese ritmo”.

¿Pero si González Anaya se va a Banxico quién se queda en Pemex? Las mismas quinielas apuntan a Enrique Ochoa, el dirigente del PRI. Pero no es un secreto que el artífice en buena medida de la Reforma Energética esté de acuerdo en hacerse a un lado del proceso de sucesión en su partido.

A imagen y semejanza del no imposible ascenso de Vanessa Ruiz a la SHCP, en Pemex se daría un movimiento lateral similar. Carlos Treviño, el poderoso director Corporativo de Administración, subiría a la dirección general de la empresa productiva del Estado. Es el hombre más cercano a “Pepe Toño”.

Al panista Treviño le ha tocado hacer el trabajo de limpieza en Pemex y ha sido pieza fundamental en allegarle a González Anaya buena parte de la información sobre las irregularidades que cometió la administración de Emilio Lozoya Austin y que se han filtrado por todos lados.

Otro funcionario que igualmente podría quedarse al frente de Pemex por su nivel de conocimiento del sector petrolero y su propia experiencia dentro de esa empresa, es Carlos Murrieta Cummings, el actual director de Pemex Transformación Industrial. Aunque su perfil es más técnico, no puede ser descartado.

Tras la rendición de cuentas de Peña Nieto en su quinto año de gobierno, y ante el inminente arranque formal de la minicarrera para destapar al abanderado del PRI (en noviembre debe conocerse), vienen cambios en el gabinete para abrir los necesarios espacios políticos.

Uno que ya ven los que más saben es la segura salida de Miguel Ángel Osorio Chong de la Secretaría de Gobernación. El hidalguense, según se dice, se irá de candidato al Senado para liderar la bancada priista. Y Emilio Gamboa Patrón tomaría la estafeta.

Desde esa cartera el yucateco operaría para Peña Nieto el destape formal del candidato, la construcción de una alianza, el proceso electoral y el resultado de las elecciones. Sea cual sea el resultado.

ADIÓS CHARROS

En lo que hace al controvertido capítulo laboral del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) hay noticias para los sindicatos mexicanos.

La buena: por presión de Canadá y Estados Unidos los negociadores comprometerán a México a incrementar sustancialmente los salarios de los mexicanos.

La mala: uno de los requisitos más importantes será introducir la libertad sindical para que cualquier trabajador pertenezca al sindicato que desee (o a ninguno), con lo que se extinguirá el monopolio laboral.

La peor: se obligará a los gremios a rendir cuenta de sus ingresos y con esto se acabarán, tanto el clientelismo de los partidos, como la triangulación de fondos para candidatos e institutos políticos.

¿Estarán dispuestos a entrarle centrales como la CTM, que encabeza Carlos Aceves del Olmo; la CROC, que lidera Isaías González; el sindicato petrolero de Carlos Romero Deschamps, el ferrocarrilero de Víctor Flores o el SNTE, que maneja Juan Díaz de la Torre? Adiós líderes charros.

ASUME EL FICEN

El director de Cemex en República Dominicana, Alejandro Ramírez Cantú, fue nombrado presidente de la Federación Interamericana del Cemento (FICEN) para el periodo 2017-2020.

Este gremio representa a la mayoría de las empresas productoras, institutos y asociaciones del cemento de América Latina, el Caribe, España y Portugal.

FICEN tiene como función la divulgación y fortalecimiento de los enunciados de la agenda global del cemento, como es la protección ambiental, la eficiencia energética, la sustitución de los combustibles fósiles y las buenas prácticas de seguridad industrial y salud ocupacional.

(Excelsior)