¿Pemex más rico? Ixachi 1, la falacia

Ixachi significa grande, pero desafortunadamente lo están haciendo sonar más a pasado y es que la poca atención de muchos en pasos, procesos y detalles técnicos hace pensar que más bien se está hablando desde el sentimiento, de las ansias de revivir modelos y momentos de Cantarell. Apenas un día después del anuncio del descubrimiento, una serie de legisladores han abogado porque Pemex —y solo Pemex— deba “administrar esta abundancia”. Suena al pasado.

13 noviembre 2017, 8:20 am

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- Parece que ya se está volviendo costumbre que el último año de cada Administración se anuncien grandes descubrimientos de yacimientos petroleros. Ese fue el caso del yacimiento de petróleo y gas asociado Ixachi I, ubicado en áreas terrestres en Veracruz, que dio a conocer el presidente Peña.

En octubre de 2012, también en el sexto año del gobierno del presidente Calderón, se anunció el “gran” yacimiento Supremus I en aguas profundas del Golfo de México, que supuestamente tendría entre 4 y 10 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente, lo que “permitiría certificar hasta 400 millones de reservas”, esto es, un tercio de la producción de Pemex en ese entonces, del que hasta ahora se sabe muy poco. Por ello, para el nuevo descubrimiento conviene contrastar los anuncios de las realidades.

Los anuncios. Ixachi “es el descubrimiento terrestre más importante de los últimos 15 años” y es un yacimiento que, según estimaciones de Pemex, tiene 1,500 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, de los cuales 60% serían de gas natural y 40% de crudo ligero, el de mayor precio en el mercado. Ello podría agregar hasta 350 millones de barriles a las reservas 3P (que suman las probadas, las probables y las posibles). Además, tendría costos de extracción de bajo costo tanto por la experiencia de Pemex en áreas de tierra como por la presencia de infraestructura ya instalada en la región.

En palabras del presidente Peña, el yacimiento “hace más rico a Pemex” y “será un Pemex mejor evaluado” —es de suponerse que por las calificadoras y los mercados financieros— y, por tanto, será un “Pemex que valga más con una deuda de menor riesgo”. Posteriormente, el director General de Pemex señaló que el gas obtenido del Ixachi podría coadyuvar a abastecer el sureste del país, donde actualmente se enfrenta una escasez severa. A ver si es el caso.

Las realidades. Más allá de las proyecciones de Pemex sobre el potencial del yacimiento —es usual que se sobreestimen los cálculos iniciales, ya que se requieren diversos estudios de delimitación del tamaño y contenido de los campos— pasar de reservas posibles a probables y a probadas (con factibilidad real de explotación comercial) es un camino muy largo y que tiene que pasar por certificaciones de auditores especializados independientes.

Como todos los resultados operativos de la empresa en los últimos años, los nuevos descubrimientos de reservas 3P han ido dramáticamente a la baja: de 1,731 millones de barriles en 2012 a sólo 684 millones en 2016 y ahora a los 350 millones en 2017, lo que implicó que la tasa de restitución de reservas (lo que se descubre a las tasas actuales de extracción de petróleo) se redujera de 87% en 2013, es decir ni en ese año se reponía en reservas lo que se consumía de petróleo, a menos de 50% en 2016 y previsiblemente 2017.

Con ello, las reservas probables pasaron de 45 mil millones de barriles en 2013 a 25 mil millones de 2017 y las probadas de casi 28 mil a menos de 10 mil millones en ese periodo, los peores niveles en décadas. La causa: los bajísimos niveles de inversión de la empresa en materia exploratoria; y en todo lo demás, ya que en este año se ha registrado la menor inversión productiva en la historia reciente de la empresa.

En cuanto a los “bajos costos” para explotar el yacimiento, además de la restricción presupuestal de Pemex, y si bien pozos terrestres requieren menores recursos financieros que los marinos, habrá que considerar su complejidad y viabilidad (los yacimientos de Chicontepec en tierra resultaron terriblemente complicados). Ya lo señaló el director General de la empresa: “si las cosas se complican habrá que asociarse”.

Ixachi significa grande, pero desafortunadamente lo están haciendo sonar más a pasado y es que la poca atención de muchos en pasos, procesos y detalles técnicos hace pensar que más bien se está hablando desde el sentimiento, de las ansias de revivir modelos y momentos de Cantarell. Apenas un día después del anuncio del descubrimiento, una serie de legisladores han abogado porque Pemex —y solo Pemex— deba “administrar esta abundancia”. Suena al pasado.

El descubrimiento de Ixachi es una “buena noticia” que pertenece a la nueva era. Se materializó con el pozo exploratorio terrestre más profundo que Pemex haya operado, con sísmica y tecnología de perforación de vanguardia. Ocurrió, siendo parte del nuevo modelo, mientras diversas operadoras exploran en otras latitudes nacionales.

Acorde con la era del petróleo difícil, como Pemex ha explicado, su tamaño se parece más a los rangos de Zama que al de Cantarell —es más un “búfalo” que una “ballena”—. Convirtiendo todo a barriles de petróleo crudo equivalente, el estimado preliminar de reservas 3P equivale a alrededor de medio año de la producción de crudo nacional. Si la meta fuera mantener los ritmos producción del país, se necesitarían docenas de Ixachis.

La conversión a crudo es útil para la comparación porque, de acuerdo con una ficha de Pemex, aquí hay mucho más gas que crudo. Hace unas décadas, cuando el gas era considerado un subproducto, con pocos usos prácticos, Ixachi hubiera sido considerado un fracaso.

Es cierto que estar en tierra y cerca de infraestructura existente aumenta la potencial rentabilidad del descubrimiento. Confirmar la proporción de líquidos, más valiosos en el contexto actual, también.

Pero Ixachi no está exento de retos. Norteamérica es la región donde el gas se comercializa con los precios más bajos. Esto significa que se necesitan costos de producción de gas por debajo de 3 dólares por millón de BTU. Aun siendo optimistas, expertos como Pablo Medina de Wood Mackenzie prevén escenarios, poco probables, en los que Ixachi podría estar en la línea.

Es grave. La mentalidad de ignorar pasos y costos, absolutos o relativos, monetarios o de oportunidad, quizá se podía disfrazar y hasta solapar bajo la abundancia de Cantarell. Pero, afortunadamente, ése es el pasado. Ixachi debería sonar más a futuro.

¿Un Pemex más rico y mejor evaluado?. El cortoplacismo financiero con desastre operativo para satisfacer a las calificadoras y después, ¿qué sigue?. Ojalá y que Ixachi no corra la suerte de otros “grandes descubrimientos” que sólo se quedaron en anuncios. Cada sexenio, con bombo y platillo, a los pocos meses la falacia queda al decubierto.

¿QUE DIJERON DE IXACHI?

El “mayor hallazgo petrolero terrestre” de Pemex) en los últimos 15 años, mediante el pozo Ixachi-1 que anunció el presidente Enrique Peña Nieto a finales de la semana pasada, podría desarrollarse comercialmente a través de una asociación, reconoció la petrolera estatal.

Tras el anuncio del descubrimiento, el viernes pasado, el director general de Pemex, José Antonio González Anaya, dijo que la primera producción del yacimiento podría darse a fines del 2018 o en el transcurso del 2019.

El funcionario no descartó que Pemex busque un socio para desarrollar el yacimiento y dijo que es muy prematuro para estimar el costo que requerirá esa tarea. “Estamos anunciando el descubrimiento del campo, falta delimitarlo y habrá que hacer un plan para desarrollarlo”, señaló.

Este descubrimiento, ubicado a 72 kilómetros al sur del puerto de Veracruz y cerca de Cosamaloapan, según detalló Pemex, cuenta con unos 350 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en reservas totales o 3P, que son la suma de las reservas probadas, probables y posibles y tienen un potencial comercial de 10 por ciento.

Este volumen es similar a los descubrimientos reportados hace un par de meses por el consorcio en el que participa Sierra Oil and Gas con el pozo Zama-1, explicó la empresa. Los recursos cuantificados en Ixachi-1 también aumentan en 3.75% las reservas totales en tierra del país.

En volumen original, los recursos del yacimiento superan los 1,500 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, que es 1.15% del volumen original con que cuenta Pemex por toda su actividad en exploración terrestre en el país.

Las reservas totales en México, que hasta el 1 de enero del 2017 correspondieron únicamente a la actividad exploratoria de Pemex, ya que los privados no han reportado todavía sus hallazgos, ascendieron a 25,858 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, con una caída de 1.1% en un año, impulsada por la caída de las reservas de gas natural en 11.1% en el mismo periodo.

En la presente administración, las reservas 3P del país se desmoronaron nada menos que 41%, luego de que en el 2012 se ubicaban en 43,837 millones de barriles de petróleo crudo equivalente. Las reservas de crudo han bajado 34% en el mismo periodo, pero las de gas se redujeron en 53 por ciento. Al respecto, el secretario de Energía y presidente del consejo de administración de Pemex, Pedro Joaquín Coldwell, explicó a finales del mes pasado que cuatro de cinco bloques asignados en las primeras dos licitaciones de la Ronda Uno a privados ya han reportado éxitos comerciales, lo que permitirá que junto con los esfuerzos de Pemex se frene el próximo año la caída en las reservas petroleras.

Entre los descubrimientos del último año destacan el del consorcio comandado por la estadounidense Talos Energy, en que participan la británica Premier Oil y la mexicana Sierra Oil and Gas, mediante el pozo Zama-1 en aguas someras, que junto con el de la italiana ENI, en los pozos Amoca-2 y Miztón-2, también en el litoral mexicano, suman 3,000 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en recursos prospectivos.

El presidente Enrique Peña Nieto afirmó sobre el yacimiento que “ésta es una muy buena noticia: Pemex se vuelve más rico a partir del descubrimiento de este yacimiento”, y enfatizó que la extracción de petróleo se va a poder hacer relativamente pronto en el nuevo yacimiento descubierto, y a costos más bajos porque está cerca de donde ya hay infraestructura de Pemex. Los mercados financieros saben que se trata, dijo, de “un gran yacimiento”.

UBICACIÓN ESTRATÉGICA

Según la estatal mexicana, el hallazgo en Ixachi-1 se trata de un yacimiento que posee un gran valor económico ya que es un campo terrestre que tiene la ventaja estratégica de encontrarse cerca de infraestructura existente tanto en pozos en producción como en el sistema de ductos nacional, por lo que puede entrar en producción más rápidamente.

Con base en los trabajos realizados, se considera que este descubrimiento se puede extender más, e inclusive duplicar su tamaño. A corto y mediano plazos, apoyará a satisfacer la demanda de gas húmedo y aceite ligero del país, aseveró Pemex. (Con información de Reuters y Rolando Ramos)

DESCUBRIMIENTOS PETROLEROS RECIENTES

PEMEX
Noviembre del 2017: Pemex descubre un yacimiento terrestre con hasta 350 millones de barriles de petróleo crudo equivalente de reservas 3P en Veracruz, lo que constituye el mayor hallazgo terrestre en México de los últimos 15 años.

Septiembre del 2016: Pemex descubrió dos yacimientos de crudo superligero en aguas profundas y cuatro de crudo ligero en aguas someras. En el Cinturón Plegado Perdido se perforó el pozo Nobilis-1, a 220 kilómetros de la costa de Tamaulipas, con reservas totales 3P que oscilan entre 140 y 160 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

Asimismo, el pozo Teca-1, 30 kilómetros de la costa entre los estados de Veracruz y Tabasco, con un tirante de agua de 44 metros, resultó exitoso al descubrir crudo ligero, así como gas condensado. Las reservas totales 3P se estiman entre 50 y 60 millones de petróleo crudo equivalente.

Octubre del 2012: Al concluir su administración, el presidente Felipe Calderón anunció dos descubrimientos en aguas profundas en el Cinturón Plegado Perdido. Primero, el campo Trión con reservas 3P por hasta 500 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, y posteriormente Supremus, con hasta 125 millones de barriles.

PRIVADOS

Julio del 2017: El consorcio Sierra Oil and Gas-Talos Energy-Premier Oil descubrió un yacimiento en aguas someras a 60 kilómetros de las costas de Tabasco, el primer depósito hallado por un privado en México, con una estimación inicial de recursos en un rango de entre 1,400 millones y 2,000 millones de barriles de petróleo crudo.

Septiembre del 2017: La petrolera italiana Eni anunció la perforación exitosa del pozo Miztón 2, en aguas someras de la Sonda de Campeche, colocando las estimaciones del recurso en el campo en más de 1,400 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, que se añaden a los 1,000 millones de barriles del campo Amoca 2, en el mismo bloque.

Con información de Mariano Ruiz Funes/Karol García/Pablo Zárate/Pemex