Bacterias que ‘devoran petróleo’ para limpiar aguas contaminadas

Con materia orgánica como fuente de carbono, el proyecto busca multiplicar a los microorganismos y limpiar zonas acuíferas de Veracruz, entidad con alta actividad petroquímica.

2 marzo 2017, 9:43 pm

OMAR ORTEGA
ORO NEGRO
(Cortesía Conacyt)

VERACRUZ.- Como parte de su trabajo de tesis, Sergio Valdivia Rivera, estudiante de la maestría en ciencias en alimentos y biotecnología del Instituto Tecnológico Superior de Tierra Blanca (ITSTB), en Veracruz, desarrolla un proyecto de producción de consorcios microbianos que degradan hidrocarburos.

La multiplicación de dichas bacterias se produce a partir del aceite extraído de semillas de mango y papaya y otros residuos agrícolas, que como materia prima representan una alternativa de bajo costo.

“Las bacterias capaces de degradar petróleo pueden tener múltiples orígenes, casi siempre asociados a sitios contaminados con hidrocarburos”, dijo a El Financiero el doctor Manuel Lizardi, coordinador del proyecto e investigador comisionado del ITSTB.

“El trabajo de los especialistas en biorremediación, es, como en este caso, utilizar una fuente de carbono económica (como un residuo agroindustrial) en un sistema de biorreacción  para, mediante cálculos diversos, diseñar las condiciones de crecimiento. En el caso de este trabajo se utilizan residuos agroindustriales de la Cuenca del Papaloapan, hueso de papaya y hueso de mango”, añadió.

Mediante una práctica llamada cromatografía de gases, se hará un análisis químico en los cuerpos de agua contaminados del río Hondo, río Coatzacoalcos, laguna Real, laguna de Tamiahua, río Jamapa, laguna de Catemaco, río Filobobos, río Tecolutla y río Pantepec, donde la muestra de los microorganismos actuará y permitirá la separación de los compuestos orgánicos y contaminantes.

“La cromatografía de gases permite detectar la presencia de hidrocarburos en el agua a concentraciones tan pequeñas como un mililitro de hidrocarburo en mil litros de agua”, explicó el especialista.

(Conacyt)

Veracruz es una zona con alta actividad petrolera, y existe evidencia de hidrocarburos en el agua que pueden ocasionar perturbaciones en los ecosistemas acuáticos por compuestos químicos capaces de dañar plantas y animales, explica el Conacyt en un comunicado.

“Los microorganismos se valen de distintas moléculas, como el dióxido de carbono, el oxígeno o incluso algunos iones metálicos como el hierro para ir degradando el hidrocarburo a formas más sencillas y menos contaminantes”, indicó Sergio Valdivia al Conacyt.

Los aceites que se extraen de las semillas de mango y papaya como fuente de carbono ayudan al crecimiento y proliferación de las Xanthomonas, Acinetobacter bouvetii, Shewanella y Defluvibacter lusatiensis, que son capaces de degradar a los hidrocarburos contaminantes casi de inmediato.

“Básicamente es en lo inmediato, de hecho en los primeros 3 día se reduce más del 40% del hidrocarburo contaminante, por ejemplo en agua de mar”, explicó Lizardi.

“Como ejemplo te puedo indicar que nuestro sistema puede generar 100 g de inóculo microbiano lo que podría limpiar hasta una tonelada de suelo en 14 días”, detalló.

El proyecto consiste en separar los microorganismos de las zonas contaminadas, alimentarlos con fuentes de carbono, y cultivarlos en biorreactores con control de oxígeno, pH y temperatura.

“La beta oxidación es una de las vías metabólicas de las que se valen los consorcios microbianos para consumir los hidrocarburos; basta con que el microorganismo entre en contacto con el hidrocarburo contaminante para que inicie el proceso de reducción”, dicta el texto de Conacyt.

El proyecto llamado “Evaluación de aceites de residuos industriales de la Cuenca del Papaloapan, como fuente de carbono para la producción de consorcios microbianos hidrocarbonoclastas” busca reducir la contaminación acuífera en la zona que afecta a la fauna por intoxicaciones principalmente. (El Financiero)