Alrededor de 21 millones de niños y adolescentes en el país viven en pobreza: Unicef

En más datos duros, el apartado “Protección integral de derechos”, que da cuenta del trabajo en el Plan nacional para combatir la violencia, señala que en México seis de cada diez niños vive precisamente algún tipo de violencia en el hogar, mientras que la mitad de los adolescentes del país sufre algún tipo de agresión psicológica.

3 mayo 2017, 8:59 pm

SANTIAGO IGARTÚA
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- El 54 por ciento de los niños y adolescentes del país vive en condiciones de pobreza, así lo reveló el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), durante la presentación de su Informe anual 2016: retos y avances para la niñez en México.

Desde el Papalote Museo del Niño, la organización internacional denunció que son 21 millones de menores los que viven en penuria -de un universo de 40 millones-, mientras que 1.5 de infantes de uno a cinco años padecen desnutrición crónica.

Los datos estarían respaldados a partir del análisis sobre pobreza y derechos sociales realizado por la propia Unicef, así como el análisis de la Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Mujeres 2015, según se lee en el apartado “Una oportunidad justa en la vida del informe anual”.

“Veo con mucha inquietud que más de la mitad de los niños en México viven en pobreza y esta crisis pone en riesgo la vida de millones de niños y adolescentes. Es una realidad demasiado dura, que ningún niño debería vivir, que ninguna niña debería sufrir”, lamentó Pressia Arifin-Cabo, representante adjunta del organismo de la ONU en México.

En más datos duros, el apartado “Protección integral de derechos”, que da cuenta del trabajo en el Plan nacional para combatir la violencia, señala que en México seis de cada diez niños vive precisamente algún tipo de violencia en el hogar, mientras que la mitad de los adolescentes del país sufre algún tipo de agresión psicológica.

Y en cuanto a educación respecta, las cifras de Unicef no son más alentadoras. Según sus datos, más de cuatro millones de niños y adolescentes mexicanos no asisten a la escuela, y son más de 600 mil los que podrían abandonarla a consecuencia de las inexistentes estrategias para evitarlo.

Ante el sombrío panorama, Christian Skoog, representante de Unicef en México, alertó: “En países como este, el gran desafío más grande es, sin duda, seguir trabajando para disminuir las brechas económicas, demográficas, sociales y de género que separan a la niñez y la adolescencia del ejercicio pleno de sus derechos”, dijo, ejemplificando que para un sector importante de los menores en el país resulta “un lujo” tener un techo bajo donde vivir.

Skoog denunció que no bastan las políticas y leyes existentes para “transformar” las vidas de los infantes, siendo los niños de los lugares más alejados y vulnerables quienes no tienen acceso a educación, salud, y “demás beneficios de la vida actual”.

“Se necesita que las niñas tengan las mismas oportunidades que los niños. Persisten inequidades importantes en el país, donde la vida es mucho más dura para los niños que viven en pobreza. Los niños indígenas, los niños en primera infancia o los niños migrantes son en quienes menos recursos se invierten”, reclamó.

Según el representante de Unicef, organización que trabaja por la niñez en México hace 63 años, su objetivo es “colocar en la agenda nacional y hacer prioridad a la niñez más vulnerable” desde lo más básico, como identifica dónde están y qué necesitan.

Pero finalmente, como quien habla de una utopía, concluyó: “La visión de Unicef para los próximos años es un mundo en el que nuestro trabajo ya no sea necesario, un mundo en que cada niño esté sano, seguro, educado, atendido y protegido. Qué cada niño tenga una oportunidad justa en la vida”. Proceso