Por pecador, Ixtapalapa ‘despide’ a Jesucristo

Erick Eduardo Guzmán, que había sido elegido como protagonista de la representación de la Pasión más famosa de México, fue sustituido por estar casado y ocultarlo

7 marzo 2017, 10:46 pm

ELÍAS CAMHAJI
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- En pocos lugares del mundo la representación del viacrucis de Cristo se toma tan en serio como en Iztapalapa, en el oriente de la Ciudad de México. El afortunado carga una cruz de 90 kilos, lleva una corona de espinas y es azotado durante horas, mientras las lágrimas y los sollozos inundan la procesión. Cada detalle se cuida minuciosamente. La escenografía, el vestuario y el maquillaje tienen que ser perfectos. El protagonista debe ser originario del lugar, haber hecho la primera comunión y ser soltero, al igual que Jesús. Eduardo Guzmán, de 25 años, había sido el elegido para este año hasta que su acta de matrimonio llegó la semana pasada a las manos del comité organizador. Iztapalapa despidió así a Jesucristo y lo sustituyó por otro candidato para encarnar al hijo de Dios.

“Quiero ofrecer una disculpa a mis padres y a mi familia porque en algún momento no supe manejar algunos de mis actos, entre ellos haberme casado hace siete años”, confesó un arrepentido Guzmán a Televisa, mientras sus padres se mostraban compungidos ante la cámara. La esposa del químico y nazareno destituido es una joven de nombre Grissel. La denuncia llegó de forma anónima a los organizadores, quienes determinaron que no conservara el papel. “Los requisitos son claros desde hace décadas, tiene que ser soltero y sin compromisos, por eso le pedimos que dejara el personaje”, sentenció Miguel Ángel Morales, presidente del comité de la obra.

“No actué de mala fe, no tenía consciencia de que existía el acta, no vengo a dañar la imagen de mi familia, del comité ni de la tradición”, agregó Guzmán, quien fue Cristo por poco más de siete semanas. El destituido acusó que fue agredido físicamente y recibió mensajes intimidatorios poco después de que le dieron el papel. Ya levantó una denuncia, que está bajo investigación. Aun así, para él eso no borra su error. “No me queda más que aceptar la culpa que me corresponde”, lamentó.

A partir de su destitución, comenzó la cuenta regresiva para encontrar un reemplazo entre los seis finalistas que se inscribieron para la representación de este año. Eder Omar Arreola, un ingeniero de 27 años, fue escogido en una elección extraordinaria y tendrá poco más de un mes para prepararse para la extenuante tarea.

Los organizadores aseguran que no están preocupados por el cambio de protagonista. “Cuando los jóvenes deciden que quieren interpretar este papel, no lo hacen de un día para el otro, inician un proceso de preparación que va más allá de tres meses, tienen que alimentarse bien y estar listos física y espiritualmente mucho antes de las votaciones”, explicó Morales. El organizador tiene fe en la experiencia de Arreola, quien encarnó en 2012 al apóstol Pedro, uno de los papeles principales.

Hay mucho en juego. En la representación, que dura toda la Semana Santa y tuvo el año pasado dos millones de asistentes, participan 162 actores con parlamentos, 150 miembros de los grupos de música, 2.000 nazarenos, 1.000 mujeres que encarnan al pueblo, así como entre 1.500 y 2.000 hombres de todas las edades, que desempeñan el papel de romanos.

“Es diferente de otras celebraciones porque aquí se agradece un milagro, el fin de una epidemia de cólera en 1843 que estaba acabando con la población de Iztapalapa, eso le da una parte espiritual, de misticismo”, apuntó Morales, que detalló que es común que los participantes hagan una manda (promesa) para que se les concedan favores y milagros. Las autoridades locales cubren los costos por la instalación de las luces y el sonido; 50 socios pagan una cuota anual de 500 pesos (25 dólares) para la organización y los escenarios, y los actores deciden cuánto gastan en sus vestuarios. El representante de Cristo puede invertir hasta 40.000 pesos (unos 2.000 dólares) en su caracterización.

Los organizadores indicaron que febrero y marzo son clave porque los ensayos dominicales se intensifican y duran cuatro horas para llegar listos al Domingo de Ramos, el próximo 9 de abril. No hay resentimientos con el Jesús relegado. “Tenemos una buena relación con él, puede seguir participando como otro personaje, aunque no sabemos si querrá hacerlo”, dijo Morales y remató: “Nosotros respetaremos su decisión, siempre y cuando cumpla los requisitos para otro personaje”. El País