Odebrecht le habría entregado a Lula 4 millones de dólares, según medios brasileño

Hasta el momento, ni Lula da Silva o Dilma Rouseff han dado declaraciones. Sólo el Instituto Lula emitió un breve comunicado en el que rechazó las acusaciones y afirmó que su dirigente no hablaría sobre declaraciones "filtradas selectivamente y de manera ilegal".

11 abril 2017, 10:55 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

BRASILIA.- El empresario brasileño Marcelo Odebrecht, condenado a 19 años en prisión por encabezar una amplia red de sobornos a prominentes políticos de América Latina a cambios de millonarios contratos de obra pública, admitió que pagó 13 millones de reales (unos 4,1 millones de dólares) en efectivo al expresidente Lula da Silva.

La declaración de Odebrecht, expresidente de la poderosa constructora Odebrecht, forma parte de las declaraciones que dio al juez federal Sergio Moro con el fin de reducir su sentencia a cambio de delatar a todos los participantes en el gigantesco caso de corrupción internacional.

El testimonio debía ser resguardado con absoluto sigilo, pues forma parte de una investigación en curso; sin embargo, el fragmento en el que el empresario reconoció el pago indebido fue filtrado a medios de comunicación locales, que lo han reproducido extensamente en Brasil.

Los pagos, según Odebrecht, se hicieron entre 2012 y 2013 cuando Lula ya no era presidente y se dedicaba a dirigir su propia fundación, el Instituto Lula. En aquellos tiempos, el exmandatario era un influyente consejero de su “ahijada política” y sucesora en la presidencia, Dilma Rousseff.

Como evidencia, Odebrecht ofreció las libretas de contabilidad de su empresa en las que se exhiben los millonarios pagos a un desconocido cuyo nombre clave era “Amigo”. Y ese “companheiro” era Luiz Inácio Lula da Silva.

Odebrecht también reveló que financió con 50 millones de reales (unos 16 millones de dólares) la campaña presidencial de Rousseff y que los pagos se hicieron a través del ministro de Hacienda, Guido Mantega.

Pese a que hay dos exmandatarios involucrados en la declaración de Marcelo Odebrecht, y supuestamente Dilma Rousseff fue la que recibió más dinero indebidamente, el foco del escándalo está centrado en Lula, pues se prevé que participe de nuevo en las elecciones presidenciales de 2018 y según varias encuestas es el favorito para volver a ser presidente de Brasil.

Hasta el momento, ni Lula da Silva o Dilma Rouseff han dado declaraciones. Sólo el Instituto Lula emitió un breve comunicado en el que rechazó las acusaciones y afirmó que su dirigente no hablaría sobre declaraciones “filtradas selectivamente y de manera ilegal”.

El próximo 3 de mayo, el expresidente tendrá una audiencia largamente esperada por la sociedad brasileña para que declare formalmente sobre otra trama judicial en la que está involucrado: el caso Petrobras o Lava Jato.

El caso involucra a la mayor empresa brasileña, la petrolera Petrobras, cuyos dirigentes licitaban sus grandes obras a empresas externas para estimular el empleo. Presuntamente, estas empresas sólo podían ganar los contratos, si se comprometían a aportar cerca del 3 por ciento del valor total de la licitación y entregarlo a dirigentes del Partido de los Trabajadores. Ahí, Lula supuestamente orquestaba el uso de esos recursos ilícitos para financiar campañas políticas de sus allegados.

“Estoy ansioso por esa declaración, porque es la primera oportunidad que voy a tener de poder saber cuál es la acusación que tienen contra mí y cuál es la prueba que tienen contra mí”, declaró el expresidente en entrevista a un medio local a principios de este año.