Ordena Trump construcción del muro; asegura que México lo pagará

“Una nación sin fronteras no es una nación”, declaró el presidente de Estados Unidos al firmar las dos órdenes ejecutivas sobre el muro.

25 enero 2017, 9:12 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

NUEVA YORK.- El presidente Donald Trump ordenó hoy el inicio de la construcción del muro fronterizo asegurando que México lo pagará “al 100 por ciento” junto con medidas para ampliar la detención y expulsión de inmigrantes indocumentados y represalias contra las llamadas “ciudades santuarios” en el inicio de un torbellino de iniciativas antimigrantes.

“Una nación sin fronteras no es una nación. Empezando hoy, Estados Unidos recupera el control de sus fronteras” declaró al firmar dos órdenes ejecutivas sobre la construcción del muro y medidas antimigrantes en un acto en el Departamento de Seguridad Interna Al firmar la orden ejecutiva para iniciar la construcción del muro, comentó que “hemos estado hablando de esto desde el inicio”.

En una de las dos órdenes ejecutivas sobre migración, las acciones son justificadas bajo el argumento de que extranjeros que ingresan de manera ilegal a Estados Unidos “presentan una amenaza significativa a la seguridad nacional y a la seguridad pública” y que “la continuación de la inmigración ilegal presenta un peligro claro y presente a los intereses de Estados Unidos”.

En el acto, Trump afirmó: “vamos a salvar vidas en ambos lados de la frontera. Y también entendemos que que una economía fuerte y saludable en México es muy bueno para Estados Unidos”. Agregó que “verdaderamente creo que podemos mejorar la relación entre ambas nuestras naciones a un grado nunca antes visto, ciertamente no en mucho tiempo”.

Poco antes, Trump reiteró que México pagará por el muro “como siempre he dicho” en una entrevista exclusiva con ABC News. Aunque ha indicado que el muro será inicialmente financiado con fondos públicos estadunidenses, subrayó que México pagará el costo a Estados Unidos “al 100”.. “Seremos reembolsados en una fecha posterior de alguna transacción que haremos desde México. Solo estoy diciendo que habrá un pago. Será de alguna forma,. tal vez una forma complicada”.

Aseguró que el proyecto arrancará dentro de meses y que la planeación empieza de inmediato.

Insistió en que “lo que estoy haciendo es bueno para Estados Unidos, y también será bueno para México.Queremos tener a un México muy estable, muy sólido”.

Cálculos del costo del muro elaborados por expertos oscilan entre 14 y 20 mil millones de dólares.

Con este acto, Trump empezó a cumplir una de su promesas de campaña más populares entre sus bases -de hecho, casi en todo acto se coreaba “construyan ese muro” siempre acompañado con la pregunta retórica, “¿y quién va a pagarlo?”, con la respuesta en coro: “México”.

Sin embargo, aunque sus fanáticos se fascinan con el muro, la mayoría de los estadunidense no apoya esta iniciativa o creen que es de muy baja prioridad, reportó el Wall Street Journal. Citando encuestas a boca de casilla el día de las elecciones y sondeos posteriores comprobando esa misma tendencia, el Journal encontró en su propia encuesta que el muro fue la opción menos popular de ocho políticas sobre migración.

Trump y su equipo no ofrecieron detalles sobre cómo se procederá y con cuáles fondos, ya que esto implica la necesidad de autorización legislativa. Pero la orden ejecutiva señala que se empleará una ley ya existente, Secure Fence Act de 2006, que autorizó la construcción de más de mil kilómetros de barda en la frontera. Así evitará una disputa legislativa con demócratas y más aún, pone en apuros a esa oposición ya que esa ley para construir un tipo de muro fronterizo fue aprobada con los votos no sólo de republicanos sino también con demócratas incluyendo a dos nombres prominentes: los entonces senadores Barack Obama y Hillary Clinton.

La orden también incluye la construcción de más centros de detención e instalaciones de procesos judiciales migratorios en la zona fronteriza e incrementar por 5 mil el número de agentes de la Patrulla Fronteriza y triplicar el número de oficiales del servicio de inmigración, como también poner fin a la práctica de detener y después liberar a inmigrantes indocumentados en la frontera.

A la vez, gira instrucciones para reinstalar el “Programa de Comunidades Seguras” impulsando la cooperación entre agentes de seguridad pública locales y autoridades federales migratorias y que fue suspendido durante el gobierno de Obama después de numerosas quejas de abuso de poder y discriminacion.

Trump también emitió, en una orden ejecutiva por separado, instrucciones para castigar a las llamadas “ciudades santuario” al negar o limitar fondos federales a aquellas ciudades que han declarado oficialmente que no cooperarán con las autoridades migratorias en detener y entregar a inmigrantes indocumentados.

Las acciones ejecutivas también incluyen medidas para fortalecer medidas de control migratorio al interior del país y no solo en la frontera. Eso podría implicar que está contemplando redadas y otras medidas contra inmigrantes indocumentados alrededor del país.

Los detalles completos de la orden ejecutiva se pueden examinar en: https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/01/25/executive-order-border-security-and-immigration-enforcement-improvements y https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/01/25/presidential-executive-order-enhancing-public-safety-interior-united.

Al emitir las órdenes, Trump se rodeó de familiares de “víctimas” de homicidios y otros delitos cometidos por inmigrantes indocumentados, un montaje teatral que había empleado en actos de campaña y en la Convención Republicana, para justificar sus propuestas antimigrantes. ‘Nada puede hacer que su dolor desaparezca, pero quiero que sepan que sus hijos no perdieron sus vidas sin razón…. nunca los olvidaremos”.

El ataque contra ciudades santuario podría generar un conflicto político de gran escala, ya que incluyen las más grandes del país como Nueva York, Los Ángeles, Chicago, San Francisco, Houston, Dallas y hasta las aproximadamente 300 ciudades y condados e incluso estados (California) que de alguna manea se definen así. Sus alcaldes y jefes de policía públicamente han declarado que rehusarán ser obligados a participar en acciones contra sus comunidades inmigrantes.

Notablemente, las medidas anunciadas hoy no incluyen acción sobre el llamado programa DACA que protege de la deportación a jóvenes que llegaron como niños al país con padres indocumentados, bajo orden ejecutiva de Obama. En su conferencia de prensa, el vocero de la Casa Blanca Spicer aclaró que por ahora el presidente no tomará acción sobre este asunto, y que “entiende la magnitud de este problema” agregando que buscará una solución “humana” ya que “es un hombre de familia. Tiene un corazón enorme”.

La reacción de líderes latinos y de comunidades inmigrantes fue inmediata.

“La decisión de proceder con el muro es una declaración de guerra fría contra México, y contra inmigrantes especialmente los mexicanos. Esto será marcado por la historia como un día infame en las relaciones bilaterales”, declaró el líder latino Antonio González, presidente del Instituto William C. Velasquez en Los Ángeles. “Todos tenemos el deber, como estadunidenses, de resistir el muro y estas políticas antimigrantes al mayor grado posible”.

“La retórica odiosa, xenófoba, antimigrante y anti musulmana que marcó la campaña Trump ahora empieza a volverse realidad. Caos y destrucción serán el resultado”, advirtió Marielena Hincapié, directora ejecutiva del National Immigration Law Center.

“Este es un acto de guerra contra la comunidad inmigrante… Con este acto ejecutivo, Trump ha señalado que desea aterrorizarnos y hacer que millones de inmigrantes vivan en el temor”, declaró Javier Váldez, codirector de Make The Road New York. La Jornada