El envío de remesas a México cae por primera vez en casi un año

Los especialistas achacan el descenso de febrero, del 1,4%, al fuerte crecimiento del mismo mes del año pasado y a la apreciación del peso frente al dólar

3 abril 2017, 8:47 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- Cambio de tendencia coyuntural en la llegada de remesas a México. Los mexicanos residentes en el extranjero, fundamentalmente en Estados Unidos, enviaron en febrero algo más de 2.050 millones de dólares a sus familias, un 1,4% menos que en el mismo mes del año anterior. Esta caída, aunque leve, supone un cambio de tendencia respecto a los 10 meses precedentes en los que el crecimiento había sido la nota predominante. Los analistas achacan este descenso al denominado efecto base –el fuerte crecimiento que se produjo en febrero del año pasado, del 13%, hacía difícil que las remesas volviesen a repuntar– y a la apreciación del peso mexicano frente al dólar estadounidense.

La última contracción en las remesas que recibe México se había registrado en marzo del año pasado, cuando esta partida de ingresos cayó casi un 3%. No obstante, el agregado de los meses de enero y febrero de 2017 sigue estando un 2,3% por encima del mismo periodo del año anterior.

En términos de poder adquisitivo, en cambio, las remesas recibidas por las familias mexicanas en el segundo mes del año, una vez convertidas a pesos y descontado el efecto de la inflación, subieron un nada despreciable 3,6% respecto al mismo mes del año pasado. Esta variación positiva se explica, sobre todo, por la depreciación acumulada del peso en el último año. En total, los hogares mexicanos recibieron 33.370 millones de pesos que llegaron a los hogares en México. La remesa promedio fue de poco más de 300 dólares, unos 5.600 pesos.

Pese al retroceso de febrero, las principales casas de análisis mexicanas prevén que las remesas seguirán creciendo en los próximos meses. Sin embargo, lo harán a tasas más moderadas que en el tramo final de 2016 y el primer mes de 2017. Este crecimiento sostenido, explican, estará apuntalado por la baja tasa de desempleo en EE UU y el buen entorno macroeconómico en el país estadounidense, de donde procede el grueso de los envíos. Cabe recordar que en 2016 México batió su récord histórico de llegada de remesas con casi 27.000 millones de dólares. Con la depreciación del peso, el rendimiento de ese dinero en México es aún superior.

Las remesas suponen algo más del 2% del PIB mexicano y suponen un ingreso vital para la estabilidad macroeconómica del país norteamericano y, sobre todo, para las familias receptoras, en su mayoría residentes en Michoacán, Jalisco, Guanajuato, el Estado de México, Guerrero y Oaxaca. El País