Moody’s alerta sobre el aumento de la deuda de México

La agencia puso la nota del país en revisión para una posible baja. Tiene efectos negativos el desempeño fiscal peor al previsto y pesa sobre su solvencia ante la debilidad económica, afirma

7 febrero 2017, 8:48 am

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- La agencia calificadora Moody’s, que ha puesto la nota de México en revisión para un posible movimiento a la baja, informó que la deuda del gobierno local aumentó más de lo esperado el año pasado y que el débil crecimiento podría añadir presiones durante 2017.

El desempeño fiscal peor del esperado es negativo para México y pesa sobre su solvencia en medio de la debilidad de la actividad económica y el aumento de las tensiones con Estados Unidos, su principal socio comercial, luego de las elecciones presidenciales en ese país, escribió en una nota Jaime Reusche, analista de Moody’s.

El informe cita datos de la Secretaría de Hacienda, que muestran un aumento del déficit público a 2.9 por ciento del PIB en 2016 frente al 2.8 por ciento del año previo.

El 30 de marzo de 2016 Moody’s bajó la perspectiva de la calificación de la deuda emitida por el gobierno mexicano de estable a negativa, aunque mantuvo la evaluación crediticia en A3, en un movimiento que tuvo como reacción en los mercados financieros locales la interrupción de la tendencia a la apreciación del peso frente al dólar observada desde un mes y medio anterior.

La calificadora esperaba una consolidación fiscal y una reducción del déficit a 2.5 por ciento del PIB para 2016.

Economistas han reducido sus perspectivas de crecimiento para México este año, debido a los riesgos de que las políticas implementadas por el presidente estadunidense Donald Trump puedan afectar las inversiones y el comercio con el vecino del sur.

Aunado a lo anterior, Moody’s previó la semana pasada que el incremento en los precios de la gasolina hasta de 22 por ciento a partir de comienzos de año, tiene implicaciones negativas para las compañías que dependen fuertemente del gasto local. Ello, debido a que los mayores costos al público del combustible estimularán la inflación y afectarán de manera negativa el poder adquisitivo de la población, lo que derivará en un menor consumo privado.

El débil entorno económico dificultará que las compañías cuyos productos son sensibles al alza en los precios puedan transferir los mayores gastos en combustible a sus clientes, afirmó Moody’s. Con ello se reducirán sus márgenes operativos.

En el contexto del débil crecimiento que podría añadir presiones en 2017, Moody’s estimó que los mayores precios del combustible generarán costos superiores para la transportación de bienes e incrementarán los costos de operación de maquinaria pesada. REUTER/(Con información de Roberto González Amador)