Las “buchonas de Culiacán”, el placer de los narcos sinaloenses

De acuerdo con el filósofo y docente de la Universidad Autónoma de Sinaloa, el término "buchonas" se refiere a la palabra buche. Significa la parte del cuello que puede inflamarse y sufrir un abultamiento (enfermedad conocida como bocio) cuando el cuerpo carece de yodo, un mineral deficiente en las regiones serranas donde se concentraban los narcotraficantes inicialmente.

5 abril 2017, 11:08 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- Senos, nalgas y labios abultados. Un par de costillas menos para estrechar la cintura. Pelos negros y largos. Así son las “buchonas de Culiacán”, mujeres que modifican sus cuerpos en cirugías financiadas por narcotraficantes mexicanos o para atraer sus fortunas.

Un dicho popular en México dice que “más vale vivir cinco años como rey que 50 como buey”. Para el filósofo mexicano Juan Carlos Ayala, se trata de una frase que resume la cultura “narco” que se ha arraigado en territorios como Sinaloa, conocido como “la cuna del tráfico de drogas” en el país. Allí el profesor universitario observó la aparición de las “buchonas de Culiacán”, asociadas a los narcotraficantes en la capital de Sinaloa.

“Son mujeres que pagan cirugías estéticas para quitarse parte de su cuerpo o ponerse [silicona] en las nalgas, en los senos, en los labios. Usan ropas muy llamativas y caras, extensiones de pelo, uñas y pestañas postizas. En ocasiones son damas de compañía, en otras ya intervienen en el propio tráfico. Se han ido estilizando de tal manera que ya se les asigna como compañera o socio activa de criminales”, afirmó Ayala a Sputnik.

A su juicio, dichas mujeres no tienen miedo a exponerse aunque saben del riesgo que corren. Algunos casos se hicieron emblemáticos, como el asesinato de Yuriana Castillo, esposa de un legendario sicario conocido como “Chino Ántrax”, luego de su detención.

Yuriana Castillo, pareja de un conocido sicario mexicano, fue asesinada en 2014

De acuerdo con el filósofo y docente de la Universidad Autónoma de Sinaloa, el término “buchonas” se refiere a la palabra buche. Significa la parte del cuello que puede inflamarse y sufrir un abultamiento (enfermedad conocida como bocio) cuando el cuerpo carece de yodo, un mineral deficiente en las regiones serranas donde se concentraban los narcotraficantes inicialmente.

“Cuando padecían de bocio y se les hinchaba el buche bajaban a la ciudad [para atenderse] y ostentaban su plata. Por eso se los conoce como buchones y por añadidura sus mujeres, buchonas”, explicó el académico.

Karla Contreras, asesinada a disparos en 2013

En sus trabajos de investigación, Ayala concluyó que la exhibición de ese estilo estético “exagerado” refuerza la naturalización de la violencia en la cultura mexicana. “De enero de este año a hoy se han registrado 410 asesinatos en Sinaloa, un estado con tres millones de habitantes. La violencia está normalizada”, consideró. El filósofo señaló que, para muchos jóvenes, disfrutar de los lujos proporcionados por el narcotráfico les otorga un status social en el que se nota una “predisposición al crimen”.

Además, el docente destacó que los cambios de roles femeninos en el mundo contemporáneo también se reflejan en el mundo del crimen organizado, en el que otrora las esposas de los narcotraficantes se dedicaban a la casa y a los hijos.

“Ellas ya no quieren figurar solamente como la compañera que disfruta de los bienes. Tampoco quieren ser una cualquiera, quieren destacarse. Las buchonas son parte de una cultura en Sinaloa, que ya se ha identificado en otras partes de México”, remarcó.

En las redes sociales es posible encontrar perfiles de mujeres adeptas al estilo de las “buchonas”. Algunas cuentas promueven marcas de ropa, productos de maquillaje, servicios de peluquería y modelos femeninas. Fuente Sputnik.