Así fue la cacería internacional para encontrar la camiseta robada de Tom Brady

Resolver el enigma de la camiseta de Brady —o las camisetas— planteó preguntas sobre la seguridad y el control de los miles de periodistas que cubren el evento, incluyendo 5700 tan solo este año, varios cientos de ellos provenientes de México, donde la NFL está tomando iniciativas para atraer nuevos fanáticos.

21 marzo 2017, 7:29 pm

Tom Brady, el mariscal de campo de los Patriotas, fue nombrado como el jugador más valioso del Super Bowl de este 2017. CreditChang W. Lee/The New York Times

KEN BELSON
ORO NEGRO

HOUSTON.- La camiseta de Tom Brady que se perdió en el Super Bowl 2017 fue localizada en México; al parecer la tenía el editor del diario La Prensa, un periódico que estaba acreditado para cubrir el evento. Según las autoridades, también encontraron más prendas de Brady y un casco de otro jugador de anteriores ediciones del Super Bowl.

Para poder encontrar la codiciada camiseta fue necesario desplegar una investigación del FBI y la policía de Houston, la ciudad donde se jugó el partido, así como de las autoridades mexicanas y la liga. Brady, el mariscal de campo de los New England Patriots, dijo que la camiseta no estaba en su bolso cuando regresó al vestidor después de celebrar la histórica victoria de su equipo contra los Atlanta Falcons.

Las pistas, con la ayuda de videos grabados por cámaras ubicadas cerca del vestidor, condujeron la investigación hasta Mauricio Ortega, editor de La Prensa en Ciudad de México, según los funcionarios de la liga.

Las autoridades confrontaron a Ortega, quien según dijeron no solo entregó esa camiseta de Brady sino otra del jugador utilizada en el Super Bowl XLIX en Glendale, Arizona, así como un casco que al parecer pertenece a Von Miller, el apoyador de los Broncos de Denver que fue el jugador más valioso del Super Bowl en 2016.

Los tres objetos se enviaron a Estados Unidos para estudiar su autenticidad. Los artículos podrían ser utilizados como prueba si Ortega enfrenta acusaciones judiciales.

Resolver el enigma de la camiseta de Brady —o las camisetas— planteó preguntas sobre la seguridad y el control de los miles de periodistas que cubren el evento, incluyendo 5700 tan solo este año, varios cientos de ellos provenientes de México, donde la NFL está tomando iniciativas para atraer nuevos fanáticos.

Los Raiders de Oakland jugarán contra los Patriots en Ciudad de México durante la próxima temporada; en noviembre los Raiders y los Houston Texans jugaron el segundo partido de temporada regular de la NFL en el Estadio Azteca. Ortega cubrió ese partido.

Mauricio Ortega no solo entregó la camiseta que Brady usó en el último Super Bowl, sino que también le dio a las autoridades la que usó en el Super Bowl XLIX que se jugó en Glendale, Arizona.CreditDoug Mills/The New York Times

En los últimos años, algunas personas que han recibido credenciales solo han ido al Super Bowl a pasar el rato o ser parte del espectáculo, sobre todo el lunes antes del partido, cuando a los medios de comunicación pueden entrevistar a los jugadores de ambos equipos. Algunas personas acreditadas se visten con ropa extravagante y le hacen preguntas bochornosas a los jugadores.

En el sitio web de La Prensa no hay notas firmadas por Ortega sobre el último Super Bowl u otros, aunque sí redactó un artículo sobre el juego de temporada regular celebrado en noviembre.

Fox Sports, cuyo reportero Jay Glazer reveló la noticia de la camiseta del Super Bowl LI, transmitió un video que mostraba a Ortega mientras caminaba al vestuario y al parecer salía con algo bajo su camisa.

OEM, la empresa matriz de La Prensa, una de las corporaciones de medios más grandes de México, emitió un comunicado en el que señala que Ortega renunció el 14 de marzo. Según funcionarios de la empresa, la decisión estuvo relacionada con problemas de salud que, según él, estaban sufriendo sus familiares cercanos.

La declaración menciona que “con total sorpresa y decepción”, la empresa se enteró de la investigación y “reprueba enérgicamente” ese tipo de comportamiento. Señaló que los funcionarios de la empresa no sabían de la participación de Ortega en el robo de los artículos. Una persona que contestó el teléfono de las oficinas de La Prensa dijo que no había comentarios adicionales y colgó cuando le pedimos más información. No hubo respuesta por parte de las oficinas de OEM.

En una entrevista telefónica, Brian McCarthy, un portavoz de la liga, no dijo dónde se habían encontrado las camisetas o si Ortega las había llevado a la policía después de que lo confrontaron. También dijo que el FBI continúa sus investigaciones.

Ortega también entregó un casco que al parecer le pertenece a Von Miller, el apoyador de los Broncos de Denver que fue el jugador más valioso del Super Bowl en 2016. CreditJim Wilson/The New York Times

El sargento Scott Waite, un portavoz del Departamento de Policía de Glendale, Arizona, dijo que ninguno de los miembros de los Patriots o de la NFL se había puesto en contacto con la policía después de que la camiseta de Brady desapareciera hace dos años porque “no creyeron que se tratara de un robo”.

Patrick Smyth, un portavoz de los Broncos, dijo que el equipo había estado en contacto con el equipo de seguridad de la NFL para determinar si el casco recuperado en México le pertenecía a Miller.

Aunque la desaparición de la camiseta de Brady ocurrida hace dos años y el casco de Miller del año pasado no atrajeron mucha atención, el robo de febrero fue distinto.

Poco después de la victoria de los Patriots, Brady estaba frente a las cámaras quejándose de que su camiseta había desaparecido.

Durante una celebración después del partido, se pudo escuchar a Brady que decía: “Estaba aquí; sé exactamente dónde la puse”.

Al día siguiente, el vicegobernador de Texas, Dan Patrick le pidió a la policía estatal que ayudara a encontrar la camiseta de Brady. En ese momento, no estaba claro si se había extraviado o la habían robado.

Algunos subastadores calcularon que la prenda podría obtener decenas de miles de dólares en una subasta. Un informe de la policía de Houston estableció que su valor era de 500.000 dólares. En una entrevista en Fox Business Network el mes pasado, el propietario de los Patriots, Robert K. Kraft, comparó el robo de la camiseta de Brady con “tomar un gran Chagall o Picasso o algo así”. Fuente NYT