Trump sólo es un personaje más de la ‘película de terror’ de la economía mexicana

El país tiene un panorama económico poco alentador, independientemente de si Donald Trump decide o no construir un muro o cancela el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

3 enero 2017, 7:07 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, advirtió que Donald Trump podría ser una “película de terror” para el país.

Los analistas dicen que la economía mexicana vive una pesadilla, aun si el presidente entrante no construye su muro o destruye el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Sin duda, la capacidad de Trump para alterar las relaciones entre los países jugará un papel decisivo en la manera en que la economía de México se desempeñará en 2017, y este martes Trump dijo que General Motors debería pagar cuantiosos aranceles para exportar autos desde México y horas más tarde Ford canceló los planes para la nueva planta en San Luis Potosí.

Sin embargo, el país ya tenía sus propias dificultades incluso antes de su triunfo electoral, conforme los efectos de un debilitamiento de la moneda y una inflación acelerada parecen estar determinados a ocasionar un tercer año consecutivo de desaceleración en el crecimiento.

Los economistas prevén que el Producto Interno Bruto (PIB) se expandirá solo un 1.7 por ciento este año, según las últimas encuestas del Banco de México y Citibanamex, al tiempo que alzas de tasas anticipadas afectarán el endeudamiento y el gasto.

Con ello, el país registraría la menor tasa de crecimiento desde el 1.4 por ciento alcanzado en el 2013.

“Será un año muy difícil para los diseñadores de políticas”, dijo Benito Berber, economista principal para Latinoamérica de Nomura Holdings en Nueva York. “El Banco Central tendrá que navegar por distintos shocks, tanto externos como internos”.

Aunque las proyecciones son más funestas en Credit Suisse Group y Bank of America –donde los economistas anticipan que el crecimiento podría ser el menor desde el apogeo de la crisis financiera–, cualquier amenaza al TLCAN iniciado el primero de enero de 1994 las haría parecer color de rosa.

México envía más de tres cuartos de sus exportaciones a Estados Unidos y alcanzó un superávit comercial cercano a los 60 mil millones de dólares en el 2015, que representan más de un 5 por ciento de la producción económica. Y Trump fustigó este martes temprano a una empresa estadounidense en México.

“General Motors está enviando modelos de fabricación mexicana del Chevy Cruze a concesionarios de EU libre de impuestos a través de la frontera”, dijo Trump por Twitter este martes. “¡Fabriquen en EU o paguen un impuesto grande en la frontera!”.

Quizá lo último que necesita un país con anémicas necesidades de crecimiento son tasas de interés más altas, pero el Banco Central no sería capaz de evitar un ajuste.

Se espera que la inflación se ubique muy por sobre el extremo superior del 4 por ciento de la meta de la institución durante todo 2017, según proyecciones de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Grupo Financiero Banorte y JPMorgan, mientras el gobierno avanza con sus planes de aumentar en un 20 por ciento el precio de la gasolina en enero.

La promesa de Trump de hacer que México pague un muro fronterizo parece ser una carga menos probable en 2017 que su amenaza de represalia contra las empresas que trasladen sus puestos de trabajo al extranjero.

Si eso hace que los fabricantes de Estados Unidos frenen o disminuyan la inversión en México, el impacto sería significativo. Más de la mitad de los 30 mil millones en inversión extranjera directa en México en 2015 provino de Estados Unidos.

Citigroup ya rebajó sus proyecciones para la inversión total en México desde el extranjero para 2017 de 35 mil 800 millones a 25 mil 800 millones de dólares.

Quizá el mayor impacto de Trump se sentirá en el peso, que se transformó en un indicador representativo de sus posibilidades electorales.

Desde la elección, la moneda se desplomó en cerca de un 11 por ciento a niveles cercanos a mínimos históricos, presionando al banco central a intervenir conforme aumenta las expectativas de inflación.

Hoy, el peso cerró en un nuevo mínimo histórico de 21.05 unidades por dólar, golpeado por la decisión de Ford de cancelar la planta en San Luis Potosí, luego de duras críticas de Trump. Bloomberg