Con el megalómano Ángel Solís, pierde la educación en Tabasco

A causa de su comportamiento compulsivo, hostil, irritable, enfrenta una demanda penal y varias demandas laborales, y para encubrir su altibajo emocional recurre a la megalomanía y narcisismo, pagándose la realidad con el financiamiento que le otorga el gobierno estatal al convertir a esa asociación civil en un feudo.

2 enero 2017, 12:42 pm

ORO NEGRO
SAMUEL L. SOTO GILES

VILLAHERMOSA.- Ángel Solís Carballo llega a la titularidad de la Secretaría de Educación de Tabasco cargando una cauda de inmoralidad formada en tres años como presidente del Instituto de Administración Pública, Asociación Civil.

Los epítetos menos penosos son los de violento, acosador sexual y laboral, banal, resultado de su trastorno límite de personalidad con que se sobrevalora para manipular, para llamar la atención.

“Somos parte y no somos parte del gobierno estatal”, dijo Solís Carballo de esa asociación civil, por el financiamiento que recibe del gobierno estatal.

A causa de su comportamiento compulsivo, hostil, irritable, enfrenta una demanda penal y varias demandas laborales, y para encubrir su altibajo emocional recurre a la megalomanía y narcisismo, pagándose la realidad con el financiamiento que le otorga el gobierno estatal al convertir a esa asociación civil en un feudo.

Eso lo demuestran las frases comunes que presume sustentan su existencia, pensando erróneamente que son gotas de sabiduría: “Deja que la fe en ti mismo sea mayor que tus miedos”, “Sigue adelante, tus metas te esperan, ahora sí”, “Comienza donde estás, usa lo que tienes, tú puedes”, “Nunca hay que dejar de luchar por nuestras metas”.

O como esta otra:

“La tarea educativa abre surcos en la fértil tierra tabasqueña, siembra sabiduría, cultiva los mejores frutos y cosecha talentos para el bien de la sociedad presente y futura”, dice para adular sin ver que en materia de lectura de comprensión y matemáticas Tabasco está en el último lugar de las entidades del país.

Otra de sus perlas:

“La política más inteligente es escuchar, trabajar y entregar los resultados que cambian el futuro de la gente”, asegura.

Pero lo que más muestra su megalomanía es que faltando a la ética, el egresado del Instituto Ortega y Gasset presumía desde el año pasado que llegaría a la Dirección de Comunicación Social para sustituir a Dolores Gutiérrez.

“Me recomienda la señora Martha Lilia López Aguilera”, cacareaba, sin rubor, pensando que eso le otorgaba poder y sostén a sus conquistas amorosas.

Hábil, hizo lo contrario a su pregón de que el funcionario debe ser íntegro y honesto, al vender cursos con pagó de 30 mil pesos a sus amigos, y a otros de sus conferencistas solamente les dio las gracias, como sucedió con el taller a alcaldes electos, realizado en la cabecera municipal de Paraíso en 2015.

Y con esa vanagloria se ganó el voto del subsecretario de Educación Media Superior, Emilio Igartua y Monteverde, con quien fue compañero de trabajo de cuando Graciela Trujillo de Cobos fue secretaria de Educación en el sexenio de Roberto Madrazo Pintado, para llegar a la titularidad de la Setab.

Ángel Solís Carballo, junto con su compañero de andanzas, Joel Pascual Aragón hicieron y deshicieron, seducidos por el poder, en el Instituto de Administración Pública.

De acuerdo con la información publicada por la revista Sucesos, siete trabajadores fueron obligados a renunciar con pruebas que el ahora secretario de Educación trató inútilmente de encontrar de manera furtiva en computadoras, archiveros y pertenencias.

Ángel Solís los acosaba en la jornada laboral mediante grabaciones de audio y video para saber que decían de él y de su equipo de colaboradores cercanos. La oficina fue calificada como un juego de Big Brother a nivel institucional.

Unos meses antes, habían renunciado cinco empleadas debido al acoso que sufrieron por parte del secretario particular Joel Pascual Aragón, quien en vez de trabajar, ocupaba su tiempo “fisgoneando” la vida íntima de cada mujer dentro de las oficinas, según una fuente confiable del mismo instituto.

Otra de las denuncias públicas es que en enero del año pasado Ángel Solís, Joel Pascual Aragón y la señorita Lilian Álvarez Guzmán, quien apenas tiene bachillerato, es que se pagaron un bono anual que asciende a los 300 mil pesos cada uno.

Además, el reportero Carlos Hernández Chablé informó que con su prepotencia Ángel Solís Carballo agredió verbalmente, y trató de hacerlo físicamente, al médico veterinario Luis Madrigal Sastré, el pasado día 6 de marzo cuando las oficinas del Instituto de Administración Pública de Tabasco (IAP), se encontraban en la avenida Pagés Llergo # 355 altos, y por allanamiento de morada y amenazas se levantó la averiguación previa 307/2015.

A las 10:45 de la mañana, de forma altanera, prepotente y acompañado de sus “guaruras”, allanó el negocio del médico veterinario Luis Madrigal Sastré, a quien insultó y retó a golpes, dentro de la propiedad que renta el profesionista en mención.

Luis Madrigal Sastré narró que al principio los directivos del IAP llegaron muy decentes, el gobierno estatal les dio una camioneta Toyota para que la utilizara el funcionario, así como un coche de la marca Chevrolet tipo Aveo, pero, al pasar el tiempo, los trabajadores fueron ocupando todos los espacios de la banqueta sobre la avenida Pagés Llergo.

“Incluso, Solís Carballo, en la parte de atrás de la plaza por donde subía, mandó a poner un señalamiento de exclusividad, cuando nadie en este lugar tiene exclusividad, y no dejaban donde estacionarme o que lo hicieran mis cliente”, denunció Madrigal Sastré.

 

El día 6 de marzo, “me estacioné en el espacio de atrás por donde llegaba el funcionario en cuestión, y luego vi pasar a una joven que es muy allegada a Solís Carballo, luego de una hora después del arribo de este dizque funcionario, bajó y se metió a mi negocio a insultarme, diciéndome que como era posible que yo tuviera más de dos horas a una niña sin que se pudiera estacionar”.

 

“Me retó a golpes, para eso estaba más de medio metro dentro de mi propiedad y decía que ya bastaba de tantas cosas y comenzó a insultarme.

 

“Acompañado de sus guaruras, me dijo que no sabía con quién me metía y que me mandaría a cerrar mi negocio, tengo testigos de la agresión que hizo el tipo a mi persona, por lo tanto ese mismo día procedí a interponer mi demanda penal”, señaló Madrigal Sastré.

En otro documento, varios trabajadores del IAP acusaron que “desde que el Instituto de Administración Pública de Tabasco reanudó actividades en el mes de marzo de 2013, el presidente Ángel Solís Carballo mantenía una relación con una mujer, quien gritaba a los cuatro vientos no sólo su relación sentimental sino también todas y cada una de las relaciones de carácter sexual que mantenía con el susodicho, dentro de las oficinas del Instituto”.

En la misiva-denuncia, relatan los trabajadores que “muy poco le duró el gusto, pues en octubre del mismo año, ingresó a trabajar una jovencita de escasos 17 años como recepcionista, que Ángel Solís conoció en un evento del Instituto Tecnológico de Centla y, cautivados por su belleza de inmediato envió a su achichincle Joel Pascual Aragón a invitarla a que acudiera a una entrevista de trabajo al Instituto y la contrató.

Ángel Carballo empezó a perder el interés por la primera dama e insinuársele a la señorita recién contratada que ahora es casi dueña del IAP con aumento de sueldo y elevada compensación.