Carlos Aguiar oficia misa en la Basílica; llama a la “reconciliación”

5 febrero 2018, 4:41 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- El recién nombrado Arzobispo Primado de México, Carlos Aguiar Retes, ofició su primera liturgia en la Basílica de Guadalupe, donde pidió a todos los fieles ayudar a reconstruir el estilo de vida que se perdió en el clima de violencia en el país y ante el cual se manifestó en contra.

En la homilía, tras la toma de posesión canónica que se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana esta mañana, el también cardenal reconoció un contexto de violencia que “abruma al país”. Tras ese mensaje fijó como objetivo de su mandato el contribuir a la unidad de la entidad, favorecer a la “reconciliación de diferencias”, “promover la solución de sus problemas endógenos”, así como ayudar a “encontrar soluciones sostenibles para su miseria”.

Ante un aforo de unas 10 mil personas, el ahora arzobispo de la segunda Diócesis más grande del mundo dijo:

“Situaciones violentan la justicia y la paz, agresiones denigran nuestra condición de hermanos y fomentan la vida de confrontación, discriminación, menosprecio a la dignidad humana, que conduce a la angustia, tragedia y muerte. Esto no lo queremos nosotros pueblos de Dios, pero lo vivimos”.

En el máximo recinto mariano de México, el también exarzobispo de Tlalnepantla pidió a los fieles “reconstruir el estilo de vida” de la sociedad mexicana, así como replantear los proyectos pastorales y sociales “para dejar a las nuevas generaciones una ciudad humanizada y humanizante”.

Luego, expresó su “confianza y esperanza de que el Señor hará maravillas entre nosotros”.

La liturgia de toma de posesión canónica arrancó desde el mediodía, con la recepción del nuevo Arzobispo Primado por parte del rector del Cabildo de Guadalupe, Enrique Glennie, y su cuerpo de cabildo, además de unos cien arzobispos nacionales, latinoamericanos y europeos.

A la entrada, Carlos Aguiar Retes fue recibido entre aplausos y un público de pie. En el atrio de la Basílica, besó la imagen de crucifijo del recinto, se asperjó con agua bendita y se postró en el altar ante la imagen de la Virgen de Guadalupe, donde rezó una breve oración.

Tras el revestimiento, Franco Coppola, representante del Papa Francisco en México, le entregó el báculo pastoral y la misa inició.

El gremio político también se hizo presente con las figuras de Margarita Zavala, precandidata independiente a la Presidencia –quien también asistió al evento de la Catedral–; el exsenador del PAN, Santiago Creel; e incluso Martí Batres, dirigente de Morena en la capital. Se presume que también fueron invitados a la comida privada en celebración del arzobispo que se realizará en la Plaza Mariana.

Al final de la homilía también se anunció que, por lo pronto, ningún sacerdote será removido de su cargo y que, a partir del domingo 11 de febrero, la misa dominical de las 12 –que originalmente se llevaba a cabo en la Catedral Metropolitana– será oficiada en la Basílica de Guadalupe.