Ordeña a ductos: riqueza y muerte

La vida de la población de Cárdenas y Huimanguillo pende de un hilo por la fuga de combustible que deja el aumento de tomas clandestinas, tan sólo en 2017 fueron detectadas 177, una cada dos días: “los ríos de combustible” contaminan tierras y aguas y, en algunos casos, provocan la muerte, como la del poblado C-33 del Plan Chontalpa en 2015

22 enero 2018, 8:44 am

REDACCIÓN
ORO NEGRO

VILLAHERMOSA.- La toma clandestina a ductos de Pemex es obra de expertos, de alta tecnología y complicidades para que sea redituable; usar una segueta es una tragedia.

Francisco Garaicochea, presidente de la agrupación Ingenieros Pemex
Constitución del 17, acusa que en estos ilícitos está coludido personal que trabajó o labora para Pemex, e incluso empleados temporales, que carecen de escrúpulos.

El señalamiento es técnico, porque la perforación ilegal se realizar cuando que por el ducto no transita hidrocarburo, el dato de la hora, el tiempo y la zona por la que no fluirá ningún combustible, tiempo ideal para realizar la perforación, es información que compete únicamente a los empleados de Pemex.

El mayor número de tomas clandestinas es perpetrado a la red de ductos que transporta gasolinas y diesel, y tiene que ver con diferentes técnicas que usa el crimen, los expertos a su servicio y la alta tecnología.

Son los trabajadores quienes saben cómo acceder a los ductos, los tiempos e incluso tienen la capacitación técnica para colocar dispositivos de manera segura.

Una vez que dejan de fluir los combustibles, como gasolinas, diesel o incluso crudo, los delincuentes aprovechan para perforar el ducto ya sea de manera parcial o total, con el objetivo de desalojar o limpiar los residuos que pudieran generar fuego.

Posteriormente, colocan y sueldan un niple, un trozo de tubo externo, al que adhieren válvulas de alta presión o de cerrado rápido, así como una llave de paso que conectan a mangueras de 1 a 2 pulgadas de diámetro, que termina en la ordeña que es colocada en bidones o directamente en pipas.

Otra de las modalidades es colocar dos dispositivos o válvulas, uno de ellos para inyectar agua al ducto y otro por donde es liberado el combustible, esto con el objetivo de burlar los sensores de presión.

En ocasiones, no tienen necesidad de hacer tomas clandestinas, ya que localizan las válvulas instaladas por Pemex, ya sea de manera casual o por información filtrada, de las cuales se conectan directamente para poder realizar el ilícito

Cuando se carece de información, capacitación técnica y tecnología llega la tragedia como la de Cárdenas de 2015.

En noviembre de ese año una fuga de hidrocarburo fue provocada por un corte con segueta en el oleoducto que va del Puente de Oro al Complejo Procesador de Gas La Venta en Cárdenas,

Pemex informó que para “controlar la emanación se suspendió el bombeo de la batería San Ramón y del Campo Sánchez Magallanes, y se colocó una grapa metálica en el ducto vandalizado a la altura del ejido Miguel Hidalgo”; después se procedió a recuperar el crudo.

Si no se recupera oportunamente el combustible, llega la tragedia como la de diciembre de 2105; el 28 de ese mes, la Secretaría de Salud de Tabasco reportó el fallecimiento de Miguel López Jiménez de 33 años por las quemaduras que sufrió en el incendio ocurrido el 22 de diciembre en una toma clandestina de gasolina en Cárdenas.

En incendio se desató entre unas plantaciones de caña, cuando decenas de personas recolectaban gasolina que había quedado derramada en una toma clandestina abandonada dejando 30 lesionados.

La tragedia se registró en el poblado C-33 del Plan Chontalpa, entre los límites de los municipios de Cárdenas y Huimanguillo.

Protección Civil de Tabasco reportó una fuga en el ducto en el transcurso de la mañana la cual fue controlada por personal de Petróleos Mexicanos, pero sobrevino la rapiña de combustible por parte de lugareños de los poblados C-37, C-32 y C-33, provocando un incendio aproximadamente a las 21:45 horas del martes 22.

BOMBA DE TIEMPO

Estudios del Instituto Mexicano del Petróleo, la UNAM y la ONG Battelle, confirman la concentración de altos niveles de hidrocarburos en tierras y aguas utilizadas para pesca, cultivos y pastizales en Huimanguillo y Cárdenas, afirma Hugo Cuba Gutiérrez

“Un tragedia es la que vive Huimanguillo con el derrame de miles de litros petróleo, gasolina y aceite en miles de hectáreas de pastizales y cultivos, sobre todos en lagunas y ríos que ponen en riesgo a la población, han corroborado estudios del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), la UNAM y la ONG Battelle”, afirma el presidente de la Unión de Productores Sustentables de Tabasco, Hugo Cuba Gutiérrez.

Cuba Gutiérrez acusa que autoridades estales y federales, no toman medidas contra la negligencia de Pemex para controlar las fugas ocasionadas por tomas clandestinas, para garantizar la salud de las familias, en los sitios más afectados por HAP´s (Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos) como lo son: La Venta, Cinco Presidentes, Ogarrio, Otates, entre otras.

Asegura que estudios del INM, UNAM y Battlelle, confirman los altos niveles de concentración de hidrocarburos en tierras y aguas utilizadas en cultivos, pastizales y para la pesca.

“A nivel regional el área más afectada por las fugas es la zona aledaña a La Venta, en donde se encontraron valores de HAP´s totales de entre 432 y 460 ppm (Partes Por Millón), considerados muy altos o elevados, con respecto a la Normatividad de los Países Bajos de 20 ppm”, detalla.

De acuerdo al análisis: “es posible que esto se derive, por las quemas descontroladas de los mismos derrames de Hidrocarburos, que en las épocas de estiaje son quemados inmisericorde por los propios propietarios, que ya no saben qué hacer con estos depósitos de hidrocarburos a cielo abierto, mejor conocidos como chaperos y en el ejido Aquiles Serdán son muchos”.

El ecologista exige que se implemente un cerco sanitario ante la gran contaminación de suelos y mantos freáticos, que sufren los municipios de Cárdenas y Huimanguillo, por “inocuidad agrolimentaria, como es el caso específico de la laguna El Yucateco, donde se obtiene pescado que se comercializa en las comunidades: villa Benito Juárez, villa y Puerto de Sánchez Magallanes, La Venta, Palo Mulato”, entre otras, que están en riesgo por la grave contaminación de los cuerpos lagunares y ríos de la zona.

Otra de las tragedias fue la que dejó sin agua potable a medio millón de villahermosinos por la contaminación de los ríos Sierra y Grijalva que obligó a cerrar cuatro plantas potabilizadoras,

El miércoles 15 de abril de 2015 el gobierno estatal anunció la suspensión de clases en todos los niveles educativos del municipio de Centro, siendo reanudadas el lunes siguiente.

El domingo 12, Pemex informó sobre el derrame y escurrimiento de hidrocarburo en el río Teapa, cuya corriente desemboca en el rio Grijalva, a causa de una toma ilegal en el oleoducto Agave-Entronque, cerca de la ranchería Hueso de Puerco, municipio de Jalapa, ubicado a 40 kilómetros de Villahermosa.

De manera preventiva, para no dañar los filtros y la bomba al procesar el agua contaminada, el ayuntamiento decidió suspender los trabajos de potabilización.

DECOMISOS

En mayo del año pasado, elementos militares y de Seguridad Pública estatal y municipal recuperaron seis vehículos y 14 mil litros de hidrocarburo robado, en el municipio de Huimanguillo, donde el martes 23 fue descubierta una toma clandestina de gasolina.

En el Ejido Pejelagartero de Huimanguillo, el personal aseguró seis camionetas con 14 contenedores con capacidad de mil litros de gasolina sin procesar cada uno (conocido como hidrocarburo NAFTA ligera), sin que hubiera detenidos.

Los vehículos, con placas de Tabasco, Estado de México y Veracruz, junto con los contenedores y el hidrocarburo fueron puestos a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR).

A principios de agosto de 2015 el Ejército y agentes de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) detuvieron en el municipio de Cárdenas, Tabasco, a Sergio Meza Flores, alias “El Soruyo”, a quien señalan como líder de la principal banda del robo de combustible que opera en la región de La Chontalpa.

A Meza se le responsabilizó de la ola de atracos, homicidios y “ordeña” de ductos de gasolina en los municipios de Cárdenas, Huimanguillo y Comalcalco, así como de la región de Coatzacoalcos y Las Choapas, en Veracruz.

Durante el operativo en la gasolinera ‘Raire’, ubicada en la avenida Chontalpa, de la villa Benito Juárez, Cárdenas, distante a unos 100 kilómetros de la capital del estado, a Meza Flores, le decomisaron dos camiones tipos pipas y cuatro armas largas de uso exclusivo del Ejército, tipo ametralladoras calibre 5.56 x 45 milímetros, dos aditamentos para lanzagranadas, 18 cargadores, diversos cartuchos útiles de las armas de fuego.

Por la fuga de hidrocarburo de una toma clandestina, en octubre del año pasado elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y Protección Civil evacuaron a unas 330 familias de la comunidad Santa Teresa, Arroyo Hondo, Primera Sección, Cárdenas, trasladándolas al deportivo La Ceiba, de la cabecera municipal.

En junio de 2017 las Fuerzas de Reacción Inmediatas Mixtas (FRIM) de Tabasco decomisaron en una bodega clandestina del ejido Palo Mulato más de 200 mil litros de gasolina de procedencia ilegal.

En la propiedad se almacenaban varios contenedores de hidrocarburos, que, según la llamada anónima, “representaba un peligro para los vecinos”.

En total se localizaron 20 contenedores con combustible de procedencia ilegal conocido como “huachicol”, dos camionetas estaquitas con bidones de mil litros cada una, repleta del hidrocarburo y aun auto compacto.

VENTA DE HUACHICOL

El 18 de este mes, el diario Tabasco Hoy informó que Pemex recuperó en seis años siete millones 571 mil litros de combustible robado.

A través de Transparencia, Petróleos Mexicanos reveló que de 2012 al 2017 aseguró 7 millones 571 mil litros de combustible robado, derivado de tomas clandestinas, o por robo de pipas o autotanques en el estado de Tabasco. La mayor cantidad corresponde a diésel y gasolina.

Sin embargo, también indicó que se incrementó 12.5% la ordeña de ductos. Mientras que de enero a octubre del año 2016 se contabilizaron 128 casos, en 2017 aumentó a 144.

Los estados en donde se han detectado más tomas clandestinas en 2017 son Guanajuato con mil 397 tomas; seguido de Puebla mil 092; Tamaulipas 880, Veracruz 760, Hidalgo 727, México 726, Jalisco 401, Sinaloa 281, Morelos 247, Querétaro 209, Nuevo León 184, Michoacán 150, Baja California 123, Sonora 74, Chihuahua 47, Tlaxcala 68, Coahuila 34, Oaxaca 45, San Luis Potosí 5, Chiapas 5, Durango 6 y Aguascalientes 3.

En Tabasco, el volumen robado es de tan grande que los puntos de venta, especialmente en la zona rural de la Chontalpa, van en aumento; cuando menos se han detectado 40 depósitos clandestinos, y hasta hay servicio a domicilio,

En la carretera federal Cárdenas–Agua Dulce, existen al menos diez depósitos situados en los ejidos San Miguel, Zapotal, San Fernando y Pejelagartero.

 

 


ZAR DEL HUACHICOL: EL TRONO ‘VACÍO’ EN TABASCO

ÁNGEL VEGA
ORO NEGRO

VILLAHERMOSA.- Los verdaderos veneros del diablo están en Tabasco. En el año de 2017, cerca de 102 personas fueron ejecutadas tan sólo en los municipios de La Chontalpa por delitos relacionados con la ordeña de hidrocarburo o ‘huachicoleo’; sin embargo, a la muerte de Sergio Meza Flores alias ‘El Sorullo’ el año pasado, a quien Pemex le achaca las más altas cifras en sus pérdidas, la cuota de sangre no ha disminuido notablemente, y el robo de combustible se mantiene a la alza.

El ‘trono’ del Huachicol en la Chontalpa quedó aparentemente vacío, pero la ordeña del Oro Negro y el reguero de sangre se mantienen.

Un indicativo de que las tomas clandestinas en ductos siguen siendo un delito en ascenso, es que en los últimos 22 meses este creció en el estado de Tabasco en un 12.5 por ciento, con 144 casos, en comparación con el mismo período del año 2016, de acuerdo con datos de este año revelados por la empresa Pemex.

Es así como, en menos de una década, el término ‘huachicol’ se ha consolidado como sinónimo de muerte a sangre y fuego en esta región tabasqueña limítrofe con el estado de Veracruz; la sangre dejada por las balas, y el fuego, resultado de las explosiones e incendios que frecuentemente ocurren en los almacenes clandestinos, las cuales dejaron 5 personas muertas y más de 58 heridos (incluyendo menores y mujeres) en el último año.

No obstante, a la par que significar muerte, dolor y cárcel, la ordeña se ha convertido también en una forma de vida para muchos tabasqueños acorralados por el desempleo, la ‘crisis’ petrolera y el abandono al campo.

Y es que, la mayoría de las víctimas de muerte violenta relacionada con el huachicol, de acuerdo con el perfil sociodemográfico elaborado por la Procuraduría General de la República (PGR), corresponden a hombres en edad productiva de entre 21 y 54 años, la mayoría sin estudios y que pasaron de ser campesinos y trabajadores de ranchos de los municipios a miembros de grupos delictivos dedicados al robo de combustibles en sus distintas modalidades, el secuestro, el robo de vehículos y la venta y trasiego de huachicol.

Sin embargo, estos decesos están muy lejos de ser un disuasivo para las bandas de todo calibre que mantienen sus operaciones vigentes sin importar la detención de sus cabecillas, ya que las cifras indican que en este incipiente 2018 la ordeña nuevamente va a la alza, en función de que las pandillas se están reorganizando.

Lo anterior significa que los “generadores de violencia”, como los denominan las autoridades, no se limitan a los grandes capos, y que las estructuras criminales que lideran tienen una notable plasticidad y gran capacidad de reorganización.

Pese a la muerte de Meza Flores, a quien además de la ordeña se le achcaron 147 secuestros, todavía quedan activos en la Chontalpa sujetos como ‘El Furcio’, Carlos Ramírez alias ‘El Cachón’, José Natividad Ramírez, además de los conocidos como ‘El Bombón’ y ‘La Diabla’ quienes señorean diversas actividades ilícitas en Huimanguillo, relacionados con Gonzalo Mendoza, jefe de plaza del Cártel de Jalisco Nueva Generación, a quienes las autoridades relacionan con unas 125 carpetas de investigación.

EL ESCALAFÓN DE LA ORDEÑA

Las bandas que controlan el trasiego de huachicol en la Chontalpa tienen diversas modalidades que van desde el cobro de cuotas a ‘particulares’ que usufructuan los ‘piquetes’ dejados por grupos y pandillas grandes, hasta la distribución ‘hormiga’ y el ocultamiento de veneros en casas particulares, cuyas ganancias prácticamente ‘mueven’ la microeconomía local.

El litro de gasolina al menudeo en estas comunidades, actualmente oscila entre los 8 y 11 pesos, de los cuales casi el 45 por ciento queda en manos de las familias que se dedican a la venta de combustible robado.

Los zares del huachicol son en realidad caciques que cuentan con la complicidad de líderes comunitarios, delegados municipales y campesinos; es común que a los lugareños les regalen el combustible para asegurarse su complicidad. Sin embargo, cuando estos son abatidos o consignados por las autoridades, queda detrás de ellos toda una estructura que involucra, incluso, a algunas autoridades.

La venta de combuistible robado a pie de carretera se ha convertido en una de las actividades primordiales de las comunidades en el llamado ‘corredor del huachicol’, ubicado en la carretera federal Cárdenas-Coatzacoalcos.

En este corredor, a la altura del poblado San Fernando, por donde circulan desde enormes pipas de doble remolque (casi 70 mil litros), camiones, camionetas Pick Up de tres y media toneladas, viejas camionetas estaquitas y hasta autos particulares llenos de bidones de gasolina robada, es en donde la Policía Federal ha realizado la mayor cantidad de detenciones de vehículos usados para transportar el combistible.

El asalto a pipas es otra de las actividades registrada en la franja roja de Veracruz y Tabasco; en los últimos diez años fueron reportadas la pérdida de 650 unidades, atribuidas a diversos grupos criminales; sin embargo, en la región, para nadie es un secreto que incluso los pobladores se organizan para tratar de volcar autotanques poniendo pierdas en la carretera para tratar de beneficiarse de su carga.

Con ello queda de manifiesto que el robo de combustible no precisa más de un nuevo ‘zar’ para asegurar su continuidad y mucho menos su rentabilidad en la Chontalpa.

LA CORRUPCIÓN POLICIAL

Otro de los factores que abonan a la comisión de este delito es la corrupción de autoridades. En octubre del año pasado, un policía municipal fue asesinado a balazos y tres fueron heridos al recibir varios impactos de bala calibre AR-15 por parte de un grupo delictivo, en kilómetro 10 del poblado Palo Mulato entre los límites de Huimanguillo y Cárdenas.

En esta escaramuza, a los uniformados les fueron robadas sus armas de cargo por parte de integrantes del grupo criminal que los atacó, además de que pobladores señalaron que comúnmente, los uniformados se dedican a extorsionar a pequeños huachicoleros.

Tras el hecho, no hubo personas detenidas a pesar del impresionante dispositivo montado por las autoridades federales, del Ejército y la Marina, lo cual no sorprende a los lugareños.

“Imagínese, entonces nos tendrían que meter presos a todos”, señaló en esa ocasión un vecino de Palo Mulato, familiar, además, de algunas de las victimas de la explosión de una pipa que se salió del camino el 26 de marzo del 2015, la cual estalló mientras decenas de pobladores la ‘ordeñaban’ usando cubetas y bidones, dejando casi 40 muertos y decenas de heridos.

Cabe señalar que en ese tramo de la carretera federal Villahermosa-Coatzacoalcos, entre Lagartero y Palo Mulato, es la zona de mayor robo a pipas, camiones de carga y hasta de pasajeros, pues pobladores tiran aceite sobre el asfalto o colocan piedras para hacer que los vehículos derrapen y proceder a los robos.

DE LO PERDIDO, LO RECUPERADO

En su momento, Dwight Dyer, analista senior de riesgos globales de la empresa Control Risks, señaló que las autoridades todavía tendrían que atrapar a una veintena de sujetos implicados en el robo de combustible en la Chontalpa para asegurar una baja sensible en este delito.

El analista tenía razón, sin embargo, hasta el momento ni se han arrestado a todos los objetivos marcados por la PGR y los servicios de inteligencia del Ejército y la Marina en el Estado, ni ha disminuido notablemente este delito a la muerte del ‘Sorullo’.

Una muestra de ello es que en el año 2012 se recuperaron 2 millones 318 mil 261 litros; en el 2013 se recuperaron sólo 397 mil 972 litros; en el 2016 se decomisaron 300 mil litros, y en el 2017 se recuperaron de 1 millón 280 mil 40 litros.

La cifra de hidrocarburo asegurado en 2017 por la Agencia de Investigación Criminal (AIC), rebasa hasta en un 200% lo hecho durante el 2016.

En contraste, Tabasco se ha ubicado desde el 2011 hasta el 2017 entre los 15 estados en los que se registra el mayor número de casos de ordeña de ductos; entre los años 2012 a 2014, se disparó este ilícito un 511 por ciento, con 45 tomas clandestinas en 2012; 120 toas clandestinas en el 2013; 275 tomas clandestinas en 2014; 335 tomas clandestinas en 2015; 166 tomas clandestinas en 2016 y 144 tomas clandestinas en 2017.

Cabe añadir que las cifras son engañosas en función de que, además de las tomas clandestinas registradas en territorio estatal, no se incluyen en los informes los robos de pipas, ni el robo cometido en complicidad con empleados de Pemex directamente en las baterías, ni mucho menos el trasiego de combustible de la llamada ‘franja roja’ en los límtes de Tabasco y Veracruz, donde el huachicol pasa de un lado al otro libremente.

PARAÍSO DEL HUACHICOL

En los últimos dos años la ordeña de combustibles en el municipio de Huimanguillo se quintuplicó en el número de tomas clandestinas y por volumen.

Debido a su situación geográfica, su orografía y vegetación, esta región de Tabasco (la Chontalpa) es prácticamente un paraíso para los ordeñadores, y lo seguirá siendo en función de las condiciones socioeconómicas de la región.

En una entrevista para el diario Reforma en octubre del año psado, Dwight Dyer advirtió;
“Es bueno que quitaron al supuesto Zar de la Ordeña, pero lo malo es que alguien va a ocupar su puesto. Lo agarraron a él con otras 3 o 4 personas cuando en principio operan con él 16 sujetos.

En principio, suponiendo que las 4 personas que hayan arrestado son parte de estas 16, entonces quedan 9 afuera operando, que se pueden reorganizar y lo harán muy rápidamente”.

Al parecer, la silla dejada vacante por el ‘Sorullo’ no precisa un lugarteniente visible para que el negocio ilícito siga funcionando en Tabasco.

 

LITROS RECUPERADOS

2012 se recuperaron a 2 millones 318 mil 261 litros
2013 se recuperaron sólo 397 mil 972 litros
2016 se decomisaron 300 mil litros
2017 se recuperaron de 1 millón 280 mil 40 litros

La cifra de hidrocarburo asegurado en 2017 por la Agencia de Investigación Criminal (AIC), rebasa hasta en un 200% lo hecho durante el 2016

Tabasco se ha ubicado desde el 2011 hasta el 2017 entre los 15 estados en los que se registra el mayor número de casos de ordeña de ductos

En los años 2012 a 2014, se disparó este ilícito un 511 por ciento.

45 tomas clandestinas en 2012
120 toas clandestinas en 2013
275 tomas clandestinas en 2014
335 tomas clandestinas en 2015
166 tomas clandestinas en 2016
144 tomas clandestinas en 2017*

*de enero a octubre