De impacto

¿Qué dijeron los delatores de Odebrecht sobre Emilio Lozoya Austin?

Estas son las transcripciones de la delaciones de Luiz Alberto Meneses e Hilberto Mascarenhas en la que se implica a Emilio Lozoya en la red de corrupción de la mayor constructora privada de América Latina.

7 diciembre 2017, 10:00 pm

Quinto Elemento Lab
REDACCIÓN

CIUDAD DE MÉXICO.- “Pienso que la orientación del director general del consejo de Pemex fue determinante para obtener el contrato, un contrato con valor de 115 millones de dólares”, afirmó Luiz Alberto Meneses Weyll, exdirector de Odebrecht en México, incriminando a Emilio Lozoya en la red de sobornos de la constructora brasileña. El contrato del que hace mención Meneses fue por la asignación directa de las obras de ampliación de la refinería Miguel Hidalgo, en Tula, Hidalgo, y en las que Lozoya, como director de Pemex, habría influido para la asignación del contrato a Odebrecht.

Este video forma parte de una serie de videograbaciones obtenidas por Quinto Elemento Lab, organización mexicana que forma parte de la Red de Investigaciones Periodísticas Estructuradas. En esta red también participan de IDL-reporteros de Perú, O Globo de Brasil, Armando Info de Venezuela, Sudestada de Uruguay, La Prensa de Panamá y La Nación de Argentina. Se trata de videograbaciones de delaciones de exejecutivos de Odebrecht que participaron en la trama de corrupción admitida por la compañía en diciembre de 2016 en un acuerdo judicial con las autoridades de Estados Unidos, Suiza y Brasil. En ese acuerdo, Odebrecht aceptó haber pagado sobornos por casi 735 millones de dólares en 10 países de América Latina; a México le habrían correspondido por lo menos 10.5 millones de dólares.

En los videos en posesión de Quinto Elemento Lab, Meneses es el delator que más detalles brinda sobre la relación de Lozoya en la trama de corrupción, pero también hay declaraciones ante la fiscalía de Brasil de Luiz Mameri, vicepresidente para América Latina y Angola de Odebrecht, e Hilberto Mascarenhas Alves da Silva, quien encabezaba el llamado “Departamento de Sobornos”. En sus declaraciones, Alves da Silva afirma que Odebrecht pagó una parte de las propinas indebidas acordadas a través de un prestanombres, Rodrigo Tacla Durán.

Meneses, quien fue videograbado en diciembre de 2016, refiere que Odebrecht le hizo un reconocimiento al exdirector de Pemex por su ayuda en la obtención del contrato de la refinería de Tula, que consistió en un pago de 6 millones de dólares. Para entonces, Odebrecht ya había hecho una contribución previa a Lozoya, a pedido de éste, cuando formó parte de la campaña de Enrique Peña Nieto a la presidencia de México. Cuatro millones fueron los que Odebrecht habría dado a Emilio Lozoya, “para que él se pudiera posicionar dentro del comité de campaña”, dice Meneses ante el fiscal brasileño en Guarulhos, Sao Paulo, en diciembre de 2016.

“A pedido de Luiz Weyll (sic), estuve en México en noviembre de 2014 para ejecutar un pago de sobornos al presidente de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, quien no quería recibir el dinero en sus cuentas bancarias. Tuve una reunión con Emilio Austin (sic), en su casa, ocasión que aproveché para presentarle a Rodrigo Durán, para que Rodrigo recibiese el dinero a su nombre, como prestanombres”, dijo Alves da Silva en su declaración en las oficinas de la Procuraduría General de la República de Brasil en Ribeirao Preto, en el estado de Sao Paulo, el 15 de diciembre de 2016.

La delación de Luiz Alberto Meneses Weyll

PRIMERA PARTE

(FISCAL) —Le pido que haga una exposición inicial de sus planes [Odebrecht] en México y que clarifique todos los puntos.

(MENESES) —Perfecto. Bueno… dentro del plan de obtención que había definido para México. A partir del 2011 empezamos a supervisar un gran proyecto anunciado por el gobierno federal del cual ya había algunas acciones en camino. Se trataba de una nueva refinería en el estado de Hidalgo.

Comenté con Emilio Lozoya que teníamos interés en ese proyecto de gran magnitud en todo el estado de Hidalgo referente a la construcción de la refinería que generaría muchos contratos. Me reuní con él en el restaurante del hotel Four Seasons y le comenté de nuestra estrategia de posicionamiento en este mega proyecto que se ejecutaría en Hidalgo, y Lozoya, al saber de nuestro interés, me recomendó asociarnos a un empresario local que complementara nuestras capacidades.

En este caso nos recomendó a la empresa llamada Tapia Construcciones. Después, nos presentó al empresario, dueño y director general de esta empresa, Juan Carlos Tapia. Así que nos pareció adecuada la indicación de Emilio Lozoya y no reunimos con Juan Carlos Tapia. Acordamos que la asociación no se limitaría a la refinería sino a cualquier obra en Hidalgo.

Y en el cambio de 2011 a 2012, el gobierno federal publica su programa plurianual de inversiones prioritarias 2012 y confirma la construcción de la nueva refinería.

En el año de 2012 también había elecciones federales. Elecciones para presidente. Y en ese contexto, Emilio Lozoya gana espacio en el comité de campaña presidencial y le asignan la responsabilidad de supervisar la política exterior.

Él ocupa en ese momento —estoy hablando del primer trimestre del 2012— una posición destacada en el comité de campaña presidencial, y nosotros habíamos tenido relación con él desde 2009. Él siempre nos apoyaba para formular nuestros planes, orientarnos y presentarnos empresas y empresarios que podrían complementarnos.

En ese proceso, cuando ya está posicionado en el comité de campaña presidencial, me plantea que sería muy importante para él que pudiéramos contribuir con algo por todo el apoyo que nos había dado desde 2009 para que él se pudiera posicionar dentro del comité de campaña.

Lozoya era la única persona que conocíamos en la campaña. Entonces, como de nuestra parte no había habido un reconocimiento a sus contribuciones a nuestros planes, pero con una visión de futuro consideré que ya que él era parte del equipo de un candidato de un partido que lideraba las encuestas, decidí invertir y materializar en algo que venía ocurriendo en los último años; principalmente para posicionarnos ante una eventual victoria y ante un eventual posicionamiento de él en el futuro gobierno. Esa fue la apuesta que hicimos.

Él solicitó un reconocimiento de cinco millones de dólares. Consulté a mi líder y le indiqué el potencial que Lozoya podía representar, con una relación de confianza más estrecha, más profesional. Le sugerí a mi líder que apobáramos una buena cantidad para reconocer la actividad que se estaba desarrollando. Y así lo hicimos.

Nos reunimos en un café, en las inmediaciones de Las Lomas, en el café El Globo. Le dije que estaríamos dispuestos a contribuir con cuatro millones para reconocer, digamos, la atención que nos había dedicado en los últimos años. Él estuvo de acuerdo, no puso ninguna objeción. Quedó de pasarme los datos de las cuentas bancarias para que le hiciéramos las transferencias. Y así fue.

Unos días después, en esa misma semana, nos vimos en nuestra oficina y me pasó los datos de las cuentas a las que deberíamos hacer los pagos. No eran cuentas sólo en México, sino también cuentas abiertas fuera del país. Me dio los datos de las cuentas de Latin America Asia Capital y de Zecapan. Yo pasé los datos a nuestras área de Operaciones, y se hicieron varias transferencias por el valor total acordado.

SEGUNDA PARTE

(MENESES) —Y se confirmó, en el primer momento, la victoria del candidato. Y, como habíamos previsto en las conversaciones que tuvimos, que él tendría una posición destacada en el nuevo gobierno.

Entonces, las circunstancias en que quedamos colocados fueron las siguientes: una respuesta de atención a una solicitud de Lozoya, la expectativa de que habría un posicionamiento estratégico se confirmó y Emilio Lozoya fue designado como director de Pemex.

Cuando el gobierno anunció en el último trimestre de 2013 que invertiría en la ampliación en la refinería ya existente, todo lo que habíamos planeado para la nueva refinería sirvió para elaborar el proyecto de la ampliación de la refinería existente.

Ahí, yo ya había tenido varias reuniones protocolares con el director general de Pemex, Emilio Lozoya, y le indiqué a él que la asociación que habíamos comenzado en 2011 con Tapia por su recomendación estaba efectivamente en buen camino, que habíamos consolidado varios planes y que nuestra prioridad sería ganar contratos de la ampliación y modernización de la vieja refinería.

Entonces, le pedí su apoyo para que nosotros pudiéramos ganarlos. Él fue muy claro al indicarme que teníamos que cumplir con los requisitos técnicos, administrativos y comerciales para que pudiéramos posicionarnos, y que una vez que pasáramos ese requisito, en la etapa previa de consulta, él buscaría operar y respaldar en el nivel del consejo de administración, que es el que toma la decisión final. Él procuraría respaldar nuestra posición.

En contrapartida, le dije a Lozoya que en caso de que tuviéramos éxito, yo lo reconocería con compensaciones indebidas y prácticas a cambio.

Pienso que la orientación del director general del consejo de Pemex fue determinante para obtener el contrato. Un contrato con valor de 115 millones de dólares.

Para este proceso nosotros colocamos para Emilio —una colocación directamente mía con él— que estaríamos dispuestos a reconocerlo, en caso de obtener el contrato, con seis millones de dólares. Dos millones de dólares serían un reconocimiento desvinculado del proceso de obtención del contrato y cuatro millones vinculados al proceso de obtención. Y así ocurrió.

Ganamos el contrato, nos movilizamos. Nos dio las cuentas a las que había que hacer el depósito.

En un determinado momento, él solicitó cambiar el procedimiento de transferencia. En esa oportunidad, consulté a Hilberto Silva para que nos orientara cómo proceder. En esa oportunidad Emilio llegó acompañado por una persona que yo no conocía, que conocí en México, Rodrigo Durán, quien diseñó un esquema para ejecutar las operaciones de los pagos.

Yo promoví una reunión con Hilberto y Rodrigo con Emilio, para que le informaran el esquema en que iba a ser el proceso, el cual yo no conocí y del cual me enteré hasta que se diseñó.

(FISCAL) —¿Lozoya mantenía una relación con la empresa desde 2011 en otros proyectos?

(MENESES) —Desde 2009. (corrije al juez)

(FISCAL) —… Desde 2009 en otros proyectos. Entonces, ¿ya había recibido pagos de ustedes antes?

(MENESES) —No.

(FISCAL) —¿No había recibido pagos antes?

(MENESES) —No, nunca.

(FISCAL) —Ahí entonces recibió como…

(MENESES) —Cuando él lo solicitó, él lo pidió porque dos de sus indicaciones fueron correctas. La indicación que él le dio a Felipe Luis en el caso de Veracruz y la indicación de Tapia para efecto de nuestro posicionamiento en la obtención de las refinerías.

(FISCAL) —Yo voy a resumir un poco lo que vimos aquí. Entonces, el partido de él ganó la elección y él fue nombrado director general de Pemex. ¿Y cuando llegó allá, a esa posición, usted hizo contacto con él nuevamente?

(MENESES) (A    sienta con la cabeza) —Eso.

(FISCAL) —No hubo un solo contacto, sino una secuencia de contactos.

(Meneses asienta con la cabeza)

(FISCAL) —Usted le ofreció el proyecto, él prometió ayuda con ese proyecto. Ahí usted le ofreció una aportación financiera.

(Meneses asienta con la cabeza)

(FISCAL) —Una parte estaba garantizada, ganara o no, y otra parte si ganaba el contrato.

(Meneses asienta con la cabeza)

(FISCAL) —Él influenció al consejo de administración de Pemex y la empresa ganó el proyecto.

(MENESES) (asienta con la cabeza) —Eso.

(FISCAL) —Entonces él recibió el dinero acordado.

(MENESES) (asienta con la cabeza) —Eso.

(FISCAL) —¿Eso es lo que sucedió?

(MENESES) (asienta con la cabeza) —Eso.

(FISCAL) —Después de que Emilio Lozoya asumió el puesto de director general de Pemex, ¿cómo es que él influyó para beneficiar a la empresa y recibir la compensación?

(MENESES) —En la decisión del consejo para indicar cuál empresa contrataría. Él dijo: “Esa empresa está calificada y yo pido por ellos”.

Eso es lo que debió de haber pasado en el consejo. Ahí fue cuando fuimos contratados.

(FISCAL) —¿Logró conseguir las pruebas de pago de dinero a Emilio Lozoya?

(MENESES) —Yo conseguí rescatar las transferencias, las más recientes. Estamos hablando de 2012, 2013, 2014.

(FISCAL) —¿De los pagos hechos ya como presidente de Pemex?

(MENESES) —En 2012, no. Los cuatro millones fueron en 2012 como miembro del comité de campaña. En 2013 y 2014, ya como director general de Pemex.

(FISCAL) —¿Y él recibió ese dinero ya como director general de Pemex?

(MENESES) —Seis millones de dólares.

(FISCAL) —¿Cómo sabía que efectivamente los recibió?

(MENESES) —Él me indicaba las cuentas y después confirmaba que había recibido el monto.

(FISCAL) —¿Esas negociaciones, las del dinero, se dieron dentro de Pemex?

(MENESES) —No.

(FISCAL) (insiste)—¿En la oficina, adentro?

(MENESES) —No. Las reuniones para tratar la presentación de la empresa, nuestra cualificación, los objetivos que podríamos tener en un proyecto para Pemex, eran en su oficina. Las negociaciones más específicas, para tratar nuestro ofrecimiento, eran afuera, en restaurantes; y unas dos o tres veces en mi casa, en Polanco; o en reuniones en la casa de él también, en Santa Fe.

(FISCAL) —¿Él participaba directamente en las discusiones, sabía de las cantidades?

(MENESES) —Éramos él y yo, Nadie más.

(FISCAL) —¿Tiene algún comprobante de los depósitos realizados en las cuentas de él?

(MENESES) —En las cuentas que él indicó. Las cuentas yo no sé de quién eran.

(FISCAL) —Sí, pero…

(MENESES) (reitera)—Las cuentas que él indicaba y después me confirmaba que el dinero se había acreditado. Yo no sé si la cuenta era de él. Son las cuentas que él me indicó.

(FISCAL) —¿Tiene otro medio de prueba que también pueda indicar?

(MENESES) —Busqué y encontré, como mencioné antes, el boleto de avión que compré en 2010. Tengo el comprobant de 2010, cuando él me presentó a Felipe Luis.

(FISCAL) —¿Otros funcionarios públicos estaban involucrados?

(MENESES) —No. Mi relación era sólo con él. Si él dividía el pago, no tengo conocimiento.

La delación de Hilberto Mascarenhas Alves da Silva

(FISCAL) —¿Renuncia a su derecho de guardar silencio y confirma su compromiso legal de hablar con la verdad?

(MASCARENHAS) —Sí, renuncio.

(FISCAL) —¿El señor responderá a las preguntas que se le formulen en lo que toca al anexo temático 19, titulado “presidente de Pemex”?

(MASCARENHAS) —Sí.

(FISCAL) —La primera es si usted conoce o conoció a algún presidente de Pemex. Si es el caso, ¿cuándo y dónde?

(MASCARENHAS) —Lo conocí. Conocí al doctor Emilio Lozada (sic) (Lozoya), presidente de Pemex, la empresa de petróleo mexicana. Lo conocí a través de Luis Weyll, director superintendente de Odebrecht en México. Él me pidió que acudiera a una reunión con él y con el presidente en las oficinas de Pemex, en la Ciudad de México, para ver la forma de pagar compromisos que él, Weyll, había asumido con el doctor Emilio Lozada (sic) (Lozoya).

(FISCAL) —De ese encuentro entre usted, el presidente de Pemex y el señor Luis Weyll, ¿recuerda la fecha?

(MASCARENHAS) —Fue en noviembre del 2014.

(FISCAL) —Ese pago al que se comprometió el señor Luis Weyll, ¿fue del conocimiento y/o fue aprobado por el señor Marcelo Odebrecht?

(MASCARENHAS) —No, en ese momento la autorización la daba el líder de Luis Weyll, el señor Luiz Mameri, quien era el líder de toda América Latina.

(FISCAL) —¿Y él tenía?

(MASCARENHAS) —Él dio la autorización para ese dinero que Weyll se había comprometido a pagar.

(FISCAL) —¿Esa autorización se la dieron directamente a usted?

(MASCARENHAS) —A mi.

(FISCAL) —¿Cuál fue el motivo para ese compromiso asumido por el señor Luis Weyll?

(MASCARENHAS) —Obra. Luis Weyll ejecutó obras en la ciudad de Veracruz para Pemex, y él ya tenía ese compromiso que estaba en el orden de los 2 millones.

(FISCAL) —Sólo para aclarar, el pago de ese dinero ¿para qué era?, ¿para tener resultados más rápido?

(MASCARENHAS) —O presionar, o para variar el precio, o para conseguir que el negocio fuera efectuado.

(FISCAL) —En ese caso, ¿cómo se hizo el pago, señor Hilberto?

(MASCARENHAS) —Se abrió una cuenta a nombre de un representante de Emilio. Era una persona que nosotros recomendamos, el señor Rodrigo Durán. Emilio no quería tener la cuenta a su nombre. Entonces nosotros le recomendamos a Rodrigo, que le mostró a él y a nosotros que tenía un nivel de patrimonio, que podía justificar ese dinero en una determinada cuenta. Entonces Rodrigo abrió la cuenta a su nombre y dio acceso, a través de contraseñas y de garantías de transferir esa empresa al doctor Emilio Lozada (sic) (Lozoya).

La cuenta se abrió a nombre de Rodrigo, y el depósito se hizo a esa cuenta. Ese dinero no pertenecía a Rodrigo, pertenecía a Emilio Lozada (sic) (Lozoya).

(FISCAL) —¿De qué banco y de qué país era esa cuenta?

(MASCARENHAS) —Esa cuenta fue abierta en HSBC de Mónaco. Yo conozco esa información porque yo estaba en la Ciudad de México con Rodrigo y participé en la reunión que ocurrió al día siguiente de mi reunión en Pemex.

Yo, Weyll y Rodrigo Durán fuimos a casa de Emilio Lozada (sic) (Lozoya) en la Ciudad de México, y en esa visita le presentamos a Rodrigo, desayunamos en la casa de él. Ellos platicaron. Yo escuché toda la plática donde definieron el banco y fue HSBC de Mónaco.

El doctor Emilio Lozada (sic) (Lozoya) tenía un dinero que era de él, que estaba en la cuenta a nombre de otra persona.

(FISCAL) —De otra persona (reitera el fiscal).

(MASCARENHAS) —Él necesitaba alguna garantía, por si él quisiera tomar aquella empresa, que era dueña de la cuenta donde estaba el dinero. Entonces la estrategia montada fue que Rodrigo transfirió las acciones de la offshore de la cuenta en donde fue depositado el dinero. En cualquier momento Emilio podía decir “esa offshore es mía y esa cuenta es mía”, si en algún momento hubiera un malentendido entre Rodrigo y él.

(FISCAL) —Entonces aquellas offshore son propiedad de él.

(MASCARENHAS) —Sin duda. No necesitaba ser el portador, estaba a nombre de Rodrigo, sólo que Rodrigo endosó y transfirió. En cualquier momento la podía poner a nombre de cualquier persona o de él y tomar la empresa.

(FISCAL) —Respecto a los pagos, fueron operaciones por el sector…

(MASCARENHAS) —Fueron inmediatamente 2 millones (de dólares). Después se programaron 3 más, para un total de 5.

(FISCAL) —Esos montos de 2 y después 3 millones (de dólares), ¿los dividieron en pagos menores, o no?

(MASCARENHAS) —Sí. Siempre eran pagos parciales. El mercado financiero internacional no admite una transferencia de un valor de ese tamaño sin una justificación muy real, y una justificación para ese tipo de operaciones no existe.

Yo autoricé a Fernando (Migliaccio, según consta en documentos de la Fiscalía brasileña) que hiciera la transferencia y Rodrigo le dio a él los detalles de las cuentas.

(FISCAL) —En ese viaje de 2014 a México que mencionó, ¿Rodrigo fue con usted?

(MASCARENHAS) —No, él llegó después.

(FISCAL) —Llegó después (asienta el fiscal).

(MASCARENHAS) —Llegó después y participó en la segunda reunión en la casa de Emilio.

(FISCAL) —¿Todo en el mismo viaje?

(MASCARENHAS) —Sí, en el mismo viaje.

(FISCAL) —Es decir, a partir del momento en que usted llegó acordaron la combinación de cómo se haría la transferencia y se llegó a la opción de que pasara por Rodrigo y lo llamaron, ¿cierto?

(MASCARENHAS) —Sí, él estaba en Orlando.

(FISCAL) —¿No lo llamaron desde el primer momento?

(MASCARENHAS) —No, en el primer momento no había ido porque no sabíamos si Emilio iba a aceptar esa recomendación o si tenía a alguien que quería que hiciera el papel que Rodrigo acabó haciendo.

Ese viaje fue muy bueno para mí porque aproveché ese momento y visité a mis nietos. En esa época mi hijo más grande estaba trabajando en Odebrecht México. Entonces, junté el hambre con las ganas de comer (ríe).

(FISCAL) —Sí, ya sé.

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* Estos videos forman parte de las revelaciones de la Red de Investigaciones Periodísticas Estructuradas, articulada por IDL-Reporteros (Perú) e integrada por periodistas de Quinto Elemento Lab (México), O´Globo (Brasil), Armando.info (Venezuela); La Nación (Argentina); La Prensa (Panamá) y Sudestada (Uruguay). 

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