Ejecutan con tiro de gracia a “huachicolero” en la toma de Palmarito

Una cámara de seguridad muestra a un militar disparando a un civil rendido, desarmado y boca abajo

10 Mayo 2017, 6:03 pm

PABLO FERRI
ORO NEGRO

 

CIUDAD DE MÉXICO.- La guerra entre militares y ladrones de combustible en México sigue dando que hablar. En un video divulgado este martes por la noche, se observa parte del enfrentamiento que unos y otros mantuvieron la semana pasada en Palmarito, en plena franja del huachicol, la zona donde más combustible se roba en el país. De acuerdo al minutaje del vídeo, a las 20.44 de la tarde del miércoles 3 de mayo, un grupo de militares custodiaba una de las calles del pueblo, una bifurcación. Un civil aparece tirado en el suelo, boca abajo, cerca de un carro. De repente, un militar se acerca y le dispara a bocajarro. No se sabe si el otro ya había muerto o estaba herido, pero hay poco lugar para la duda: el disparo se da.

De momento no existe confirmación oficial de que el video corresponda al enfrentamiento de Palmarito. Igualmente, ninguna autoridad lo ha negado. Cuatro elementos del Ejército murieron, igual que seis civiles. Hubo más de una docena de heridos.

Consultada por EL PAÍS, la Secretaría de la Defensa Nacional ha informado de que “el Ministerio Público de la federación” deberá “determinar con precisión si corresponde al lugar y evento de referencia [es decir, al evento de Palmarito], así como si es auténtico y editado, y en su caso, deslindar responsabilidades de lo ocurrido”. La Comisión Nacional de Derechos Humanos no se ha pronunciado de momento al respecto. La Procuraduría General de la República está investigando lo sucedido.

La refriega empezó a las afueras de Palmarito, una comunidad del municipio de Quecholac, en pleno triángulo rojo. Allí murió al menos un civil. Luego los balazos llegaron al centro de la localidad, situación que se prolongó durante horas.

La Secretaría de la Defensa informó en dos comunicados de lo ocurrido, explicando que los huachicoleros les habían agredido. En el primer comunicado dijeron incluso que sus contrarios se habían ocultado entre mujeres y niños.

EL PAÍS estuvo la semana pasada en Palmarito. Más de una docena de vecinos indicaron que los militares les habían atacaron sin que ellos les agredieran. No negaban el enfrentamiento con los huachicoleros, pero decían que los militares habían balaceado a todo el mundo, sin discriminar.

De confirmarse, el caso Palmarito sería un nuevo golpe al Ejército mexicano, en la picota desde hace años por la manera en que enfrenta al crimen organizado. En los últimos diez años, al menos 387 integrantes de la institución han sido investigados por situaciones parecidas. El País