Moody’s mantiene perspectiva negativa de Pemex

En una próxima revisión persiste la probabilidad de una baja en la nota, principalmente si se llegara a dar una modificación extensiva en el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá

27 abril 2017, 10:30 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

CIUDAD DE MÉXICO.- Una reducción de los pasivos contingentes de Petróleos Mexicanos (Pemex) y avances del gobierno en la reducción del déficit y la deuda pública llevaron a Moody’s Investor Services a confirmar la calificación de grado de inversión a la deuda avalada por el gobierno mexicano.

Sin embargo, mantuvo la perspectiva negativa, lo que implica que en una próxima revisión persiste la probabilidad de una baja en la nota, principalmente si se llegara a dar una modificación extensiva en el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, que dé lugar a inestabilidad macroeconómica y lleve a un mayor deterioro en las tasas de crecimiento que ponga en peligro el programa de consolidación fiscal, impidiendo que se logre estabilizar la deuda del gobierno, apuntó.

“El factor clave detrás de la decisión de afirmar la calificación de México es una disminución notoria en el riesgo de que se materialicen pasivos contingentes que provienen de Pemex en comparación con lo contemplado cuando tuvo lugar nuestra última acción de calificación. Adicionalmente, las autoridades han logrado avances estructurales en su programa de consolidación fiscal a pesar de un débil desempeño económico”, explicó Moody’s.

En tanto, expuso que la decisión de mantener la perspectiva negativa en la deuda pública mexicana refleja preocupaciones referidas a la posibilidad que choques externos provenientes de cambios en las políticas comerciales de Estados Unidos tengan un impacto negativo en la actividad económica que llegara a afectar el proceso de consolidación fiscal, es decir, de reducción de la deuda y el déficit públicos.

El gobierno ha logrado avanzar en la consolidación fiscal y existe una probabilidad mucho menor de que los pasivos contingentes de Pemex se lleguen a materializar dada la mejora en el desempeño financiero de la empresa, explicó.

Los ingresos fiscales del gobierno aumentaron 11.9 por ciento en términos reales durante 2016, como resultado de los efectos de la reforma tributaria adoptada de 2013, el diferimiento de los pagos fiscales, que vencían en 2016 y el incremento en la formalidad laboral.

El incremento de los ingresos tributarios más que compensó la reducción de los ingresos petroleros, de manera tal que los ingresos del gobierno federal incrementaron 9.1 por ciento en términos reales durante 2016. Por el lado de los egresos, el gasto corriente aumentó solo 1.4 por ciento en términos reales debido a la contención de gastos que involucró una menor compra de bienes y servicios, y una baja significativa en la inversión pública, argumentó Moody’s sobre su decisión de este jueves.

El déficit del gobierno federal permaneció prácticamente inalterado en 2.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2016, debido a una transferencia de fondos a entidades paraestatales en diciembre equivalente a 0.4 por ciento del PIB (excluyendo a Pemex) que aportaron un monto igual para mejorar el balance actuarial de pensiones conforme lo establecido en la reforma energética de 2013.

La transferencia no será recurrente debido a que el programa de montos equivalentes para ahorro de pensiones ya expiró. Sin considerar esta transferencia, el balance fiscal mostró una mejoría de 0.3 por ciento del PIB en relación a 2015, alcanzando 2.5 por ciento del PIB. Lo anterior pone de manifiesto que se lograron avances en la consolidación fiscal estructural a pesar de un desempeño económico más débil al esperado y al inicialmente estimado para efectos presupuestales.

“Moody’s considera que la consolidación fiscal, si bien gradual, continuará durante 2017 logrando estabilizar el indicador deuda-a-PIB en 2018. Por lo menos el 70 por ciento de la próxima transferencia extraordinaria de utilidades de 2016 del Banco de México al gobierno federal equivalente a 1.5 por ciento del PIB se utilizarán para reducir la deuda en 2017, lo cual podría estabilizar la razón de deuda a PIB este año”, añadió.

La situación financiera de Pemex ha mejorado en relación con la observada a principios del año pasado debido a la implementación de un programa de reducción de gastos, mayores precios del petróleo, y apoyo de liquidez en 2016 proveniente del gobierno.

Moody’s consideró que Pemex no requerirá apoyo financiero del gobierno en 2017 y 2018. Existe la posibilidad de que la petrolera pueda requerir apoyo de liquidez por un monto pequeño en 2019 si sus operaciones de manejo de pasivos no llegan a reducir el elevado nivel de amortizaciones que habrá de enfrentar dicho año.

Lo anterior contrasta con la situación que enfrentó a principios de 2016 cuando Moody’s consideró que la compañía petrolera paraestatal requeriría apoyo del gobierno para cubrir sus necesidades de financiamiento a lo largo de 2016-19.

Se mantiene perspectiva negativa
En opinión de Moody’s, la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es altamente probable y generará solamente cambios moderados al acuerdo trinacional.

“Nuestro escenario base contempla que el gobierno de Estados Unidos busque hacer cambios limitados al TLCAN, enfocándose principalmente en el tema de las reglas de origen y en el mecanismo de resolución de disputas, de tal forma que el impacto sobre la economía y las cuentas fiscales sea moderado y los indicadores crediticios soberanos no se ven afectados de manera significativa.

No obstante, consideró, no se puede descartar que Estados Unidos adopte medidas más amplias que distorsionen el comercio bilateral y tengan implicaciones negativas sobre el desempeño económico y fiscal de México.

“Un escenario más adverso, en el que las condiciones del TLCAN se modifiquen de manera substantiva, pudiera ocasionar un deterioro importante en los indicadores crediticios de México. La economía mexicana ha reportado crecimiento por debajo de las expectativas que teníamos cuando la calificación fue elevada en 2014 y actualmente esperamos que esta situación se mantenga”. La Jornada