González Anaya supervisa montaje de tambores de planta coquizadora

El director general de Petróleos Mexicanos, José Antonio González Anaya; el director de Pemex Transformación Industrial, Carlos Murrieta Cummins, y el secretario general del Sindicato Petrolero, Carlos Romero Deschamps, supervisaron las maniobras de montaje de los tambores de la planta de coquización. Foto: El Sol de Hidalgo.

19 Abril 2017, 10:32 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

TULA DE ALLENDE.- El director general de Petróleos Mexicanos, José Antonio González Anaya; el director de Pemex Transformación Industrial, Carlos Murrieta Cummins, y el secretario general del Sindicato Petrolero, Carlos Romero Deschamps, supervisaron, ayer, las maniobras de montaje de los tambores de la planta de coquización retardada del proyecto “Aprovechamiento de Residuales de la Refinería Miguel Hidalgo”.

Para la construcción de la planta de coquización retardada, que forma parte de los trabajos de reconfiguración de la Refinería de Tula, se mandaron fabricar a España seis reactores o tambores, y una torre fraccionadora, traídos por vía marítima al puerto de Altamira, Tamaulipas, a donde llegaron el 27 de febrero de 2016. Un primer paquete de cuatro tambres fue trasladado vía terrestre a la Refinería de Tula, donde fueron entregados el domino nueve de abril. Otros dos tambores y la torre fraccionadora permanecen en territorio de Guanajuato.

El traslado de los tambores fue un trabajo titánico, pues requirió de cubrir 975 kilómetros en una ruta que tocó los estados de Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Estado de México e Hidalgo, y causó gran expectación, quizá por ello ICA Flúor, quien construye la planta, programó la colocación del primer tambor para el martes, lo que se hizo en presencia de los altos ejecutivos de Pemex y medios de comunicación.

Para izar la enorme pieza, que tiene un diámetro de 10.5 metros y 41.4 de largo, y pesan 565 toneladas, se utilizaron dos grúas, una grúa principal Liebherr con capacidad de tres mil toneladas que levanta las piezas a 120 metros de altura, que es una de las tres más grandes del mundo, y una auxiliar con capacidad de mil 300 toneladas.

La construcción de esta planta arrancó en noviembre de 2014, pero en 2016 y lo que va de 2017 se avanzó muy poco, según se explicó, porque la empresa invirtió en áreas que le generaban más valor. Asimismo, porque Pemex está buscando hacer “alianzas” con empresas privadas para poder acelerar la reconfiguración de la refinería, por ello calculan que será hasta 2020 cuando entre en operación.

La fase uno del proyecto, se indicó, concluiría con la instalación de los tambores de coque, lo que les permitirá procesar el residuo y después de ello deberán construirse más unidades para finalizar el procesamiento del producto.

Una vez que esta planta esté funcionando, Pemex podrá producir diésel y gasolina, aumentando la producción en 30 mil barriles de destilados intermedios. El Sol de Hidalgo