Desde Haití hasta el Cañón del Alacrán en Tijuana: México da 300 permisos a refugiados

El temor a Donald Trump y a su muro, provocaron que miles de migrantes haitianos empezaran a mirar a México como una nueva opción. Y la cifra de peticiones de refugio político se ha disparado: mientras que en el año 2015 sólo 16 haitianos lo solicitaron —y no se otorgó ninguno—, durante el primer trimestre de 2017, 545 han solicitado vivir en el país

27 marzo 2017, 9:06 pm

LAURA SÁNCHEZ LEY
ORO NEGRO

TIJUANA.- Clervile Louisema es un hombre de cuerpo firme y manos grandes, lleva una tabla sobre sus hombros. La coloca sobre un barrote y empieza martillar con fuerza, la fija y entonces se permite descansar, respirar.

No puede parar: hace meses salió de Puerto Príncipe, en Haití. Los huracanes que golpearon el país caribeño y la pobreza que vino después, le hicieron emprender un viaje que costó miles de dólares. El objetivo era llegar a la frontera con México y solicitar una visa humanitaria para vivir en Estados Unidos.

Salió de su país en noviembre de 2016 y cuando por fin llegó a Tijuana hace un par de meses, se enteró que Donald Trump se había convertido en presidente. Lo escuchó por televisión y fue ahí cuando supo de la inminente fortificación del muro para reforzar el impedimento de paso a los migrantes; entonces Clervile Louisema sintió miedo y decidió quedarse a vivir en México.

El temor a Donald Trump y a su muro, provocaron que miles de migrantes haitianos empezaran a mirar a México como una nueva opción. Y la cifra de peticiones de refugio político se ha disparado: mientras que en el año 2015 sólo 16 haitianos lo solicitaron —y no se otorgó ninguno—, durante el primer trimestre de 2017, 545 han solicitado vivir en el país, y de esos, 312 ya están preaprobados, según el Instituto de Migración, un récord histórico para un país como México, criticado por organizaciones activistas debido a sus estricta política para otorgar este permiso.

Construcción de una de las casas del barrio en el Cañón del Alacrán en Tijuana. (Imagen por Luis Pérez/VICE News).

Ahora a los migrantes haitianos no les queda más que construir una pequeña Haití y lo están haciendo en Tijuana donde se encuentra la mayor parte de los haitianos que llegaron al país.

Según estadísticas del Comité Ciudadano de Defensa de Afrodescendientes y Naturalizados, 19.000 migrantes haitianos atravesaron México en los últimos 10 meses con destino a Estados Unidos, de éstos 7.400 tuvieron miedo a cruzar hacia EE.UU. y se quedaron en el país. A su vez, el 98 por ciento de ellos se quedaron a vivir en Tijuana y actualmente están erigiendo una colonia llamada “Little Haití”, en un cañón y a un costado de aguas negras: las condiciones de vida poco distan de la pobreza que imperaba en su país, pero prefieren eso que regresar.

Y es que en caso de ser deportados los migrantes haitianos no son retornados a México, por donde ingresaron si no que el Servicio de Aduanas e Inmigración los envía en un vuelo directo a Puerto Principe: una tragedia para los caribeños que viajaron durante más de 4 meses y pagaron hasta 8.000 dólares por llegar a Tijuana, la frontera con EE.UU.

“Por eso es martillo, por eso construyo esta casa porque voy a vivir aquí, no puedo regresar a Haití, gasté mucho dinero y no voy a regresar, allá la pobreza es extrema”, cuenta Clervile Louisema.

La edificación del barrio

La pequeña Haití, como le llaman, se localiza en un asentamiento irregular, de casas salpicadas en los cerros que se tambalean sobre tierra arenosa. Ahí la madera nueva de las casas de los haitianos contrasta con la de los residentes que llegaron hace muchos años.

El Cañón del Alacrán se localiza a dos kilómetros del muro fronterizo que divide México de Estados Unidos, y desde hace muchos años han llegado cientos de migrantes que se han quedado ahí debido a que no pudieron cruzar a ese país.

La atraviesa un cañón de aguas negras que arrastra los desechos de la colonia vecina, Playas de Tijuana, un lujoso fraccionamiento al ras del Océano Pacífico. Aquí la comunidad de Haití ha tenido que asentarse a falta de dinero para rentar un departamento para vivir en la ciudad.

El pastor Gustavo Banda, desde mediados del año 2016, ha brindado refugio a la comunidad haitiana en su casa. Sin embargo ante la incapacidad financiera de sostener a unos 300 caribeños impulsó la edificación del barrio Little Haití.

“No era sano que la gente siguiera viviendo después de dos meses y medio con sus familias en albergues, de ahí surge la necesidad de que ellos deben tener su casa, es imposible para ellos que estén pagando 2.500 pesos al mes”, explica.

El pastor asegura que es propietario de varios predios en la zona por lo que impulsó a los haitianos a edificar sus casas ahí. El plan dice, es que más tarde los niños tengan un pequeño parque y un dispensario médico.

Los fondos para la construcción están siendo financiados por Gustavo Banda, su esposa, y donaciones de la comunidad.

“La gente se ha solidarizado porque recordemos que Tijuana está conformada por muchísima gente que trató de llegar a Estados Unidos y no pudo. Entienden el sentir del pueblo haitiano”.

En esta primera etapa se construyen 22 casas, en un terreno de 1.200 metros.

Los haitianos trabajan en la construcción de sus casas. (Imagen por Luis Pérez/VICE News).

En octubre del año 2016, el Secretario de Gobernación en México, Miguel Ángel Osorio Chong dijo que el arribo de los migrantes haitianos eran un “problema grave”, sin embargo no se destinaron recursos económicos y fueron los albergues quienes se hicieron cargo de la llegada de los caribeños.

“Pero ninguno está en la calle, ninguno está descuidado”, dijo Osorio Chong. Pero lo dicho por el funcionario federal contrasta con las declaraciones de activistas y el mismo pastor Gustavo Banda.

Para Wilmer Metelus, Presidente del Comité Ciudadano de Defensa de Afrodescendientes y Naturalizados, el gobierno de México no ha destinado recursos para apoyar a los migrantes haitianos en su paso por el país.

Advierte que el Instituto Nacional de Migración ha comenzado a presionar a los directores de albergues en México para dejar de apoyar a los haitianos: “les piden que los echen a la calle”, dice Metelus.

“México no se caracteriza por ser un país que otorga refugio, incluso a mi me confirmó el Comisionado del Instituto de Migración que los ciudadanos originarios de Haití no obtendrán mas refugios porque no tienen cómo justificar su petición”.

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