Después de llevar el cólera a Haití, la ONU no ha sido capaz de recaudar dinero para combatirlo

En una carta enviada a los Estados miembro el mes pasado, el sucesor de Ban Ki-moon, Antonio Guterres, pidió que se entregaran apoyos financieros para el fideicomiso el 6 de marzo. También pareció plantear la posibilidad de una evaluación de cuotas obligatorias si no había compromisos importantes.

22 Marzo 2017, 8:02 pm

REDACCIÓN
ORO NEGRO

PUERTO PRÍNCIPE.- Cuando el dirigente de las Naciones Unidas se disculpó con los haitianos por la epidemia de cólera que ha asolado a ese país durante más de seis años (provocada por los integrantes de las fuerzas de paz infectados que envió para protegerlos), declaró que tenían la “responsabilidad moral” de arreglar las cosas.

La disculpa, anunciada en diciembre junto con una estrategia de 400 millones de dólares para combatir la epidemia y “proporcionar ayuda material y solidaridad” a las víctimas, fue un inusual acto de contrición por parte de las Naciones Unidas. Bajo el mando de su secretario general en ese momento, Ban Ki-moon, la organización se había resistido a aceptar su culpa por la epidemia, uno de los peores brotes de cólera en los tiempos modernos.

Pero desde entonces la estrategia de las Naciones Unidas para enfrentar la epidemia, el Nuevo Enfoque, no ha conseguido afianzarse. Un fideicomiso creado para ayudar a financiar la estrategia cuenta con solo 2 millones de dólares, aproximadamente, de acuerdo con los datos más recientes en su sitio web. Solo seis de los 193 países miembro —el Reino Unido, Chile, Francia, India, Liechtenstein y Corea del Sur— han donado.

Otros países han proporcionado fuentes adicionales de financiamiento externas al fideicomiso para combatir el cólera en Haití, sobre todo Canadá, con cerca de 4,6 millones de dólares, y Japón, con 2,6 millones, de acuerdo con la ONU. No obstante, los totales recibidos son solo una fracción de lo imaginado por Ban Ki-moon.

En una carta enviada a los Estados miembro el mes pasado, el sucesor de Ban Ki-moon, Antonio Guterres, pidió que se entregaran apoyos financieros para el fideicomiso el 6 de marzo. También pareció plantear la posibilidad de una evaluación de cuotas obligatorias si no había compromisos importantes.

La fecha límite llegó y se fue sin gran respuesta.

Guterres no ha declarado públicamente si tiene la intención de presionar para que se realice una evaluación obligatoria en las negociaciones de presupuesto que tienen lugar en este momento en la ONU. Sin embargo, algunos diplomáticos y funcionarios de la organización dijeron de manera privada que había abandonado la idea, en parte por la fuerte resistencia de algunos miembros poderosos, como Estados Unidos.

Los diplomáticos señalaron que parte del problema puede ser simplemente el cansancio de los donantes, así como la renuencia de muchos países de establecer compromisos financieros sin la certeza de que el dinero se use de manera eficiente.

El secretario general de la ONU, António Guterres, visitó un campo de desplazados en Baidoa, Somalia. Ha sido difícil para Guterres recaudar el dinero necesario para Haití. Credit Khaled Kazziha/Associated Press

El Dr. David Nabarro, un consejero especial de la ONU que ganó prominencia cuando operó una movilización para combatir la crisis del ébola en África occidental y que ha estado dirigiendo los esfuerzos de recaudación de fondos para Haití, reconoció el desafío que representan los donantes, ahora que busca convertirse en el siguiente director general de la Organización Mundial de la Salud.

“Los donantes responderán, pero necesitan estar convencidos de que se les brindará una buena explicación de lo que se hace con su dinero”, dijo en enero en el Foro Económico Mundial. “La historia del cólera en Haití de verdad no es buena, puesto que nos ha tomado mucho tiempo superarla y de hecho el problema persiste”.

El esfuerzo por reunir fondos se ha complicado aún más por la intención del gobierno de Donald Trump de recortar el gasto en ayuda al extranjero. Estados Unidos, históricamente la principal fuente de ayuda extranjera para Haití, también es la principal fuente de financiamiento de la ONU, que ahora podría enfrentar dolorosas alternativas con respecto a cómo distribuir los reducidos ingresos.

Ross Mountain, un funcionario veterano de ayuda de la ONU y consejero sénior sobre el cólera en Haití, señaló que se analizan varias ideas respecto del financiamiento. Sin embargo, dijo: “400 millones de dólares no es una cifra muy grande considerando las circunstancias, todos estamos muy conscientes de las exigencias rivales”.

Mountain también reconoció que “en términos financieros, no hemos avanzado”.

La nueva embajadora de Trump ante la ONU, Nikki Haley, quien ha considerado que la crisis del cólera es “prácticamente devastadora”, no respondió a solicitudes de comentarios acerca del problema del financiamiento. No obstante, en su ratificación ante el senado en enero, Haley dijo: “Tenemos que arreglar las cosas con Haití, sin duda, y la ONU deberá asumir su responsabilidad”.

El cólera, un flagelo bacteriano que se transmite mediante el agua y puede causar diarrea aguda y una deshidratación mortal si no se trata oportunamente, ha matado a cerca de 10.000 personas y ha enfermado a casi 800.000 en Haití, el país más pobre del hemisferio occidental, desde que lo introdujeronen 2010 miembros nepalís de un destacamento de fuerzas de paz de la ONU que estaban contagiados. A finales de febrero de este año se notificaron cerca de 2000 casos nuevos, y se suman cientos por semana.

Los estudios han rastreado la contagiosa enfermedad a medidas sanitarias descuidadas que filtraron desechos fecales infectados con la bacteria del cólera desde letrinas usadas por los pacifistas nepalís al sistema de suministro de agua.

“Seguimos teniendo el más grande brote de cólera en cualquier país de cualquier parte”, dijo la Dra. Louise Ivers, una consejera sénior de políticas en Partners in Health, una organización internacional de apoyo médico que ha trabajado desde hace mucho en Haití. “Aquí estamos, casi siete años después, y todavía es un gran problema”.

Dos importantes grupos defensores de las víctimas haitianas del cólera, el Bureau des Avocats Internationaux y el Institute for Justice and Democracy in Haiti, enviaron el jueves una carta a Guterres, en la que le solicitan una reunión y expresan su preocupación de que “la actual trayectoria de la recaudación de fondos y la elaboración del Nuevo Enfoque está traicionando las promesas de la ONU respecto de una respuesta significativa y responsable para Haití”.

Algunos legisladores de Estados Unidos que han criticado la respuesta de la ONU en Haití también están ejerciendo presión contra la organización.

“Aunque la ONU ha admitido su error y ha prometido crear un fondo para proporcionan una restitución al pueblo de Haití victimizado por el cólera”, declaró la semana pasada el representante John Conyers de Michigan, “no ha cumplido con estas promesas”. (NYT)