Recientes deportaciones son una “operación militar”: Trump

David Brooks, corresponsal. El presidente de EU dijo en tono bravucón que los inmigrantes indocumentados son la fuente de mucha de la “violencia de pandillas”; comentó también que la relación con México podría ser buena o no.

23 febrero 2017, 9:22 pm

DAVID BROOKS
ORO NEGRO

WASHINGTON.- El presidente Donald Trump calificó los recientes esfuerzos para detener y deportar a inmigrantes indocumentados como “una operación militar” y comentó que la relación con México podría ser buena o no al imponer los intereses de Estados Unidos sobre el país vecino en el ámbito comercial y migratorio.

En el mismo momento en que sus secretarios de Estado y Seguridad Interna, Rex Tillerson y John Kelly, respectivamente, se encontraban reunidos con sus contrapartes en México, Trump abordó la relación bilateral en una reunión de decenas de ejecutivos del sector manufacturero estadunidense en la Casa Blanca.

Aunque el tema no era México, Trump abordó el asunto de migración al hablar de la relación comercial y económica con el país vecino, y rompiendo el hilo del enfoque económico señaló que “de repente por primera vez estamos sacando (del país) a integrantes de pandillas, expulsando jefes del narcotráfico, estamos sacando a unos tipos (dudes) verdaderamente malos de este país- y a un ritmo que nadie ha visto antes”.

Felicitó a Kelly por el trabajo de su Departamento de Seguridad Interna para deportar a inmigrantes “ilegales” y asegurar la frontera, afirmando que “es una operación militar”.

Continuando con el tono bravucón, Trump afirmó que los inmigrantes indocumentados son la fuente de mucha de la “violencia de pandillas”, indicando que son “duros y fuertes, pero no tan fuertes como nuestra gente, entonces los estamos sacando”. Agregó en otro momento que “las drogas fluyen como agua a través de la frontera… eso no lo podemos permitir”.

Con ello continuó con su retórica desde su campaña atribuyendo el narcotráfico y el crimen violento a los inmigrantes indocumentados. No detalló más pero aparentemente Trump se estaba refiriendo a los memorandos emitidos esta semana que detallan el giro dramático en las política de control migratorio al ampliar la definición de “extranjeros criminales” sujetos a la deportación a casi todo el universo de los poco más de 11 millones de indocumentados que se calculan están en este país. A la vez, se supone que también estaba haciendo referencia a una serie de acciones en 11 estados realizados por las autoridades migratorias en donde fueron detenidos más de 680 inmigrantes indocumentados hace un par de semanas.

Poco después, el vocero de la Casa Blanca explicó que su jefe empleó el término “operación militar” para describir la manera en que fueron realizadas estas redadas y no que estaban participando militares.

Sobre el aspecto de la relación económica con México, Trump reiteró que en la implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Estados Unidos ha perdido un tercio de los empleos manufactureros en este país y un déficit comercial “insostenible” de casi 70 mil millones de dólares con el país vecino (no mencionó a Canadá en este contexto).

“Vamos a tener una buena relación con México, eso espero. Y si no, pues no”, comentó ante los empresarios, pero insistió que no puede continuar una relación así como esta. Ante ello, dijo que le comentó a Tillerson que su visita a México seria “un viaje difícil, porque tenemos que ser tratados justamente por México”.

Trump afirmó que “estoy cumpliendo con todo lo que dijimos. De hecho, la gente está diciendo que nunca han visto tanto ocurrir en 30 días de una presidencia. Hemos cumplido con mucho”, incluyendo en uno de los temas centrales de la campaña, de regresar a la manufactura a Estados Unidos y crear empleos de alta remuneración. Indicó que un enfoque es lograr frenar el flujo de empleos manufactureros a México, y ofreció algunos ejemplos de empresas que han decidido no trasladar operaciones y empleos a México.

El único otro país que mencionó como amenaza económica a Estados Unidos fue China.

No se sabe si los secretarios de Estado y de Seguridad Interna se habían enterado de las declaraciones de su jefe en Washington no tan sintonizadas con las suyas en México.

Relación fenomenal

Antes y después de las palabras de Trump sobre la relación con México, buena o mala, aparentemente eso no importa, su vocero Sean Spicer la caracterizó positivamente. El miércoles calificó la relación bilateral más deteriorada en décadas como “fenomenal, ahora mismo”. Este jueves resaltó el “dialogo increíble y robusto entre nuestras dos naciones”, agregando que era una relación “muy saludable” con el gobierno mexicano, y que los funcionarios mexicanos “harían eco de ese mismo sentimiento”. La Jornada