Pemex saqueado. Pemex secado

6 Enero 2017, 10:23 am

JOSÉ RUBINSTEIN
ORO NEGRO

El optimismo inercial del nuevo año se esfumó con el primer amanecer, la realidad no salió de vacaciones, las contrariedades se agolpan, el México bronco está al acecho.

Aprendiendo el ABC ya abrevamos el orgullo de la bendición del petróleo, exaltando cada 18 de marzo al patriota redentor de la nacionalización petrolera, ufanos del baluarte industrial Pemex, empresa de todos los mexicanos. ¿Bendición o maldición?

Pemex llegó a ser el sexto mayor productor de crudo a nivel mundial y tercer mayor exportador de crudo a Estados Unidos. Pemex, la petrolera con mayor carga tributaria a nivel global, enterando al fisco aproximadamente 50% de sus ingresos totales. Pemex, hoy en riesgo para continuar como negocio en marcha, debido a pérdidas recurrentes en su operación, al deterioro de su capital de trabajo y de su patrimonio. Pemex, que en 2016 registró la menor producción de crudo desde 1990, importador de 16 países distintos de 59% de 190 millones de litros diarios de gasolina consumibles, con apenas seis refinerías funcionando, con tecnología no apta para procesar crudo pesado y ultrapesado, el que México produce en mayor cantidad —Estados Unidos cuenta con 139 refinerías activas—. Pemex, con deuda estimada de un billón 714 mil 900 millones de pesos, 81% contratada en dólares. Pemex ordeñado por décadas, por el erario, directivos, trabajadores, proveedores, contratistas, sindicato y coyotes. Pemex saqueado. Pemex secado.

La SHCP aplicó a partir del 1º de enero aumentos de hasta 20% por litro en promedio de gasolinas y diesel, precios que se ajustarán el 3 de febrero próximo y a partir del 18 del mismo mes el ajuste será diario. Asimismo, quedan liberados los precios del gas LP —precio duplicado en 2016— y se estiman aumentos en tarifas eléctricas de hasta 53% acumulado anual.

El secretario Meade considera que aun con el gasolinazo los precios en México son competitivos internacionalmente. Veamos, en nuestro país un salario mínimo alcanza para cinco litros de gasolina Magna, mientras que en Estados Unidos se adquieren 86.6 litros o en Costa Rica 17.7 litros. Igualmente, el funcionario descartó que el incremento en precios de gasolinas genere un impacto inflacionario, insistiendo que haber mantenido precios artificiales hubiera implicado mayores recortes al gasto público, más deuda o mayores impuestos.

Por deficiente comunicación o equivocada percepción, suponíamos que los gasolinazos pertenecían a un superado pasado. El presidente Peña declaró en enero de 2015: “Se acabaron los gasolinazos que tanto lastimaron mes a mes la economía de las familias mexicanas”. Ahora, en enero 2017: “(Es una medida) dolorosa y difícil, pero inevitable… de no haberse tomado, habrían sido aún más dolorosos los efectos y las consecuencias… sé que es difícil asumirlo, pero es justamente para proteger la economía de las familias que se verían seriamente afectadas si no tomamos estas medidas”.

Saltan distintas interrogantes: El transporte de gasolinas por ducto es hasta 13 veces más barato que el costo de transportación por autotanque o pipa, sin embargo, 25% de abastecimiento de Pemex sólo transporta combustible por pipa. La Concanaco esgrimió que antes de aprobar aumentos, habría de atacarse la ordeña de ductos, que significan 28 mil millones de pesos anuales. Se calculan cuatro mil 300 tomas clandestinas de combustible en el país, 9% más que el año anterior, perdiendo cada día 23 mil barriles, es decir, 54 millones de pesos. El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios —IEPS— recaudó 263 mil 546.6 millones de pesos en 2016. El efecto cascada en la inflación es incuestionable, por experiencia sabemos que revertir una desatada inflación se mide en lustros.

La excusa del gasolinazo soltó a los demonios; a los cierres y obstrucciones a la circulación se suman vandálicos actos de rapiña. ¿El alza al precio de combustibles justifica robar y saquear a mansalva tiendas y almacenes y cometer violentos actos de salvajismo en plena vía pública? De no imponerse la ley, la escalada de violencia poco tendrá que ver con la causa que la suscitó.

Asumiendo que el irresponsable manejo de subsidios en energéticos por parte de pasadas administraciones requería impostergable reestructuración, ¿por qué reaccionar de súbito con incrementos equivalentes a siete años de la actual inflación, por qué no hacerlo gradualmente, dentro de un esquema de efectiva austeridad en el gasto público, incluyendo ajustes en sueldos, dietas y demás prebendas de congresistas, magistrados y servidores públicos y consignando y recuperando los fondos públicos sustraídos por impunes exgobernadores?

Apelar a la comprensión de la sociedad es camino de ida y vuelta. La sociedad hasta ahora ha comprendido, quien debe ahora ser comprendida es la sociedad.

Comparte esta información

LO MÁS RECIENTE